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sábado, febrero 22, 2020

#undíasinnosotras



¿Qué pasaría si desaparezco, si me matan? ¿De qué tamaño sería mi ausencia? ¿Qué cosas se caerían si no las hago yo, si no participo, si dejo de estar? Ése es el sentido de #undíasinnosotras. No es un día de asueto, es un día de reflexión, de pensar en la ausencia.
La violencia contra las mujeres se ha naturalizado a tal grado que no parece grave que en México maten 11 mujeres por día. Hay más discusión sobre cómo podemos protegernos del coronavirus que sobre qué podemos hacer como sociedad para enfrentar la epidemia social de feminicidios y otras formas de violencia que padecemos todos los días. Por eso el paro convoca a todas las mujeres, no a todas las personas. No significa desconocer la violencia contra los hombres, que también es grave, también nos duele y también produce ausencias, pero el 9 de marzo pensemos en la ausencia de las mujeres. Cada año se hace paro el 8 de marzo, que es el día internacional de las mujeres. A muchos se les olvida que ese día no es una celebración -y hay quienes hasta envían mensajes de felicitación-, sino un recordatorio de la necesidad de equidad de género. Uno de los acontecimientos que se vincula a ese día es el incendio en una fábrica en New York en 1911, donde murieron casi 150 mujeres porque las dejaron encerradas ahí. Cada 8 de marzo conmemoramos eso, por eso algunas paramos y/o vestimos de negro o de morado.
Con el paro del 9 de marzo, hay quienes tenemos la posibilidad de faltar al trabajo y que eso no tenga consecuencias, pero también hay quienes pueden ver comprometido un día de salario y eso significaría no llegar bien a fin de mes. Por eso celebro que muchas universidades y otras organizaciones se solidaricen, de manera que faltar ese día no tenga consecuencias para quienes pudieran estar en esas situaciones. En sentido estricto, no necesitamos "autorización" para ejercer un derecho, pero en términos prácticos sí hay grandes sectores que necesitan ese tipo de apoyo para participar.
Sin embargo, también creo que la solidaridad un día no es suficiente si no hay un compromiso de fondo por mejorar las condiciones y buscar la equidad. No es suficiente que los gobiernos se unan si no emprenden acciones reales para hacer frente a la violencia, no es suficiente que las universidades se unan si no tienen mecanismos para atender los casos de acoso, no es suficiente que las empresas se unan si sostienen prácticas de acoso y desigualdad salarial.
Quienes podamos parar, paremos. Quienes se puedan solidarizar, háganlo. Y no dejen de pensar qué pasaría si desapareciéramos. No es algo que nos guste pensar, a veces ni siquiera es algo que pensemos posible, pero lo es. Algo podemos cambiar desde lo individual, mucho más podemos cambiar desde lo colectivo.


jueves, marzo 31, 2016

de nombres y nacionalidades

En la recepción de la Maison des Provinces de France, que fue mi hogar casi dos meses, un día de noviembre de 2014.
- Je n'avait jamais écouté ton prénom. Est-ce qu'il est très commun au Mexique ?
- No, il est rare aussi au Mexique.


En la recepción de un congreso en Brno, otro día de noviembre de 2014.
- I haven't heard your name before, I mean never. Sounds Russian, are you Russian?´


Varios lugares en París, después de mostrar mi credencial de estudiante o mi pasaporte, en 2014.
- Mexique ? Il semble que vous êtes de la Syrie ou du Liban.
Debí haber preguntado: ¿Cómo? ¿Es que acá no conocen los ojos tapatíos?

Un bar en Louvain la Neuve, diciembre de 2014.
Un polaco: Wow, Mexico, what language do people speak there?
Yo, nomás por joder: Mexican.
(Y pensaba: No mames, yo sí sé dónde está tu país y qué idioma hablan y hasta soy fan de la Szymborska).
Mi co-tutor de aquel lado del mundo: Spanish.
Yo, ya pa' componerle: Mexican Spanish, hahaha.

Brno, noviembre de 2014.
- Wow, Mexico. So exotic.
- Wow, Mexico. I'm so interested in Mayas and tequila.

Guadalajara, después de una breve conversación con un tipo interesante... tan interesante que ya olvidé su nombre, 2008.
- And where are you from, Doris?
- I'm from Mexico, and you?
- Mexico? Yo también soy mexicano, de Aguascalientes.
- ¿Neta? Yo también.
Resultó que el tipo era casi mi vecino.

