martes, enero 18, 2011

337

El chocolate es delicioso, aunque implique ingerir 58 mil calorías.

lunes, enero 17, 2011

338


El primer Cafecito de 2011 está en línea... y eso es un motivo para festejar.


domingo, enero 16, 2011

339

Quizá mis días de este mes están marcados por los regresos, aunque éstos sean a veces momentáneos.
Hoy regresé momentáneamente a cierto lugar que fue como mi casa por nueve años y, aunque sé que no fue para quedarme, la experiencia de ayudar me hizo feliz... y la adrenalina de los minutos de angustia de doña Monique, ahora me dan risa, ji ji ji.

sábado, enero 15, 2011

340

Regresar siempre es divertido.

viernes, enero 14, 2011

341

Un momento de iluminación a las 2 de la mañana.
Muchos apuntes rescatados.
Un proyecto que va tomando forma.
¿Será?

jueves, enero 13, 2011

342

Lo que en aquellos momentos (en noviembre de 2008, mayo de 2009 y enero de 2010) parecía una derrota, no lo fue. En los cortos plazos, yo perdí; a largo plazo, yo gané. A veces lo inmediato es engañoso.

miércoles, enero 12, 2011

343

Por la mañana pedí un día de 48 horas. No existió, pero, en palabras del hijo de mi jefa, "hoy fue un día muy bueno", avancé mucho en el trabajo, resolví enemil pendientes, tomé un par de decisiones y conocí a mis nuevos alumnos. Nada mal para 17 horas.

martes, enero 11, 2011

344

Quizá la comida sea un tema universal.
Fue una grata charla entre dos que (casi) no se conocen.

lunes, enero 10, 2011

345

Que nadie subestime el poder curativo de un chocolate de La Finca y una buena conversación, para resarcir los daños de un día que incluyó levantarme tarde, buscar un cibercafé abierto para imprimir unos chunches para el trabajo (la noche anterior imprimí todas las páginas pares y, a la hora de las impares, ¡plop!, se acabó la tinta... en noche de domingo, ¡aplausos!), hacer escalas en dos trabajos y un curso, así como un breve intermedio correspondiente a un pago al otro extremo de la ciudad y, ¿por qué no?, un cambio de planes inesperado. Un día que empezó fatal terminó francamente genial.

domingo, enero 09, 2011

346

No sé cómo, pero 15 años se condensaron en una conversación de dos o tres horas. Los reencuentros son geniales.