miércoles, febrero 09, 2011

315

Se morían por saberlo. Hoy, durante algunos minutos, me pregunté si tenía yo menopausia prematura (por aquello de los bochornos); pero no, al parecer alguien olvidó encender el aire acondicionado, justo cuando se celebraba una misa por el eterno descanso del alumno que murió hace una semana, en un auditorio cerrado. Puedo estar tranquila, ja ja ja.

martes, febrero 08, 2011

316

Me gustan los días llenos de actividades. Me ha hecho feliz correr entre el centro de acopio, la oficina, la presentación de un libro y la clase de francés. Me ha hecho reír el modo en que seis compañeros subimos cuatro pisos por las escaleras, por haber omitido el uso del elevador, para llegar a francés. Me ha fascinado vivir.

lunes, febrero 07, 2011

317

Tres episodios de un día cómico-mágico-musical.

El primero podría caber en Sex & the city, fue un gran episodio de chisme entre amigas, en conocido restaurante del norte de la ciudad.

El segundo podría estar en The big bang theory, se ha registrado harta productividad académica en poquitito tiempo... debería sentirme Sheldon, pero por un momento me sentí Leslie.

El tercero podría ser de Grey's anatomy o quizá de Drop dead diva, e incluye una sensación extraña parecida a la molestia por la aparición de alguien que no tendría por qué aparecer... aunque la molestia tampoco tendría por qué aparecer.

domingo, febrero 06, 2011

318

Estos días, tras la muerte de dos de mis alumnos, una idea ha rondado mi mente: la vida es corta. Mágicamente, ayer que invertí horas de mi cortísima vida (ja) en ver otra vez Grey's anatomy desde la primera temporada, encontré esa misma idea en el primer capítulo, life is short. Así que, considerando que la vida es corta, he decidido que este año viajaré más, aunque termine más pobre de lo que soy. He dicho.


sábado, febrero 05, 2011

319

Me sorprendió recibir una invitación al bautizo de la bebé de quien fue una de mis grandes amigas en secundaria. Hace casi 15 años que no nos vemos (aunque a ella no le encante hacer cuentas de los años), nos reencontramos por Facebook hace tiempo y hoy, que volvimos a vernos, fue como si nada hubiera cambiado, aunque bien sabemos que ya no somos las mismas. Como sea, los reencuentros suelen tener algo de sorpresa, algo de felicidad, mucho de memoria.

viernes, febrero 04, 2011

320

Ciertas pláticas hacen que los días valgan la pena.

jueves, febrero 03, 2011

321

Llegué a la universidad temblando porque el viento había congelado mi cara y el vigilante me recibió con una terrible noticia: mis alumnos no estaban, se habían ido al funeral de uno de sus compañeros... es decir, de uno de mis alumnos. Justo el sábado estuve en el funeral de una ex alumna que murió de cáncer, ahora fue un alumno que murió en un accidente, intentando no atropellar a un indigente que se le atravesó. Miles de cosas pasaron por mi mente, como que lo último que me dijo fue "hasta luego, maestra, que le vaya bien", ayer, al salir de la última clase... quién iba a pensar que unos minutos después moriría.

Si no estamos preparados para ver morir a la gente mayor, menos lo estamos para despedir a los más jóvenes. Quizá lo que nos queda a los que aún estamos vivos es vivir intensamente, ser felices, comernos el mundo.

Curiosamente, justo cuando las primeras lágrimas se acumularon en mis ojitos, sonó "My life is in your hands".




miércoles, febrero 02, 2011

no todo lo verde es chido

La vi y no me encantó. No da siquiera para un post vacilador de cosas que pasaron por mi mente mientras la veía...

322

Hace algunos años vi a una profesora francamente dura (vaca sagrada, por cierto) llorar en el examen de grado de una de sus asesoradas. Ella comentó que más de una vez se había preguntado si valía la pena levantarse todos los días para ir a pasar horas en la universidad, preparando clases, leyendo ajeno, revisando trabajos, haciendo investigación, escribiendo a destajo, impartiendo conferencias, asesorando tesis, en fin... dijo que, muchas veces, esa rutina tan pesada parecía perder el sentido, pero que, ante resultados de tal calidad, como esa magnífica tesis, todo el esfuerzo de años valía la pena.

Yo no tengo una tesista fantástica (ni siquiera tengo tesistas ahora, ja ja ja), pero hace un par de horas, los comentarios de una de mis alumnas me recordaron que ser profesora vale la pena. Respondiendo a la pregunta del domingo, creo que soy muy feliz cuando estoy con ellos, con mis alumnitos. De ellos aprendo mucho todos los días.

martes, febrero 01, 2011

323

A veces una necesita que ciertas manos la despierten, que le recuerden que se está viva.