sábado, marzo 23, 2013

Inexplicable, sin fechas y sin nombre...

Todo lo que hubo entre tú yo yo, aunque nunca tuviera nombre, se acabó. Quedaban sólo unos mensajes que, por algún extraño motivo, guardé en el viejo celular, el que llevo siempre por si falla el principal. Los borré todos una noche, mientras esperaba el transporte en una banca de cierta universidad guanajuatense. Pero, bah, sobreviven no sé cuántos tuits, interacciones en Facebook y mensajitos en Whatsapp, lo digital siempre deja rastro. Sobreviven también toneladas de recuerdos de los muchos meses y las muchas etapas (¿tres?, ¿cuatro?). He de decirlo, son todos buenos recuerdos. A decir verdad, esa extraña relación empezó y terminó de modo igual de inexplicable, nunca tuvo fechas y, como ya lo dije, tampoco tuvo nombre; pero siempre tuvo algo, siempre fue espontánea, divertida, quizá boba... y cuando no fue, pues simplemente no fue. Ahora que lo pienso, no te extrañé en los últimos días de octubre, como tampoco te extraño ahora... y algo me hace sospechar que tú tampoco. Tal vez por eso no me dolió borrar los mensajes. Tal vez por eso puedo sonreír cuando me acuerdo de ti o, más bien, de nosotros en otros tiempos. Tal vez por eso pensar que todo lo que hubo entre tú y yo se acabó, se traduce en el registro del cierre de una grata experiencia... y ya.

martes, marzo 19, 2013

Dramas posmodernos

[Enemil intentos]
Su contraseña es incorrecta.
¿Olvidó su contraseña?
Restaure su contraseña.
[Primer intento de nueva contraseña]
Su contraseña debe tener al menos un número.
[Segundo intento de nueva contraseña]
Su contraseña debe tener al menos una mayúscula.
[Tercer intento de nueva contraseña]
Su contraseña debe tener al menos una minúscula.
[Cuarto intento de nueva contraseña]
Su contraseña no puede ser igual a la que ya tenía.
[Chingá, ¿ése era el problema? ¿O sea que la contraseña no era incorrecta, sólo había caducado y el sistema "perfecto" no fue capaz de informarlo?]

sábado, marzo 09, 2013

Enemil cosas que hacen que la vida valga la pena...

Después de que el combo cansancio-hartazgo-agobio se hizo presente en estos días y luego de haber protagonizado el episodio el episodio cómico-mágico-musical de derramar lagrimitas en alguna sala de cine rebosante de gente, la vida se empeñó en hacerme sonreír. Bajé del autobús en la central de Aguascalientes y había flores por doquier... ash, no eran para mí, sino parte de algún envío, pero fue una belleza ver cajas y cajas llenas de flores de todos colores invadiendo el piso de los andenes. Después, en la ventanilla del taxi que me trajo a casa, se dibujaron algunas gotas de lluvia... todo un bálsamo para alguien que ama la lluvia. Hoy, una perrita hermosa que, según me contaron los vecinos, lleva días vagando por las calles, me miró y no pude evitar traerla a casa. Todavía he de pensar si se va a un albergue o si se queda para siempre, pero ver sus ojitos de felicidad después de comer me ha hecho poner también ojitos de felicidad. ¿Será que la vida se empeña en demostrar que vivirla vale la pena?

viernes, marzo 08, 2013

Soy una loca que llora inexplicablemente

Tenía unas ganas locas de llorar, unas inexplicables ganas de llorar, no por algo o por alguien, simplemente llorar cual si se tratara de un deporte de alto rendimiento. Tenía unas ganas locas de llorar y terminé llorando con un spot de Coca Cola que invita a enloquecer. Recordé un anticomercial que vi el otro día, donde se afirmaba: somos los locos que contaminan ríos. En fin, yo soy la loca que llora en los spots previos a un documental sobre Dogma 95, en alguna sala de cine de Guadalajara.

miércoles, marzo 06, 2013

Sólo a veces...

