
María Ynés y familia vinieron a visitarme. Como no pude ir con ellos a hacer las compras, la pequeña María Ynés me preguntó si quería que me trajeran algo, le respondí que "sí, un chavo guapetón".
Cuando regresaron, le pregunté a María Ynés si había traído al chavo guapetón que le encargué, respondió que sí y sacó un Winnie Pooh enorme; no pude evitar la carcajada y entonces la peque dejo ése y sacó un Chicken Little. Ni hablar, esos son sus guapos... pero ya crecerá y estará de acuerdo conmigo.

Aquí María Ynés feliz y contenta con los regalos que le dio su nina (tía-madrina) Doris: una falda fucsia, un triciclo llamativo y un kit completo de maquillaje para niñas, je je.