jueves, mayo 30, 2013

Hay veces...

Hay veces que cualquier posibilidad de diálogo se agota.

sábado, mayo 25, 2013

Celeste

"¡El príncipe azul! -exclama Angelita-. Todavía no sé les destiñe? Yo ya lo tengo en celeste bien clarito". Lo leí en El albergue de las mujeres tristes, de Marcela Serrano y no puedo parar de reír.

martes, mayo 14, 2013

Can anybody see the light?

Sospecho que soy un poco torpe y no sé leer las señales de Dios o de la vida. Perdí un celular, perdí una tarjeta bancaria, perdí tal vez también la paciencia... o tal vez ésa ya estaba perdida. Al parecer, regresarán ambos, el celular y la tarjeta. Resulta que aún hay gente honesta. Quizás he de aprender a confiar en los otros, quizás he de empezar a desprenderme de las cosas que al final sólo son cosas, quizás he de ver más allá de mí. En medio de estos días tan raros, cayeron grandes gotas de lluvia justo en el momento en que caminaba por la calle y yo, que amo la lluvia, salí corriendo porque no amo sentir la blusa mojada en la espalda. Al final, igualito que en kínder, "salió el sol, se secó la lluvia y Witzy Witzy araña otra vez subió". Can anybody see the light?

lunes, mayo 06, 2013

Nada se pierde, todo se transforma...

Te dije tantas veces que no, que cuando te busqué no apareciste.
Quizá fue suficiente con que irrumpieras en estos días tan raros y me recordaras que existe la eternidad y que ésta cabe en un instante.
Quizá fue suficiente con que pensaras en mí cuando no pensaba en ti y con verte cuando no me viste. Quizá.

sábado, mayo 04, 2013

Hablamos del peligro de estar vivo

La primera canción que el iPod me recetó hoy fue ésta que dice "me gusta abrir los ojos y estar vivo".


Algunos minutos después, esta otra, que por algún extraño motivo me recuerda a mi papá, irrumpió en la banda sonora de mi viaje en tren ligero.


Parece, a veces, que el iPod se conecta con los acontecimientos de la vida.





jueves, mayo 02, 2013

Las cosas son cosas

I.
El lunes, el trabajo de campo me llevó a una comuna. Más allá de los datos obtenidos, la experiencia fue dura, significó encontrarme frente a una lógica de vida cotidiana muy distinta a la mía. Y el encuentro con la diferencia obliga siempre a cuestionar lo que hay de este lado. Algo que no me resultaba tan evidente hasta que estuve ahí fue mi apego a las cosas.

II.
El martes fui a ver a Jorge Drexler en el Foro del Lago. El concierto fue maravilloso. Regresé a casa tarareando todas las canciones que cantó y alguna que otra que no entró en el repertorio. La canción que más he tarareado en estos días fue ésa que dice: "hay tantas cosas, yo sólo preciso dos, mi guitarra y vos, mi guitarra y vos". Cosas, cosas por doquier.

III.
Hoy jueves, en un descuido, perdí mi celular. Tardé varias horas en darme cuenta, pero cuando lo hice casi entré en pánico. Es increíble la cantidad de preguntas que se acumula cuando una pierde un objeto tan cotidiano y tan personal que, al final de cuentas, es una simple cosa. Chanfle, yo quería dejar poco a poco mi apego a las cosas, pero no así.

miércoles, mayo 01, 2013