viernes, diciembre 09, 2011

12

Pensaba ir de compras por la mañana, pero el inexplicable dolor de cabeza me sugirió que era mejor idea regresar a casa. Con este viaje de regreso, en condiciones no apropiadas, se cierra un semestre (de ocho) de esta extraña aventura que me ha dejado hartas canas nuevas, ojeras enormes tras dormir 20 horas por semana,  una palidez acentuada, grandes retos, nuevos amigos - compañeros de aventuras y también nuevos amigos, de los que se conocen inesperadamente al desempacar, al desayunar o cuando una puerta se atora.

jueves, diciembre 08, 2011

13

Uno conoce el sabor de la libertad cuando termina el coloquio semestral y es hora de festejar (previa siesta restauradora, por supuesto). No importa que en La Penca piensen que "cachaza" es una marca de cerveza y que, ante el fracaso de la misión de compras, termináramos tomando "caipivod(i)kas" y "caipitequilas", en vez de "caipirinhas". Tampoco importa haber perdido el estilo frente a los profesores.

Alguien me dijo alguna vez que los verdaderos amigos se hacen en la prepa y no después. El argumento era que en licenciatura y posgrado, la competencia es tal que no hay lugar para las amistades. He de decir que he vivido justo lo contrario, la mejor época de mi vida en términos de relación con mis compañeros se ha construido en los años más recientes. Hice grandes amigos en la maestría. Ahora vivo una etapa de mueganez doctoral que me hace muy feliz.


miércoles, diciembre 07, 2011

14

La cara de "tomaré en cuenta todos sus comentarios, muchas gracias" debería ser patentada. Es un recurso útil para sobrevivir a los episodios de preguntas y respuestas en un coloquio. Como sea, he de decir que me siento liberada, pasó mi turno (el primer turno, por cierto) y me dediqué a observar, a intervenir en pocas ocasiones y a divagar. Qué felicidad.

martes, diciembre 06, 2011

15

No puedo creer que el tiempo pase tan rápido.
No puedo creer que mañana iré a luchar cual Atom, aunque temo quedar como Noisy Boy.

lunes, diciembre 05, 2011

16

Este día pasará a la historia como aquel en que me sentí burócrata, luego de llevar nuggets de pollo, ensalada y puré, al cubículo. En mi defensa, diré que la jornada de diez horas de trabajo lo ameritaba.

domingo, diciembre 04, 2011

17

Qué maravilloso resulta quedarse en cama todo el día... lástima que la compañera sea una laptop y la intensa actividad, harta escritura que, de todos modos, nunca resulta suficiente.

las razones de la impuntualidad

La impuntualidad tiene sus razones.

Razón sentimentaloide: Llegué tarde a la presentación de un libro sobre estudios de medios, porque mis compañeros y yo seguimos en la etapa de mueganez doctoral. No bastó con pasar el día y parte de la noche juntos, todavía quedamos para desayunar juntos... los sobrevivientes y los agregados.

Razón urbana: Llegué tarde porque Guadalajara no está diseñada para los peatones, sino para los automovilistas. Cruzar las calles es un deporte extremo y, a decir verdad, caminar sobre banquetas llenas de desperfectos convierte el trayecto en una carrera con obstáculos.

Razón política: Llegué tarde porque había hordas de personas en la fila para entrar a la FIL. Cuántos lectores, pensé. Grave error, no debo ser tan optimista e ingenua. En la fila resaltaban muchas camisas, playeras, blusas y corbatas rojas y sus portadores se agolpaban frente al auditorio donde, minutos después, Peña Nieto hizo el oso de la vida.

Razón logística: Llegué tarde porque la gente de los módulos de información de la FIL no sabía dónde era el "territorio CUSCH". Yo dije, en broma, que seguro era un espacio de 50X50 cm en medio de la nada. No me equivoqué tanto. Se trataba de un espacio chiquito, casi sin señalamientos, que no aparecía en el mapa y que uno debía encontrar casi por arte de magia.

Razón empíricamente comprobable: Llegué tarde por todas las razones anteriores... y porque soy medio impuntual.

sábado, diciembre 03, 2011

18

Tras el reencuentro vino la despedida y, con ella, la promesa de otro reencuentro.

viernes, diciembre 02, 2011

19

Sobrevivir al combo mágico de viaje al amanecer + InTEnSO + horas de caminata y diversión en la FIL + comida italiana tan deliciosa como pesada + mini-acampada en casa ajena + concierto aperradísimo tetralingüe en la FIL + reencuentro con alguien dos años después + mezcal cercano al veneno en el Pare de Sufrir, bien vale la pena... replanteo, bien vale el vértigo de tener que escalar, semi-borracha y a oscuras, las escaleras de una litera. ¡Aplausos!

jueves, diciembre 01, 2011

20

Adiós, frente frío. Hola, frente frío.