Aeropuerto París Orly, después de mostrar mi pasaporte para abordar, 2014.
(Cantado al ritmo de samba).
- Mexico, Mexico, Mexico... samba, tango, tequila.

Grand Canyon, 2015.
- Why you come from Mexico? That is too far.
- If you go to the South of Arizona, you could find Mexico on the other side.
- Really?
- Actually, long time ago, Arizona was part of Mexico.
- Really?

San Francisco, 2015.
- Mexican, you're almost  local. Welcome!
:3

Atenas, 2014.
- Can you take us a pic please, miss?
- Sure.
- Thank you, where you come from?
- Mexico, and you?
- También somos mexicanos [...]. ¿Quieres unos chilitos?
Ya iba yo a pensar mal y que saca el señor una bolsa ziploc del saco, con chile de árbol, chile habanero y chile morita, quesque para no extrañar.

jueves, enero 02, 2014

Dosmiltrece

2013 fue un año de viajes. El recuento indica que usé 76 autobuses foráneos, nueve aviones, tres colectivos, dos trenes, dos ferries, dos lanchas y un velero para la vagancia por Guadalajara, León, San Juan de los Lagos, Nochistlán, Valparaíso, DF, Toluca, Puebla, Chihuahua, Creel, Los Mochis, Culiacán, Melaque, Cancún, Isla Mujeres, Playa del Carmen, Cozumel, Chetumal, Bacalar,  Mérida, Izamal, Campeche, Chichén Itzá y Denver. Nada mal para unos pocos 365 días. Adivinaron, el lugar al que más veces viajé (y regresaré 80 millones de veces más) fue Guadalajara. En una de esas vueltas encontré la cura para la depresión en un puente peatonal y, en otra, me regalé una tarde de diluvio tapatío. Tuve una sensación extraña, como si mi padre me hubiera acompañado en uno de los viajes, fue el de Chihuahua - Creel - Los Mochis - Culiacán. He de confesar que en el 100% de los viajes tuve complicaciones antes de salir: terminé la maleta para ir a Toluca un minuto antes de que el taxi llegara por mí, terminé la maleta para el viaje de fin de año a Cancún diez minutos después de que el taxi llegara por mí (oh, sí, vergüenza vil).

Gran parte de esos viajes fue por motivos académicos. En ese sentido, 2013 fue un año académicamente estimulante, sobre todo en octubre. Todavía no acabo de procesar lo que aprendí en todos los sentidos. Quizá lo mejor fue la lección de sencillez y humildad que vi en Alain Touraine himself, en medio de un mundo académico que a veces nos arrastra en la soberbia.

Hubo otros viajes, emprendidos desde butacas del cine, con maravillas como El gran secreto (algún genio tradujo así The words), NoCuatro notas de amor (otro genio tradujo así Quartet), Mucho ruido y pocas nueces (Much do about nothing), Before midnightGravityThor: The dark worldIntriga (algún genio tradujo Prisoners así) y El hobbit. Mi favorita del año fue Gravity. Con Before midnight cerré un ciclo en el asiento 7 de la fila F de la sala 7 de conocido cine, meses después de que el pasado se me atravesó de golpe dos días seguidos.

A propósito de encuentros cercanos del tercer tipo, este año se registraron oportunidades de inversión no muy fiables. Volví a pensar en ciertos límites geográficos y me pregunté si los sortearé, pero la pregunta ha quedado nuevamente en el aire. Para cerrar el año, experimenté un extraño retorno a la adolescencia.

Seguí leyendo a la Szymborska (aunque sigo sin terminar los dos libros de ella que compré en la FIL en 2012) y me volvió a fascinar Italo Calvino con Si una noche de invierno un viajero. También me fascinó La invención de la soledad, de Paul Auster, me fascinó y me dolió: "Paul Auster comenzó a escribir La invención de la soledad cuando murió su padre de forma repentina", dice la contraportada. Ese libro no fue sólo mi primera lectura del autor, fue también la lectura más dolorosa que hice en 2013, fue como encontrarme con un dolor que yo sabía que estaba ahí pero de cuya dimensión no tenía idea. Los libros tienen sus momentos y éste llegó a mí, en una reedición que compré en Sanborns un día mientras hacía tiempo, justo cuando lo necesitaba.

