viernes, diciembre 25, 2009

¡Feliz Navidad!

Antes que acabe el día, ahí les va un regalito.

lunes, diciembre 21, 2009

veintiocho

No recuerdo con claridad cómo imaginaba los veintimuchos desde mi perspectiva de niña de kinder. Sólo me acuerdo que la gente de casi 30 me parecía taaaaaan grande y taaaaan experimentada.

Cuando tenía 14 (esto ya lo había contado), escribí como propósitos de año nuevo que aprendería a tocar el piano y a hablar japonés. ¡Aplausos! Ya dupliqué la edad y muy apenas sé decir konnichi wa.

Por fin empiezo a aparentar mi edad. Cuando tenía 12, me calculaban 20 (y en ningún lado me pedían credencial de elector, jo jo), a los 22 me veían de 30; ahora, de 27... damn, ¿soy Dorix Button?

Definitivamente no estoy tan buenona como a los 20 y, además, empiezo a ver canas, discretas arrugas y ojeras; pero esto es lo que soy y me encanta verme plena... he de envejecer dignamente.

Este año viví oleadas de todo lo imaginable, desde los momentos más felices hasta unos cuantos de vil frustración. La incertidumbre se volvió mi compañera y descubrí que no es del todo malo. Entre lo mejor de este año, he de recordar mi acuoso rito de paso y el extraño retorno de mis costumbres viajeras.

Cumplir años en lunes y en la recta final de un tratamiento que me priva de alcohol (y hasta del café), no es lo más pertinente para el festejo; pero también es divertido. Por cierto, cuando nací, el 21 de diciembre del 81, también era lunes y, sobra decirlo, también hacía frío.

Como sea, me queda claro que el tercer piso se ve cada vez más cerca y he de decir que entre los ires y venires, las presencias y las ausencias, las sonrisas y el dolor, entre tanto, soy muy feliz.

domingo, diciembre 20, 2009

seis años después...

... y aún duele.

Pero bien dice @SrValladares, que "en algunas cosas pasa toda una vida y parece que fue ayer".

miércoles, diciembre 09, 2009

crónica de un viaje anunciado

Algo tiene Guadalajara que me hace feliz. Tras ocho meses, regresé para echar porras en el coloquio de mis amiguillos; me encontré con la central camionera en calidad de zona de guerra (a un genio se le ocurrió arreglar el pavimento justo en días de alta circulación de viajantes, ¡aplausos!), con taxistas necios (as usual), con la novedad de que ya no existen las rutas Cardenal (cosa que me alteró considerablemente) y con un tráfico de la fregada (también, as usual). Neurótica como soy, con esos incidentes había material de sobra para gritar y patalear; pero no, mi cara mostraba una sonrisa enorme... tal vez porque iba al encuentro de varios grandes amigos, tal vez porque por primera vez en tres años fui sin preocupaciones de tareas no terminadas o avances de tesis de proporciones milimétricas.

He de decir que disfruté tanto la ñoñez del coloquio, como la espontaneidad de todo lo demás, la pizza compartida, el chisme en la camioneta que parecía transporte escolar, la cámara extraviada y rescatada por Giovanni (me cae que si me cobraras los favores, serías rico), la excursión al trébol (una idea brillante más del gobierno del estado eso de cerrar el cruce al ITESO), el chisme en Twitter y Facebook a medio coloquio (balconeadas incluidas), los momentos de extravío que llevan a una a descubrir cosas harto trascendentes (que dos que tres aprovecharon el momento para una siesta, que hay un flaco muy flaco que tiene bubies, que alguien con un tic robaba la atención y hacía comentarios muy extraños), la fuga anti-estrés a la Pizza Leegera, la aparición de Tony, las preguntas profundas de Alex (¿en qué momento histórico te hubiera gustado vivir?) y las respuestas fumadas de todos nosotros, la oportuna plática de Mario sobre la fotografía de nota roja de Metinides (a media comida), las más sentidas reflexiones sobre los blogs y el balconeo según Alfredo (y sí, Mr. Sabe a Pollo - también conocido como Mauricio - y yo nos balconeamos mutuamente) y más.

