martes, marzo 25, 2008
invisible a los ojos
miércoles, marzo 19, 2008
cómo te va, mi amor... amigo
miércoles, marzo 12, 2008
dulcissime
Una parte del final de Carmina Burana de Carl Orff.
Kathleen Battle, Thomas Allen, el Coro Shin yu-kai y la Filarmónica de Berlín, dirigidos por Seiji Ozawa.
Sobra decir que me encanta, me enloquece y me saca lagrimitas.
martes, febrero 26, 2008
domingo, febrero 24, 2008
me parece que vi un lindo vestido... continuación
En fin, continuando mi post anterior, vaya que el modelito de sólo un tirante fue socorrido, aquí más pruebas, con Diane Lane en café y Katherine Heigl y Anne Hathaway en rojo.



me parece que vi un lindo vestido...
De entrada, Amy Ryan.
Similar al de Amy, pero con detalles diferentes, el de Hilary Swank.
Y, por si algo faltara, el de Olivia Thirlby.
Cof cof, un modelito como los anteriores, fue alegremente usado por Dorix (sí, yo) en la brillante ceremonia de graduación de Comunicación Medios Masivos, de la Universidad Autónoma de Aguascalientes... en 2004.
Y no es nomás que su servilleta tenga por costumbre adelantarse a la moda, en realidad ese vestido medio se lo copié a Christina Ricci, después de verla en la entrega de los Globos de Oro precisamente en 2004.
O sea, ¿qué onda con la moda en esta entrega?lunes, febrero 11, 2008
lunes, enero 28, 2008
por la calzada de Emaús
Y todo esto tiene que ver con un par de crónicas que he leído varias veces en este día, las dos se refieren a las peregrinaciones a la Virgen de San Juan, pero tocan (y tocan fuerte) la experiencia personal de la fe; las dos, Tazy y Pillo se confiesan como no religiosas, pero su fe, que no viene de templos, sino de fuera (y que se expresa afuera) me movió, me cae que me movió.
"Hoy Dios me habló", dice Pillo (la que repartió agua a los peregrinos), "no se abrió el cielo, ni se escucharon querubines, fue algo más sutil, como ver durante 2 horas de carretera una procesión de gente multicolor caminando, portando una imagen tal vez sin significado para muchos, pero hoy comprendí que no es la imagen, es lo que representa para ellos esa imagen, confirmé que no necesito de una iglesia ni una sotana para oírle, le dije que yo también camino, mi propio camino de San Juan". Y Tazy (la que repartió naranjas), dice: "Cómo me gustaría tener la misma fe que ellos [los peregrinos]". Y agrega: "No les ofrezco mucha fe, pero sí buena voluntad. Ojalá eso sirva. Ojalá algún día vuelva a creer en todas esas cosas que ya no considero importantes".
Y a mí, cómo me gustaría ver obras de ese tamaño en los que juran(juramos) que son(somos) creyentes, cómo me gustaría escuchar/leer experiencias así de profundas entre los que hacemos polilla en los templos, cómo me gustaría que el Dios-amor que predicamos dejara de ser palabras y se viviera un poquito y que dejáramos de buscar a Dios en lo extraordinario y lo encontráramos en lo ordinario del día-a-día (que a veces es más extraordinario). La Iglesia Católica, me parece, no está respondiendo a las necesidades de la gente hoy; y hablo de la Iglesia como estructura y como complejo, porque en estricto sentido, la Iglesia somos todos. Muchas veces he tenido la impresión de que la jerarquía se marea en el poder y muchos grupos se marean en la rutina y, mientras tanto, la vida sigue girando. Y lo digo como alguien "de dentro", como la católica atípica que soy, la niña rechazada por las monjas de cierto colegio porque mis papás vivían en unión libre (aunque todas, o casi todas, las uniones son libres), la adolescente que se volvió no creyente (no creía en la Iglesia y tampoco en Dios), la joven que redescubrió un Dios-amigo en la misma religión de la que huía y dedicó ocho años de su vida a Pastoral Juvenil, la cuasi adulta contemporánea que conserva los usos y costumbres de media vida, de filtrar la fe en la razón y la razón en la fe (¿quién dijo que razón y fe tienen siempre que estar peleadas?). Lo digo y lo sostengo, cómo quisiéramos dentro una fe como la de fuera. Y estoy convencida de que está, dentro y fuera, y que igual que los discípulos de Emaús (Lc 24,13-35), caminamos con Dios y a veces ni lo vemos.

