sábado, julio 07, 2007
viernes, julio 06, 2007
is watching me...
Un mundo me vigila... ¿Y yo? Despistada y cegatona. A veces más de lo que debería. A veces menos de lo que confieso. Como sea, las voces en mi cabeza dicen "the big brother is watching you" y solitas se responden con más preguntas: "again?, always?"
jueves, julio 05, 2007
fotógrafa de bodas por un día
me parece que vi un lindo gatito
Eso de rescatar animales en desgracia es contagioso. Hace dos semanas, mi mamá trajo un gatito que rescató en la calle. No se pudo quedar en casa porque el bloque Gupy-Justina-Güerito (perro-gata-perro) se opuso firmemente. No se pudo, porque él era demasiado agresivo. En fin, el veterinario debe haberle encontrado ya hogar.
De habérmelo quedado, se habría llamado Silvestre.

De habérmelo quedado, se habría llamado Silvestre.
miércoles, julio 04, 2007
un complot
Hasta ésa que creo que es de las mejores fiestas que he visto (la de la boda de Carmen y Alex) tuvo diez minutos en que me sentí víctima de un compló: las primeras canciones, calentando motores para el bailongo, “si no te hubieras ido” y “el sol no regresa”.
Y me viajé, aquellos años, el Encino, lo dicho, lo no dicho, el abrazo interrumpido por el encontronazo con el papá de una amiga que ahora que recuerdo ya ni es mi amiga, muchos momentos, la canción que no me gustaba y que no me gusta, pero que me recuerda a… alguien, “si no te hubieras ido”. Qué ironía, “si no te hubieras ido”, y vas y regresas sin previo aviso.
Y otro viaje, a otro momento, al tope que no se veía, a la crónica de Reconstrucción, a tantas canciones, a la cursilería, al pozole, a esa prisa que no entendí y no acabo de entender, a lo que gané y lo que perdí, a la perfección que no existe y no tiene sentido buscar, a “algo más” y a la canción que es más intensa, más como yo, “el sol no regresa”... y no regresó.
Y me viajé, aquellos años, el Encino, lo dicho, lo no dicho, el abrazo interrumpido por el encontronazo con el papá de una amiga que ahora que recuerdo ya ni es mi amiga, muchos momentos, la canción que no me gustaba y que no me gusta, pero que me recuerda a… alguien, “si no te hubieras ido”. Qué ironía, “si no te hubieras ido”, y vas y regresas sin previo aviso.
Y otro viaje, a otro momento, al tope que no se veía, a la crónica de Reconstrucción, a tantas canciones, a la cursilería, al pozole, a esa prisa que no entendí y no acabo de entender, a lo que gané y lo que perdí, a la perfección que no existe y no tiene sentido buscar, a “algo más” y a la canción que es más intensa, más como yo, “el sol no regresa”... y no regresó.
martes, julio 03, 2007
hágalo usted misma
Domingo de “hágalo usted misma”. Y, ah, cómo me acordé de ti, que decías que “hay cosas que una mujer no puede hacer”. Me encantaría que me explicaras qué.
no paraba de llover
Fuimos muchos los que nos quedamos atrapados el viernes casi tres horas en el Templo, porque era una locura salir en medio de una tormenta eléctrica con harto viento, y de un “encharcamiento” que no dejaba ver ni el camellón y que invadió también el Templo. En casa, los damnificados fueron mis perros, la lluvia mojó el colchón de la casita en que pernoctan, así que esa noche tuvieron que ser canalizados al albergue improvisado en el baño.
Y a la mañana siguiente, camiones locales y nacionales, ¿en mi calle? Todo porque ante el cuasi diluvio del viernes en la noche en Aguascalientes, se dañó parte de la Avenida Convención y la enorme fila de vehículos tuvo que ser desviada por mi calle y por otras calles cercanas. Grrrrrrrr. Y yo que me quejaba de Guadalajara.
Y a la mañana siguiente, camiones locales y nacionales, ¿en mi calle? Todo porque ante el cuasi diluvio del viernes en la noche en Aguascalientes, se dañó parte de la Avenida Convención y la enorme fila de vehículos tuvo que ser desviada por mi calle y por otras calles cercanas. Grrrrrrrr. Y yo que me quejaba de Guadalajara.
yo quiero ser mi mamá
La misión: comprar un vestido para la boda de Carmen y Alex. El recorrido: esa vez no fue por toda la ciudad, pero casi. La elección: luego de deliberar unos minutos ante tres vestidos, mi mamá evitó la fatiga y no eligió uno, compró los tres.
Dorix was there

Oh, sí, hace un mes fui por primera vez en la vida a la lucha libre y experimenté lo que me habían contado o lo que había leído: el espectáculo no está en la propia lucha, sino en el público, ahí donde las reglas se subvierten, donde abundan las mentadas y los gritos eufóricos, donde nadie se ofende y todos entran/entramos al juego. En algún momento hasta los luchadores perdían la atención de su farsa para contemplar por nanosegundos al público y seguir dando golpes que nomás dejan airecito, acompañados por gestos de exagerados a lo que le sigue; mientras la multitud sigue gritando…
A los luchadores: “eees puto”, “pito chico”, “mi vieja es más ruda”, “silla, silla”.
A ciertos especimenes dentro de la multitud o, de plano, todos contra todos: “_____, _____, chingas a tu madre”, “el de rosa es puto”, “pozolera, pozolera”.
A las mujeres: “vuelta, vuelta”, “que brinque”, “güera, coqueta, enséñame las tetas”, “teibolera, teibolera”.
A las gringas: “hijas de Bush, hijas de Bush”.
A los visibles: “Ciencias, Ciencias, chinguen a su madre”.
Los de ring a los de gradas: “pobres, pobres, chingan a su madre”, “se les va el camión, se les va el camión”, “tu mamá es mi chacha”.
Y las burlas a lo físico: “Choche, Choche” (al luchador gordo), “Pollo Pepe, Pollo Pepe” (al Gallo), “Chuck Norris” (a un tal Emilio, luchador idéntico a Norris), “Fabiruchis, Fabiruchis” (al güerito falso de pupilentes), “Johny Laboriel, Jonhy Laboriel” (al negro).
En fin, ese día al único que reconocí fue al Negro Casas. Hoy lucha el Místico, pero no iré, snif snif snif.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