Quiero más viajes de éstos.

martes, diciembre 08, 2009

porque siempre queda espacio para nuevas libertades...

No me arrepiento de las decisiones que he tomado, ni de haber hecho lo que no se esperaba de mí, tampoco de involucrarme en proyectos que de pronto pisan callos, mucho menos de ser amiga de quienes soy. Si lo que estoy viviendo ahora es el precio, pagado está. Como sea, todos tenemos fecha de caducidad y quizá no me toque ver cuando unos cuantos caduquen, pero hoy que veo las cosas con mayor claridad, veo que, como dice Bunbury, "no hay males que duren más que yo y prefiero cantar roncanrol donde conviene estar callado".

lunes, diciembre 07, 2009

en esta ausencia que respiro...

Tras una boda emotiva y una presentación de libro, el sábado terminé en el funeral de alguien que, he de confesar, no recuerdo del todo, pero que fue mi vecino algunos años. Se trata de un hombre apenas unos años mayor que yo, que murió en un accidente; la sorpresa fue terrible para todos, hasta para quienes, como yo, lo veíamos poco. Sobra decir que para su esposa y su hija fue peor, vi en sus caras algo que oscilaba entre dolor e incredulidad. "¡Despiértate, papá!", decía la hija y le daba golpes a la caja. ¿Cómo entender que el que salió caminando regresó muerto? ¿Cómo asumir que ya no estará?

*

En menos de dos semanas se cumplirán seis años desde que mi papá murió. Nunca, hasta este sábado, había valorado tanto el tiempo que tuve para despedirme de él... o más bien, para despedirse de mí. Yo no fui capaz de articular palabra, él sí, con gran serenidad fue diciendo "adiós" en pausas, en cinco semanas: un día me pidió que le avisara a sus otros hijos que ya se iba; después me dio indicaciones sobre el funeral (decidió hasta con qué ropa se quería ir); en algún momento me pidió que me cuidara, porque mi palidez extrema empezaba a asustarle, "hasta parece que la moribunda eres tú", me dijo; el último día fue tan doloroso como bello, me contó fragmentos de su vida que parecían insignificantes, pero que al final tenían sentido; más tarde dijo que se iba y cerró los ojos.

*

A distancia creo que veo un papá distinto al que vi en su momento. Donde me parecía un tipo duro, veo que me enseñó a decidir; donde me parecía un papá sobre-protector, veo que me dio más libertad de la que alcancé a ver; donde alguna vez lo vi tantito insensible, veo que era práctico y que le gustaba ser protagonista de su propia vida. A distancia recuerdo su claridad mental y quisiera tenerla, igual que su capacidad para administrar el tiempo y el dinero, sus extrañas costumbres de sacar viajes de la nada ("tengo ganas de ir a Guanajuato, ¿qué tal si empacamos y salimos en dos horas?"), sus pequeños placeres con los viajes y la comida y los periódicos de todos lados y más. A distancia veo que la ausencia no es tal, mientras viva la memoria.

miércoles, noviembre 25, 2009

actualización alternativa de estado

Cansada de la restricción de la red de la UAA hacia todo aquéllo que huela a redes sociales, esta mañana me rebelé y actualicé así mi estado. Alex, Rebeca y Georgina casi mueren de risa.

lunes, noviembre 23, 2009

éstos eran vampiros y no fregaderas...

Esta mañana platicaba con Rebeca sobre Luna nueva y el resto de la saga, me decía que es como el retorno de las historias de vampiros, que probablemente cada generación tenga la suya. La mía era Entrevista con el vampiro (ésos sí eran vampiros y no fregaderas, sobra decirlo), pero más allá de la historia, creo que ver la película (cof cof, sí, sólo me chuté la película, jamás leí a Anne Rice) significaba sentirnos niñas grandes y desafiar a la autoridad entrando a ver una película de clasificación C (corría el año de 1994, mis amiguillas y yo teníamos 12 miserables años entonces). Sospecho que esa película, como tantas otras, la vi con mi primo 16 años mayor. Old happy days!




viernes, noviembre 20, 2009

no sé cómo decirte que he perdido los zapatos otra vez...