Vi a Jorge Drexler en vivo y fui muy feliz. Eufemia llegó a mi vida (aunque tardó mil años en encontrar su nombre) y se unió al equipo animal de casa, con Lucas y Justina. Y cumplí 32, ¡aplausos!

domingo, mayo 08, 2011

227

When the violence causes silence,
we must be mistaken.
The Cranberries

Hay cosas que no se deben callar. Si yo fuera madre, hermana, novia, esposa, amiga, de algún "daño colateral" seguramente querría que todos marcharan conmigo. Cuando le dije eso le dije a mi mamá, se levantó de la siesta y me dijo "hay que ir de blanco, ¿verdad?"

jueves, octubre 15, 2009

el mundo no es nuestro


"Esto no es nuestro, es del río", me dijo un poblador del ejido de Pago Pago (eso que los turistas conocemos como Micos) en la Huasteca Potosina. El hombre contó que hace un año las lluvias fueron intensas y el río creció tanto, que se llevó algunos puestos que lo habían desafiado estando muy cerca; dijo que el agua le recordó a la gente de quién es ese territorio. He de confesar que lo que escuché me cambió la perspectiva, yo estaba desanimada porque la lluvia no me dejaba disfrutar de ese fin de semana de vacaciones improvisadas y ese señor me hizo pensar en lo contrario, en que, al final de cuentas iba ahí a estar en contacto con la naturaleza y tenía que respetar precisamente las condiciones naturales. Todo este rollo es porque creo que antes de pensar qué tanto cuidamos la tierra, deberíamos pensar cómo entendemos nuestra relación con ella.

Hoy es el Blog Action Day, que este año está dedicado al calentamiento global, que nos recuerda que tenemos mucho por pensar, mucho por decir y, sobre todo, mucho por hacer.



Acá, lo que escribieron Tony Valderrama y Marco Carlos Ávalos al respecto. Más acá, un par de posts que escribí hace tiempo: "you feel it?" y "la tierra".

miércoles, octubre 14, 2009

encontronazos con los astros...

Por algún extraño motivo, mis encontronazos con astrólogos han sido en un par de revistas. Hace casi seis años trabajé en una revista para jóvenes, un buen día el jefe de redacción presentó muy orgulloso el dummy del primer número que, dicho sea de paso, iba a salir en diciembre. Había en ese bodrio una sección de horóscopos y de inmediato busqué Sagitario, que decía unas cosas tan predecibles como "este mes recibirás muchos regalos"; obvio, aventé la revista sobre el escritorio y vociferé: "pues claro, es mi cumpleños y es Navidad, ¿a qué pendejo se le ocurrió escribir estas jaladas?" Los demás pusieron cara de sorpresa, la autora de esas cosas terribles era la esposa del dueño, que me miraba con gran indignación.

El tiempo pasó y volví a trabajar en una revista, pero para niños; ahí no había sección de horóscopos, nooooo, pero uno de mis compañeros era (y es) astrólogo en sus ratos libres (lo que sea que eso signifique). El susodicho averiguó mi fecha y hora de nacimiento e hizo mi carta astral sin previo aviso y sin petición de por medio; me dijo cosas como: "eres una mujer inteligente, independiente, imprudente, caprichosa y demasiado sincera". Lo interrumpí: "¿y para saber eso molestas a las estrellitas?, no, corazón, eso lo notas tras hablar cinco minutos conmigo". Sobra decir que no quise que me contara mi pasado (que no me cuenten, ya lo viví) y tampoco mi futuro (que lo quiero vivir sin saber qué vendrá). ¿Qué me habría podido decir entonces? ¿Habría visto los ires y venires, las relaciones ambiguas, los vetos por parte de los que han subido a un ladrillo y se han mareado, las boas de plumas, las presencias que entonces ni imaginaba y ahora son fundamentales, los momentos de absoluta bobez? No lo creo, pero de eso se ha tratado mi vida estos cinco años.

No sé lo que vendrá y he de decir que no quiero saberlo. No a través de los astros. Y tampoco a partir de planes estrictos con horas y minutos. Nel, esas prácticas ya las abandoné.

domingo, junio 07, 2009

you feel it?

No sé de quién es este corto, me llegó por mail, pero creo que dice mucho.