jueves, mayo 02, 2013

Las cosas son cosas

I.
El lunes, el trabajo de campo me llevó a una comuna. Más allá de los datos obtenidos, la experiencia fue dura, significó encontrarme frente a una lógica de vida cotidiana muy distinta a la mía. Y el encuentro con la diferencia obliga siempre a cuestionar lo que hay de este lado. Algo que no me resultaba tan evidente hasta que estuve ahí fue mi apego a las cosas.

II.
El martes fui a ver a Jorge Drexler en el Foro del Lago. El concierto fue maravilloso. Regresé a casa tarareando todas las canciones que cantó y alguna que otra que no entró en el repertorio. La canción que más he tarareado en estos días fue ésa que dice: "hay tantas cosas, yo sólo preciso dos, mi guitarra y vos, mi guitarra y vos". Cosas, cosas por doquier.

III.
Hoy jueves, en un descuido, perdí mi celular. Tardé varias horas en darme cuenta, pero cuando lo hice casi entré en pánico. Es increíble la cantidad de preguntas que se acumula cuando una pierde un objeto tan cotidiano y tan personal que, al final de cuentas, es una simple cosa. Chanfle, yo quería dejar poco a poco mi apego a las cosas, pero no así.

miércoles, mayo 01, 2013

Con la mirada en otros espejos...

Como por arte de magia, ya es mayo y mayo significa muchas cosas.


lunes, abril 29, 2013

Soy una vieja amargada

Diré algo digno de la vieja amargada que soy: Me encantaría que las vacaciones duraran más tiempo, pero si he de soportar vecinitos lanzadores de bolas de beis que mágicamente aterrizan en mi balcón, mejor que se acaben mañana.

Bonus: Si, además, he de soportar los gritos de una de sus madres a la que no le pareció el sermón que les lancé, mejor que las vacaciones terminen ahora mismo.

martes, abril 23, 2013

Las palabras de Wislawa

Aún no termina el Día Internacional del Libro. He de compartir el poema con el que conocí a Wislawa Szymborska, mi escritora favorita. Recuerdo que algo compré del Fondo de Cultura Económica y me regalaron un suplemento o un catálogo de novedades, no estoy segura; el punto es que un poema capturó mi atención. No pasó mucho tiempo para que comprara Poesía no completa y terminara de asombrarme con la habilidad de la Szymborska para hacer parecer simple lo complejo.

Las tres palabras más extrañas
Wislawa Szymborska

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo en algo que no cabe en ninguna no-existencia.

sábado, abril 20, 2013

De cuando los sueños tardan 20 años en hacerse realidad

Cuando vi la cara de Lucas -que aún no se llamaba Lucas- supe que era ése uno de los perros que soñé cuando era niña. Tardó 20 años en llegar y tuvo que ser rescatado de la calle donde fue abandonado. Resultó ser un labrador pirata. Tenía/tiene las patas largas y las orejas chuecas. Tiene también una miradita tierna y una ingenuidad increíble. Tardé siglos en enseñarlo a subir y bajar escaleras, aún le teme a la oscuridad, es feliz cuando hace mucho viento y se mueven sus orejas, ama sus juguetes y los defiende a como dé lugar, ahora ama también a Eufemia -la nueva adquisición o, mejor dicho, la rescatada más reciente-. Es una belleza de perro.

viernes, abril 19, 2013

Me asusta eso que no escribí el martes

Me asusta despertar tan cansada. Me asusta la página en blanco. Me asusta que los relojes parezcan tan acelerados siempre. Me asusta la montaña de libros sobre el escritorio. Me asustan los deadlines. Me asusta sentirme sola. Me asusta que la bendita laptop ose inhibirse justo el día que olvidé mi manía de dar clic en "guardar" cada tres segundos. Me asustan más cosas de las que estoy dispuesta a aceptar. Quizá me asustan los momentos de crisis porque son los que muestran en verdad quiénes somos.

martes, abril 02, 2013

Si no corres el riesgo...


Cada vez que escucho esta canción, me dan unas ganas locas de olvidar los miles de kilómetros que hay de por medio.

viernes, marzo 29, 2013

Sólo tenemos que reconocernos...

Como cada año, sólo tenemos que reconocernos...



Cristo con la Cruz, por El Bosco
José Emilio Pacheco

Con los ojos
cerrados y serenos,
la barba de tres días
y sobre todo
la corona de espinas,
Cristo soporta el peso
de su martirio.
Y dice a las mujeres que lloran:
Llorad por vosotras mismas
y vuestros hijos.

No hay más sangre
que una herida en el cuello,
fruto del roce con la cruz pesadísima
que un soldado encaja
en los hombros del Galileo.
Van al Lugar de la Calavera.
En hebreo se llama Gólgota.

Cristo es el centro del cuadro,
quizá no su motivo más importante.
Porque tal vez El Bosco no se propuso
(¿cómo saber sus intenciones?)
pintar otro retablo de la Pasión
sino darnos la imagen
del Mal según aflora en el rostro humano.

El tema del rostro
es el eje de este siniestro cuadro hermosísimo.
Verónica retira el paño corriente
en que sudor y sangre imprimieron
para siempre el Divino Rostro.

Pero devora la obra
la multitud de caras terribles.
Barrabás forma la O de un aullido.
Un vómito de furia se derrama
por la boca de un monstruo ya desdentado.
La ira calcina a otro bufón malévolo
y sus labios dibujan estas palabras:
“Si eres el Rey
de los Judíos, ¿será posible
que no te salves a ti mismo?
¿A quién pretendes salvar
si no te libras del tormento y la injuria?”

De improviso rompe las épocas
la presencia de un dominico.
Aliado
a un dignatario adusto,
cara de pato,
amonesta al Ladrón ya muerto.
(Nadie como Hyeronimus van Aeken llamado Bosch
logró pintar ese color plomizo
que a cierta altura de la corrupción
se apodera de los cadáveres).

Y a la orilla del cuadro los que dan voces:
Crucifícalo, crucifícalo.
(No son los habitantes de Judea.
El Bosco retrata
las danzas medievales de la Muerte
y los demonios más que humanos de Flandes.)
El goce brutal
de quienes piden más y más sangre.
El canalla estremecido de dicha
ante el presente y el futuro martirio.

Y los dos que se asombran.
Nunca sabremos de qué se asombran.
Pero sabemos en cambio
que sin saber de nosotros
el implacable Bosco nos pintó en este cuadro.

Sólo tenemos que reconocernos.

jueves, marzo 28, 2013

Algo quedó pendiente, ya no sé...


¿Será que ésta era la canción de martes y miércoles?

miércoles, marzo 27, 2013

Irrupciones

Bien dice Fito Páez que "el pasado irrumpe sin protección y sin presentarse". El día de ayer, martes 26 de marzo de 2013, pasó a la historia como el día que el 2004 se asomó a mi vida. Qué cosa tan extraña.