Vaya día tan extraño. Madrugar en viernes no pesa cuando el grupo de las 7 es adorable, impresionada estoy con la claridad mental, el trabajo duro y la actitud de diversión perpetua de esos alumnitos; sospecho que los voy a extrañar. Extrañaba enclaustrarme en la biblioteca por la mañana, entre el olor a libros y el ruido de hojas, de pasos y de dedos que teclean o voces que susurran. Todo iba bien, pero en algún momento tuve sentimientos encontrados, palabras que no sé si fueron las mejores y dos que tres asuntos pendientes. Por si algo faltara, un mensaje que desearía no haber recibido me dejó pasmada, ¿que quién ya no está dónde? Snif. Sabe a pollo, menos conocido como Mauricio Benjamín, me hace el día; cita textualmente algo que dice que dije el día de mi examen de maestría: "susto de la vida" (Flores, 2009). Quiero ir al cinito, pero casi todo es Luna nueva y he de decir que me da flojera. Creo que terminaré viendo La Sirenita en el teatro, ja, ni cuando era niña fui, iré ahora a ver a la sublime actuación del hijo de una amiga apenas un poquito mayor que yo (la amiga, no el chavito). Quiero ir a la FIL, quiero ir al ITESO, quiero ir al DF, quiero vagar en el Chepe, quiero vacaciones... y a la vez no.

La frase del título, por cierto, es de una canción de Nena Daconte.

sábado, noviembre 14, 2009

instantes

Tengo la impresión de que los instantes más lindos-locos-increíbles ocurren cuando no hay modo de "documentarlos". Hace como dos semanas, la ciudad amaneció entre la niebla; para quienes viven en (o ubican) Aguascalientes, estaba yo parada en la pista, en el cruce de Fundición y Canal Interceptor y apenas se veía un poco del anuncio de Cinépolis; hasta parecía otro país. Hoy, en el mismo lugar, me sorprendí al ver un señor caminando en la banqueta de en frente, lo increíble no era el señor en sí mismo, sino que tras él iban dos gatos amarillos, enormes, hermosos; caminaba él, caminaban ellos, se detenía él, ellos también, cual si fueran perritos. Seré muy boba, pero verlos me hizo el día.

miércoles, octubre 28, 2009

jueves, octubre 15, 2009

el mundo no es nuestro


"Esto no es nuestro, es del río", me dijo un poblador del ejido de Pago Pago (eso que los turistas conocemos como Micos) en la Huasteca Potosina. El hombre contó que hace un año las lluvias fueron intensas y el río creció tanto, que se llevó algunos puestos que lo habían desafiado estando muy cerca; dijo que el agua le recordó a la gente de quién es ese territorio. He de confesar que lo que escuché me cambió la perspectiva, yo estaba desanimada porque la lluvia no me dejaba disfrutar de ese fin de semana de vacaciones improvisadas y ese señor me hizo pensar en lo contrario, en que, al final de cuentas iba ahí a estar en contacto con la naturaleza y tenía que respetar precisamente las condiciones naturales. Todo este rollo es porque creo que antes de pensar qué tanto cuidamos la tierra, deberíamos pensar cómo entendemos nuestra relación con ella.

Hoy es el Blog Action Day, que este año está dedicado al calentamiento global, que nos recuerda que tenemos mucho por pensar, mucho por decir y, sobre todo, mucho por hacer.



Acá, lo que escribieron Tony Valderrama y Marco Carlos Ávalos al respecto. Más acá, un par de posts que escribí hace tiempo: "you feel it?" y "la tierra".

miércoles, octubre 14, 2009

encontronazos con los astros...

Por algún extraño motivo, mis encontronazos con astrólogos han sido en un par de revistas. Hace casi seis años trabajé en una revista para jóvenes, un buen día el jefe de redacción presentó muy orgulloso el dummy del primer número que, dicho sea de paso, iba a salir en diciembre. Había en ese bodrio una sección de horóscopos y de inmediato busqué Sagitario, que decía unas cosas tan predecibles como "este mes recibirás muchos regalos"; obvio, aventé la revista sobre el escritorio y vociferé: "pues claro, es mi cumpleños y es Navidad, ¿a qué pendejo se le ocurrió escribir estas jaladas?" Los demás pusieron cara de sorpresa, la autora de esas cosas terribles era la esposa del dueño, que me miraba con gran indignación.

