lunes, agosto 07, 2006

qué más puedo decir

Carlos Montemayor es grande, qué más puedo decir después de embobarme no sé cuánto tiempo en una conferencia suya.

pasajeros, películas, carretera

Siempre me he preguntado quiénes y cómo eligen las películas que pasan en camiones y aviones. Ya me ha tocado ver El inquilino de camino al DF y llegar como paranoica (la película es buenísima, pero esa vez me alteró). También he visto películas de secuestros y accidentes en carretera, precisamente en carretera. O películas de bombas, balazos y muchas muertes, de Monterrey a Guadalajara. Y alguna vez vi Los otros de Zacatecas a Aguascalientes, con el cielo negro y una tromba cayendo en el camino. No sé cómo, pero también vi El señor de los caballos, que me recuerda a mi papá, en 2 de noviembre, que sería el cumpleaños de mi papá, y de camino a Zacatecas, la tierra de mi papá. También he tenido que soportar una señora francamente mayor pedir a gritos todas las de Chucky, "porque están buenísimas", en el trayecto Guadalajara - Aguascalientes. En fin.

como fan en backstage

Boleto Aguascalientes - Guadalajara: $245

Ver a un par de españoles guapos en la central y medio conversar con ellos: no tiene precio

Boleto central - universidad: $8

Estar cuatro horas continuas a 50 centímetros de Raúl Fuentes Navarro y a un metro de Rossana Reguillo y Cecilia Cervantes Barba: no tiene precio, me sentí como fan en backstage

más aventuras de Súper Dorix

Charco en la piedra. San José de los Márquez, Jalisco.
El aire puro de San José.
Y muuuuuuuuuucho sol.

40

Tal vez estoy loca, pero a los 40 no diré: "esto quería y no lo hice".

si no hubiera

Si alguien no hubiera impedido una pelea, cierta persona no tendría hoy el puesto que tiene, muchas personas no estarían hoy fuera de ahí, la historia sería otra.

Hubiera, tendría, estarían, sería... nada de eso existe y de cada acción se desencadenan mil más y los caminos se vuelven a cruzar y las caras se hacen conocidas y a veces da gusto y otras no.

la vida es una telaraña

Rara es la vida, no te conocí en 23 años que vivimos en la misma ciudad y te conozco ahora que estás a no sé cuántos kilómetros de aquí.

Me encantó conocerte. Gracias por la tarde, por la música y por todo.

Huasteca hermosa, tercera parte

Un delfín de plástico fue a echar la siesta en el pasto, en Tamasopo.
Más de Tamasopo.
Dorix en Tamasopo.

Huasteca hermosa, segunda parte

En Puente de Dios, el camino cuesta abajo para ver esa cascada que se oye, pero no se ve hasta que llegas.

Y la recompensa por bajar tanto, es maravillosa.

Puente de Dios fue lo que más me gustó. Algo movió en mí.

Huasteca hermosa, primera parte

Algo tiene la Huasteca Potosina que me ha enloquecido (sí, más), regenerado y más.

Esto es Micos.
El hotel.
Yo en Xilitla, en Las Pozas de Sir Edward James.

¡Vivan los viajes de aventura!