Sucede que a veces me cansa el torrente de pendientes que no me permite ir despacio. He vivido contrarreloj en lo que va del año y la sensación me resulta agridulce, por un lado me encanta estar siempre ocupada, por otro ya estoy harta. Quiero sentarme una tarde completa en la banca de un parque o ir al cine y ver dos o tres películas o algo. Quiero recordar cuánto me apasiona todo esto que hago cuando sí tengo tiempo para respirar. O tal vez sólo quiero salir corriendo... bueno, no, no es mi estilo. Como sea, veo dos cuentas regresivas en mi vida, una termina el 16 de marzo y la otra el 15 de mayo. Ya falta menos y a veces desespero, pero sólo a veces.

martes, marzo 05, 2013

Rojo mi cabello ha vuelto a ser

Una evidencia empírica de cuando el exceso de trabajo hace estragos en mí es el tiempo que tardo en retocarme la raíz del tinte. Me he pintado el cabello religiosamente desde que tenía 19 años, ahora tengo 31. En momentos críticos, he tardado un par de meses en retocar la raíz y mi cabellera se convierte en algo tricolor, con castaño oscuro monísimo, rojo decolorado rarísimo y las canas que nunca son invitadas pero siempre llegan. Esta vez tardé tres meses. Eso es malo, muy malo, requete malo.

Como sea, haber regresado a la cabellera roja debe ser una evidencia empírica de que estoy retomando las riendas de mi vida y que por fin he organizado un poco mi maraña de actividades. ¿Será?

jueves, febrero 21, 2013

La conciencia de género sale cuando una menos lo espera

Soy una mujercita indefensa que necesita que sus compañeros hombres intervengan para legitimarla. Obvio, no soy esa mujercita indefensa desde mis propios ojos, pero tal vez sí lo sea desde los ojos de alguien cuyo nombre no diré. El asunto es simple, en un grupo de cinco, donde soy la única mujer, discutimos entre pares y la hacemos muy bien. Sin embargo, cierto doctor apareció y mostró poco respeto por dos de los cinco: el que parece más joven y la mujer (yo, pues). A ambos nos interrumpió en seco, no nos permitió completar las ideas. En mi caso, dije algo y lo descalificó, dos compañeros señalaron que mi opinión era legítima y válida, entonces moderó su postura. Al parecer, el diálogo sólo se establece con hombres, aunque no con todos. Al parecer, es fácil hablar de justicia social, desde un discurso profundamente machista y clasista. Al parecer, se puede hablar de ecología mientras se lanzan colillas de cigarro desde un tercer piso... porque quien sostiene un discurso de justicia social asume que habrá alguien que recoja el tiradero... alguien de una "clase inferior", podría ser. En suma, ese discurso no lo compro, no así. La conciencia de género sale cuando una menos espera.

domingo, febrero 17, 2013

En algún lugar...

No puedo creer que estemos más allá de la mitad del segundo mes de este año. Como sea, mis pies ya han caminado por Cancún, Mérida, Izamal, Campeche, Chichén Itzá, Guadalajara, San Juan de los Lagos, León, la Ciudad de México y mi adorada Aguascalientes... nada mal para tan poco tiempo.

martes, febrero 05, 2013

Mejor subiré a YouTube esta canción...

Gracias a mi gran jefe di con este video de Los Tres Tristes Tigres. No puedo parar de reír.

sábado, febrero 02, 2013

Bomberazos, bomberazos por doquier

Debe ser una terrible señal recordar que tengo este blog sólo porque en algún lado debo expulsar la frustración. Tengo una relación de amor - odio con los bomberazos. Odio los problemas con el tiempo, que no permiten organizarse más o menos bien. Odio que no se respeten los acuerdos y que una termine haciendo más de lo que inicialmente estaba previsto. Odio la ley de Murphy. Odio la pantalla en blanco y las horas de pasme. Como sea, en lugar de bomberazos laborales, una debería recibir bomberazos como Jeffrey Dean Morgan en The accidental husband