El tiempo pasó y volví a trabajar en una revista, pero para niños; ahí no había sección de horóscopos, nooooo, pero uno de mis compañeros era (y es) astrólogo en sus ratos libres (lo que sea que eso signifique). El susodicho averiguó mi fecha y hora de nacimiento e hizo mi carta astral sin previo aviso y sin petición de por medio; me dijo cosas como: "eres una mujer inteligente, independiente, imprudente, caprichosa y demasiado sincera". Lo interrumpí: "¿y para saber eso molestas a las estrellitas?, no, corazón, eso lo notas tras hablar cinco minutos conmigo". Sobra decir que no quise que me contara mi pasado (que no me cuenten, ya lo viví) y tampoco mi futuro (que lo quiero vivir sin saber qué vendrá). ¿Qué me habría podido decir entonces? ¿Habría visto los ires y venires, las relaciones ambiguas, los vetos por parte de los que han subido a un ladrillo y se han mareado, las boas de plumas, las presencias que entonces ni imaginaba y ahora son fundamentales, los momentos de absoluta bobez? No lo creo, pero de eso se ha tratado mi vida estos cinco años.

No sé lo que vendrá y he de decir que no quiero saberlo. No a través de los astros. Y tampoco a partir de planes estrictos con horas y minutos. Nel, esas prácticas ya las abandoné.

martes, septiembre 22, 2009

de camino

Hace unos días coincidí con un par de chavos — tímida y sonriente ella, muy sociable él — en la universidad, caminamos del auditorio Pedro de Alba hacia la calle, hablamos de una ponencia que presenté, de la maestría que ellos estudian, de las películas de Juan Carlos Rulfo, del aplauso espontáneo que acabábamos de presenciar en la función de Los que se quedan (y que ya conté en este post). Fue un momento genial, como si nos conociéramos de toda la vida, pero no, apenas nos habíamos visto en el Seminario de Investigación, nos volvimos a encontrar en el Foro de la Cineteca, platicamos rumbo a la salida y nos presentamos en avenida Universidad, al despedirnos. He de confesar que entre mi caótica situación de estas tres semanas, he olvidado los nombres, pero a ellos y a ese momento jamás, que momentos como ése hacen que la vida valga la pena.

jueves, septiembre 17, 2009

aplausos en la sala

Una de las películas gloriosas que contaba en el post de ayer fue Los que se quedan, de Juan Carlos Rulfo. Se trata de un documental acerca de la migración, pero desde la perspectiva de los hijos, padres y parejas que se quedan en México, sea porque esperan irse también, porque esperan que los otros regresen o bien, porque ellos mismos han regresado.



Mientras lo veía, reí, lloré y me quedé maravillada con la forma de contar que tiene Rulfo. Al final, me sorprendí más con el sentido colectivo de la experiencia personal, de modo espontáneo, la mayoría de los asistentes aplaudimos enjundiosamente cuando los créditos aparecieron en pantalla... no era una función especial, no estaba el director, sólo estábamos los asistentes desparramados entre las butacas, en un auditorio de la UAA. Traté de recordar cuántas veces había escuchado aplausos espontáneos al final de una función y vinieron a mi mente dos episodios. Uno, en 2006, cuando en el Festival de Cine Aguascalientes exhibimos otra de Juan Carlos Rulfo, En el hoyo, otro excelente documental, acerca de la construcción del segundo piso del Periférico, desde la perspectiva de los trabajadores. Algo tiene este director, caray, que sabe contar e involucrar a los espectadores en eso que cuenta.



El otro episodio de aplausos espontáneos fue, creo que en 2001, también el Foro de la Cineteca en la UAA; la película esa vez fue Quiero ser famosa, de Dominique Deruddére (si ven el trailer, es bajo su propio riesgo, advierto que el doblaje suena fatal, pero no encontré una versión más decente).



