viernes, febrero 18, 2011

películas de camión: Hada por accidente



No me gusta Dwayne Johnson. Evité Hada por accidente (Tooth fairy) cuando estuvo en el cine y me la tuve que chutar en el camión. Sobra decir que mi interés en la película fue tanto, pero tanto, que me dormí varias veces... y cada vez que despertaba, la película seguía ahí. Como sea, si algo se puede rescatar, es la idea subyacente de no perder la capacidad de soñar.

306

Hay habilidades que jamás se pierden. Volví a hacer una maleta en pocos minutos. Volví a sentir la adrenalina del viaje, un poco por la parte obligatoria y seria del viaje, un poco por la parte sacada de la manga y la búsqueda de aventuras. Primer viaje relámpago del año, muajajá.

jueves, febrero 17, 2011

307

Se me cruzaron los idiomas, dije "j'ai étudié la comunicação and..." en la clase de francés. Ha de ser un castigo divino por burlarme de #juaytherito.

308

Nunca pensé volver a encontrarme con mis compañeros de secundaria. Corría el año de 1996 cuando muchos nos dejamos de ver y, como aquéllos no eran tiempos de correo electrónico y demás maravillas, perdimos el contacto.

Casi 15 años después, hemos vuelto a saber unos de otros vía Facebook. Me da la impresión de que las cuasi peleas a muerte ahora nos dan risa y de que ésos que fuimos aún viven en nosotros, aunque ya no somos los mismos.

Y tal vez deba decir que no sólo no somos los mismos porque hemos madurado aunque sea poquito, sino también porque somos menos. Hoy uno de mis compañeros contó que otro se suicidó desde hace 12 años; no sé si los demás lo supieran, yo no lo sabía, y me resulta complicado entender cómo cambiaron nuestras vidas más allá de los juegos de basket, los apodos tontos, los primeros romances y las escapadas a la Conasupo y a los huequetines de Plaza San Marcos.

martes, febrero 15, 2011

309

Es extraño ver el privilegio en medio de tanto caos. Esta mañana descubrí que el ansiado depósito de tres quincenas (dos atrasadas, por cierto) no había llegado, así que me encaminé presurosa al cuasi sótano donde está la oficina de Recursos Humanos, para ver qué carambas estaba pasando. Todo el problema fue ocasionado porque alguien no dio clic cuando tenía que dar clic. Perdí la escasa paciencia de que soy capaz y, tras mi berrinche y la realmente valiosa ayuda de mi jefa, la solución parecía asomarse.

Como sea, mientras caminaba de regreso a casa y pensaba en las enemil cosas que debo comprar/pagar, vi varias personas en situaciones reales de pobreza: una mujer en silla de ruedas, niños con zapatos rotos, mujeres que compran unas cuantas tortillas y un poco de frijoles con moneditas. Chale, algo parecido a un hueco se empezó a formar en mí. Quizá me falta empezar a ver alrededor y darme cuenta de que aun en mis chafitas condiciones de trabajo (dos contratos por honorarios, cero prestaciones, un retraso en los pagos), he de valorar que tengo trabajo, que me pagan por hacer lo que me gusta y que, fuera de mi gata Justina, no tengo hijos que mantener. Eso no implica ser conformista y dejar de reclamar lo que legalmente me corresponde, pero sí me hace pensar en la necesidad de valorar lo que tengo... porque por algo decidí estar ahí.

lunes, febrero 14, 2011

310

Es increíble cómo la mirada de un extraño puede hacer que un día valga la pena.
Hoy ocurrió, al atardecer/anochecer, en Canal Interceptor.

domingo, febrero 13, 2011

311

Adivinen quién pasa de 1.66 a 1.76 con unos zapatos nuevos, muajajá.

sábado, febrero 12, 2011

312

El proyecto ya va tomando forma. Muy feliz soy.

viernes, febrero 11, 2011

313

Hay días geniales para recordar que una tiene fuerza de voluntad.

jueves, febrero 10, 2011

314

Quizá lo significativo de este día comenzó desde la madrugada.
Ya tengo una razón más para volver a usar tacones.