Paso 1. Aborde usted el tren ligero de Guadalajara, en la estación Washington, con destino a Periférico Sur y advierta usted que hay gente suficiente para que el vagón califique como lata de sardinas.
Paso 2. Experimente usted la sensación de soledad más fuerte de los años recientes, en medio de la multitud.
Paso 3. Descubra que ha llegado a Periférico Sur, deje que todos salgan y camine despacio en un pasillo, luego otro y en la escalera. Continúe a ese paso para subir el puente que está justo afuera.
Paso 4. Note, a la mitad del puente, que el camioncito de su universidad ha llegado. Piense que, si lo pierde, tendrá que esperar 15 minutos más bajo el sol del mediodía. Reaccione y corra, haga señales para que el chofer no se vaya, saque como pueda la credencial que le acredita como estudiante y aborde el bendito camión. Encuentre una sensación de comunidad en el tipo que llegó atrás, después de vivir la misma experiencia de atravesar corriendo el puente.
Paso 5. Ría mientras el camioncito transita entre los baches hasta la universidad. No olvide dar las gracias al chofer.
sábado, octubre 12, 2013
Cómo deprimirse y recuperarse en cinco pasos
sábado, septiembre 14, 2013
Tarde de viernes
A veces ocurre que una entrevista es interesantísima, pero que el chisme post-entrevista resulta más interesante aún... y divertido.
A veces una encuentra afinidades de modo inesperado.
Pero no siempre sucede que una escuche a alguien 12 años menor y tenga la impresión de que se está escuchando a sí misma a los 19. Sorprendida estoy.
A veces una encuentra afinidades de modo inesperado.
Pero no siempre sucede que una escuche a alguien 12 años menor y tenga la impresión de que se está escuchando a sí misma a los 19. Sorprendida estoy.
Las horas...
Tal vez no consiga días de 72 horas, pero ahora puedo llevar las horas colgadas del cuello. Gracias, Luda.
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escenas típicas de la vida cotidiana
sábado, septiembre 07, 2013
7F7 / Un beso dura lo que dura un beso...
Muchas veces he experimentado una necesidad increíble de
expresar algo y ni sé por dónde empezar—ahora, por ejemplo—. Podría empezar por
el principio, pero no se me da eso de la narración lineal. Podría empezar
también por el final, pero uno nunca sabe cuándo algo es el final, es más, tal
vez eso en lo que estoy pensando fue como el quinto final y —espero— el último
y definitivo para siempre jamás. Podría incluso volver a preguntarme qué y por
qué escribo en este blog, si abuso del recurso de escribir las cosas en clave y
después ni yo misma sé a qué o a quién me refería. Probablemente ocurra eso con
este post… o tal vez no. El punto es que muchas veces tomé la decisión de poner
punto final a los restos de una historia que arrastro hace muchos años —hey,
podríamos cuestionar ahora mismo mi capacidad de decisión, jaja—. A veces las
historias terminan y a una le queda el complejo de Adele —por aquello del “for
me, it isn’t over”— y no termina de dejar ir algunas cosas. El gran problema
viene cuando una toma conciencia del paso del tiempo en el momento menos
pensado. Me ocurrió el jueves, en el asiento 7 de la fila F de la sala 7 del
cine más cercano a mi casa, mientras veía Before
midnight. Recordé Before sunset y
lo que pasaba en mi vida en aquel tiempo. Pensé que nueve años son demasiado,
pero me acordé también de dos encuentros este año en el lugar menos esperado y
pensé que no hay razones para tirarse al drama. Tal vez la vida habría sido muy
distinta si yo hubiera decidido seguir en 2004, pero preferí no hacerlo. Tal
vez la vida habría sido muy distinta si yo no hubiera fingido que todo estaba
bien en 2005, pero lo hice. Y tal vez la vida habría sido muy distinta si yo
hubiera asumido que esa ausencia presente continuaba escondida, haciendo daño
desde dentro, todos estos años. A veces una mantiene los fantasmas en casa. A
veces, una necesita una película cursi para decidir echarlos. Un beso dura lo que dura un beso y Jarabe de Palo no
lo dice, pero un drama dura lo que dura
un drama (de algún modo había que justificar la inclusión de este vídeo en el post).
viernes, septiembre 06, 2013
Just passing through...
Fui a ver Before sunset el 12 de marzo de 2005. Fui a ver Before midnight el 5 de septiembre de 2013. Las fechas importan, significan cosas. Aquel fue un día complicado. Éste no. Aquel día, una parte de mí se estaba muriendo, mientras veía a Celine y Jesse pasear por París. Este día me llevó más de una hora caer en la cuenta de lo que ha cambiado en este tiempo y de lo significativas que resultan a veces las fechas. Sin planearlo, este día, en que tuve que correr para alcanzar a ver la película antes de que saliera de cartelera, se ha convertido en el día de dejar ir.
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sábado, agosto 24, 2013
martes, agosto 20, 2013
Puedo ponerme digno y decir...
"Toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos, de un rato, me llamas", me dijo. ¡Plop y más plop!
martes, agosto 06, 2013
Banda sonora del diluvio tapatío
La moneda cayó por el lado de la soledad... They make their way across the universe... Give me a reason to love you... We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year, running over the same old ground. What have we found? The same old fears. Wish you were here...
sábado, julio 27, 2013
Esteeeeeeeeee, no...
Alguien 1: ¿Y sobre qué es tu tesis?
Yo: Sobre la expresión pública de los activistas en internet... bla bla bla...
Alguien 1: Mira, Alguien 2, ven, ella hace su tesis sobre redes sociales... porque sí es sobre redes sociales, ¿no?
Yo: Sobre la expresión pública de los activistas en internet... bla bla bla...
Alguien 1: Mira, Alguien 2, ven, ella hace su tesis sobre redes sociales... porque sí es sobre redes sociales, ¿no?
viernes, julio 05, 2013
Momentos mágicos
"Gracias por compartir momentos mágicos conmigo", dice una dedicatoria que me saltó a la yugular tan pronto abrí cierto libro. Mi relación con el hombre que me lo regaló ha cambiado bastante en estos ocho años, pero la dedicatoria sigue ahí, marcada, clara y, me atrevo a asegurar, también sincera. El tiempo pasa, uno cambia, los recuerdos quedan. Y, en estos días, en que la figura de la extraña tristeza -que no convive mucho conmigo- logró alcanzarme, casi agradezco que los recuerdos queden.
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