Lo que me sigo preguntando es qué hace que un conjunto de gente, sin ponerse de acuerdo, aplauda así al terminar una función de cine. Vaya, es lo más común en teatro, pero no en cine. Lo que sea, es genial.

miércoles, septiembre 16, 2009

porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita...

Mucho ha pasado en los más de 20 días que no me he aparecido en este humilde blog. Vi películas gloriosas en el Foro de la Cineteca; viví un buen día de celebración de aniversario del Colegio, con la conferencia de Raúl Trejo Delarbre; conocí un par de chavos interesantísimos en el Seminario de Investigación en la UAA, que luego me encontré en el Foro y ahora no sé dónde volver a encontrar (si de chiripadazo leen esto, avisen, ji ji); y tuve un viaje relámpago a Guanajuato. Pero también tuve días de locos, demasiado trabajo, casi nada de horas de sueño; me llevé una fea sorpresa con la muerte accidental de una mujer que conocía de siempre y que es el tipo de gente que una no imagina que morirá pronto; hice berrinche con dos que tres tipos y tipas indeseables y, ¿por qué no?, lo que faltaba, me colapsé un fin de semana, rinofaringitis aguda y fatiga crónica fue mi diagnóstico, una voz tipo Alejandra Guzmán me ha acompañado estas casi dos semanas y mi agenda acumula tachitas por todo lo que debería estar haciendo y no hago. Como sea, heme aquí, un par de viajes se avecinan y el dinero se acaba, lo único que no se me agota son las ganas de vivir.

martes, agosto 25, 2009

Sveitabrúðkaup

Vi esta película y fui feliz.

Sí, se llama Sveitabrúðkaup, la tradujeron como Viaje de bodas, es de Valdís Óskarsdóttir. Me ha resultado genial ver por primera vez una película islandesa.

martes, agosto 18, 2009

Raúl Trejo Delarbre en Aguascalientes

Invítoles a celebrar el primer aniversario del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes. En este festejo, tendremos una conferencia del doctor Raúl Trejo Delarbre, acerca de los retos de México en materia de sociedad, política y medios de comunicación.

La cita es el viernes 28 de agosto de 2009, a las 12 horas, en el Museo Ferrocarrilero. La entrada es libre y, créanme, la conferencia estará de lujo.

sábado, agosto 15, 2009

de inefables y otras curiosidades

No sé si me estoy volviendo más simple o más cursi, pero cada vez más encuentro felicidad en lo más cotidiano. La he encontrado en las caras de gente que no conozco, en momentos de risa loca mientras como con mi mamá, en las pláticas cómplices en el cine, en el intercambio epistolar en horas de oficina que se ha hecho una costumbre entre Caro y yo, en el chavito de sistemas de la UAA que me vio cara de nena de nuevo ingreso justo cuando me acerco a los 28 (no me atreví a contarle que el día que me dijo eso, se cumplían 10 años de mi verdadero ingreso a la uni) y más. Hoy experimenté otro episodio de felicidad en un breve intercambio de palabras con Alan, en las divagaciones veloces que tuvimos sobre la tensión entre lo fugaz y lo permanente, que me llevó a recordar el cuento, creo que de Mónica Lavín, donde la protagonista ve un letrero en la calle, "se rentan inefables", donde dice realmente "se rentan inflables"; con lo que él recordó el cuento de Villoro donde un peón de obra, en una zona de construcción, escribe algo sumamente revelador, "materialistas: prohibido estacionarse en lo absoluto". Cuánta profundidad en lo más simple, caray.

jueves, agosto 13, 2009

primero de muchos



El Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes AC, del que formo parte, celebra hoy su primer aniversario. Sirva este post para agradecer a quienes nos han acompañado en este año y con quienes seguramente seguiremos compartiendo el camino por mucho tiempo. ¡Salud!

