Hablo de zapatos, por supuesto. Y es que hoy me sentí frustrada porque me encantaron unos zapatos, pero no había de mi número.
Y no, mis pies no entran en un 4.5 ni a patadas. Y tampoco voy a comprar zapatos que no me gusten sólo porque de aquel modelito sí hay en 6.
Total, siempre queda la opción de Hispana y Flexi, que sí suelen tener 6; de ir a hurgar en las tiendas de León; o ya de plano, de seguir el consejo que me daba mi papá y mandar hacer mis zapatitos.
Si eres fabricante o vendedor de zapatos:
las personas con pies grandes también usamos zapatos.