jueves, agosto 06, 2009

cómo hemos cambiado... o lo que es lo mismo, notas sueltas, parte 2 bis

Tras casi una semana, recordé cuál era el tema pendiente de estas notas sueltas: cómo hemos cambiado. Hace unos días platicaba con Flor de Loto y Gorduchito (o mejor dicho, con las mujeres que están tras estos nombres artísticos) sobre cómo cuando entramos a la universidad queríamos cambiar el mundo; recuerdo que muchos de mis compañeros querían hacer televisión de calidad (lo que sea que eso signifique) para que la gente no viera cochinadas, yo quería llevar a todos mis amigos a la muestra para que "vieran cine de a de veras" y muy seguido hacía escándalos cuando alguien osaba hablar mal. El tiempo pasó, envejecimos (nomás tantito) y, extrañamente, vemos las cosas de otro modo. Nos han dejado de escandalizar las telenovelas y la Cosmo, decíamos Flor de Loto y yo, porque aprendimos a ver las complejidades de quienes las consumen y se las apropian, así como lo que significan en distintos contextos. Creo que aprendimos (a veces a trancazos y a veces entre nubecillas) que las prácticas cotidianas de la gente dejan ver que la diversidad es increíble, que a través de ellas se va transformando la realidad, que las cosas no son siempre buenas o malas y ya, sino que hay matices y zonas brillantes y zonas oscuras; creo que aprendimos, sobre todo, que no toda la vida tiene uno razón.

sábado, agosto 01, 2009

notas sueltas, parte 2

Por algo la nota suelta anterior fue "parte 1", porque había una "parte 2"... que ya se me olvidó por estar en el chisme.

notas sueltas, parte 1

Algo comentó una amiga en el Feis, que me hizo recordar ese fragmento de The Watchmen donde el Comediante, escurriendo sarcasmo, dice: "¿Que qué ha sido del sueño americano ? Se ha hecho realidad. Está en las calles. Ahora mismo lo estás viendo…"

jueves, julio 30, 2009

prometo firmemente salir corriendo más pronto la próxima vez

Yo confieso que antier enloquecí con una rola reciente de la Pau, Ni rosas ni juguetes, sobre todo en ciertas partes francamente ardidas-amarguetas-y-lo-que-se-acumule, como "te puedes ir, no me importa tu billete, no hay rosas ni juguetes que paguen por mi amor, te puedes ir a la China en un cohete, ve y búscate una tonta que te haga el favor". Y no es que la Pau o su equipo hayan descubierto el hilo negro, ni siquiera es que quien esto escribe haya rememorado los tiempos de Timbiriche para terminar de fan de la chica dorada, nooooooo, es sólo que de pronto a una se le ataruga y por no parecer mala onda termina saliendo con tipos que harían muy bien en permanecer lejos. Así que, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa, soporté algo así como 40 minutos de proposiciones que no sólo no comparto, sino que además me resultan incomprensibles. Y es que por más que trato de ser tolerante, no logro aguantar que alguien presuma sus empresas (????) o su altísimo nivel de cultura general y su gusto por la lectura (aunque sólo sea capaz de mencionar un libro de las grandes obras de la literatura universal que, estoy segura, ni siquiera ha leído) o, peor, que osé plantear el amor al dinero como gran virtud y preguntarse si acaso conocerá la felicidad la gente que no tiene dinero (ternurita, pero si hay gente tan pobre que sólo conoce el dinero). Lo que más me molesta no es que alguien crea-piense-practique-viva distinto de como lo hago, sino que crea que con tantito oropel me va a deslumbrar. No dudo que con muchas funcione, conmigo no.

martes, julio 28, 2009

domingo, julio 26, 2009

paraguas para el agua, para que no se moje

Maravillas como ésa escuché en las calles del DeFecito, la semana pasada... y cuando me acuerdo, no puedo parar de reír.

jueves, julio 23, 2009

I love DF

Por algún extraño motivo, amo al DF. Siempre vengo de pisa y corre, pero siempre me da gusto regresar y mucho. Estos días han sido lindos. Hacía eternidades que no me aparecía por el Centro Histórico y estos días he recordado cuánto me hace feliz. He de confesar que no conocía Tlatelolco (a pesar de que cuando era una escuincla, me chuté el libro de la Poniatowska, el del Móndrigo y cuando chunche encontré sobre el 2 de octubre, también Rojo amanecer y el documental de Canal 6 de Julio cuyo título ahora no recuerdo), hoy (¿o debo decir "ayer"?) estuve en la Plaza de las Tres Culturas y me puse chinita. Horas después terminé no chinita, sino con pulgas (algo tendría la mesa del Dos Naciones) y sin lentes (no los dejé en el arrabal, por cierto), ahora veo borrosa la calle a través de la ventana, chale. Previamente, le entré a las enchiladas suizas, de ésas que saben a lo mismo aquí que en Tapatilandia o en mi ilustrísima Termápolis, pero la Casa de los Azulejos es mágica. Por cierto, la ciudad conspira contra cierto amigo mío cuyo deporte preferido es hacer renegar a los "provincianitos" como quien esto escribe, mira que por más vueltas que damos cuando apenas inicia la noche, todo está cerrado cual si fuera pueblito; capaz que la ciudad envejeció y ahora osa ir a dormir temprano, chale. Pero a pesar de todo, me gusta estar aquí, me encanta la ciudad del caos humeante.

PD: Sí, sí, vine cierto congreso internacional de comunicación, muy fregón, pero las notas sueltas de eso ya las subiré al otro bló; aquí nomás las cosas de mi vida que no le importan a nadie... cosas como que ya no veo, chale.

miércoles, julio 22, 2009

recuento del día

Una grata experiencia en el IAMCR World Congress.
Inauguración con un cuarteto de cuerdas en los intermedios, tocando música mexicana... casi lloro con Estrellita, de Manuel M. Ponce.
Hartas ponencias interesantes en el congreso.
Una fiesta de bienvenida muy divertida.
Dorix ebria.
Una caminata nocturna genial y dedicatorias de más de una página.
¿Qué más puedo pedir?

martes, julio 14, 2009

l'amour est un oiseau rebelle

Quienes me conocen, saben lo grinch que soy para el amor cuando se intenta encajonarlo en guiones; saben que me enamoro fácil (mucho más de lo que estoy dispuesta a aceptar) y me desenamoro con la misma velocidad, que dejo ir gente sin que me remuerda la conciencia (y una que otra vez, aunque me remuerda la conciencia) y que lo mismo espero del otro lado. Quienes no me conocen tanto (y creen que sí), con frecuencia osan aconsejarme que no le saque, que no deje ir a Fulanito porque seguro no encontraré otro como él, que me arriesgue a amar y sufrir (tal cual), que me comprometa como corresponde a alguien de mi edad (no fuera siendo que se me vaya el tren)... quizá lo peor que me han dicho es que necesito un ser inferior a mi lado que no se infarte con mis logros (bah, como si fueran muchos). Hace un momento platicaba con Caro al respecto y, por algún extraño motivo, terminamos recordando amores pasados y buscando patrones en ellos (si seremos ñoñas). Me acordé, sobre todo, de cierto amorcillo que no ha de ser nombrado; le contaba que, visto a distancia, lo que él y yo teníamos en común era mínimo y, sin embargo, me enamoré como taruga en aquel momento; él era (¿o es?) todo lo formalito, sereno y ecuánime que no soy, no sé si en eso residía su atractivo. Le contaba también que justo ahora me abruman los mensajes de alguien que conocí hace días, demasiada miel para mi gusto, demasiado bombardeo para mis costumbres; que a veces me siento como villana de cuento cuando (entra Dorix versión tía abuela) no correspondo a sus atenciones, pero no puedo, no cuando siento que ni puedo respirar. Quizá sea que me enamoré de la extraña historia de amor de mis papás, miren que vivir juntos 24 años sin compromiso, bajo la premisa de que el primero que se canse se va, es increíble. Quizá por eso me atrae lo impredecible y me da flojera lo "seguro". Quizá porque creo que l'amour est un oiseau rebelle.

de Tapatilandia, el espíritu itesiano y la lluvia


Hace unos días fui al InTEnSO a recoger el pedazo de cuero (con una foto donde parezco gente seria) que certifica que soy oficialmente maistra, digo, maestra. Y he de confesar que, aunque me pone contenta recibir el título y cerrar un ciclo, la nostalgia se ha apoderado de mí vilmente. Algo se respira en el ITESO que me hace feliz, pensar en el corredor de árboles o en los chorros de agua mutantes me saca siempre una sonrisa. De hecho, creo que mucho más que el grado, me llevo las memorias. Me quedo con la costumbre de poner todo en duda, con la visión crítica, con el compromiso y la libertad. Me quedo con los retos que me pone siempre Raúl (creo que antes, durante y después de la maestría... me voy a morir), la calidad humana de Guillermo, la pasión de Rossana, el humor inteligente de María Martha, las preguntas de Diana, la tranquilidad de Cham, la claridad de Juan Manuel y el apoyo de Cecy; me quedo, sobre todo, con un gran aprendizaje de todos ellos, mis maestros (porque profesores abundan, pero verdaderos maestros no), que además de ser todos ellos muy fregones académicamente hablando, dejan ver que los que de verdad son grandes no requieren ladrillos en qué subirse. Me quedo también con los amigos, para los que no importan los kilómetros de distancia, con las sesiones de amistad apache con Paulo, las desveladas de messenger haciendo lecturas y ensayos con Mario, las muchas coincidencias (que no casualidades) con Tony, las interminables discusiones de lecturas y proyectos con Rafa, el chisme en la calle con Karlita cuando éramos vecinas, las fugas al Starbucks con Sasha y nuestro muy chafa tour por el Zapopum (¿o nuestro tour por el muy chafa Zapopum?, sí, creo que era esto último), las intermitencias cafeteras de Lourdes, el chisme de la hora de la comida con Kari, las muchas coincidencias blogueriles y los reportes twitteros de Mauricio, el apoyo moral de Alfredo, los entusiastas saludos de Christopher, las anécdotas de Eugenio y más. Me quedo con enemil recuerdos de los cafés a media clase, las jornadas de cuasi camping en la biblioteca, las invasiones a la salita de posgrados, el paulatino crecimiento de las ojeras en las caras de todos, las sesiones de histeria colectiva, las inolvidables francachelas, las tormentas que acompañaron mi paso por Guadalajara y zonas aledañas y mucho, mucho más. Me quedo, sobre todo, con ganas de volver.

jueves, julio 09, 2009

miércoles, julio 08, 2009

domingo, junio 28, 2009

espejos

Los espejos están llenos de gente.
Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan.
Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?
(Espejos, Eduardo Galeano)

Estas letras se atravesaron en mi reader y me acordé cuánto me gusta Galeano. Ya quiero leerlo otra vez.

domingo, junio 14, 2009

el cafecito de junio

Asómense todos: El Cafecito de junio listo está.

domingo, junio 07, 2009

you feel it?

video

No sé de quién es este corto, me llegó por mail, pero creo que dice mucho.

martes, junio 02, 2009

cómo hacer el oso en siete pasos

1. Conéctese al messenger.
2. Salude a ese amigo suyo que da clases de informática, programación y todas esas maravillas.
3. No se fije cuando el amigo dice "estoy explicando a mis alumnos cómo hacer emoticonos y cómo agregarlos al MSN".
4. Siga la plática de lo más campante, mande saludos, diga bobadas.
5. Caiga en la cuenta de que "estoy explicando a mis alumnos" es tiempo presente y que... entre otras cosas... ¡la conversación puede estar proyectada, a la vista de todos los alumnos!
6. Piense que está exagerando, que el amigo es demasiado prudente para dejar que usted diga mensadas de una manera semi-pública; y pregunte, para salir de dudas.
7. Pásmese al saber que, efectivamente, una bola de alumnos ha visto las bobadas que usted ha dicho; piense que habría sido peor decir dos que tres imprudencias, piense que habría sido más divertido decir muuuuuuuuuuchas imprudencias y, sobre todo, sea feliz por no haber conectado la webcam, jo jo jo.

sábado, mayo 23, 2009

extasiada salí

Regresé a mis costumbres de cine de sábado al mediodía y fui con Caro a ver La Tierra. Extasiadas salimos. Vean nomás...



Es una fregonería de documental. Sigo asombrada con lo que vi, con la fotografía, que es fantástica, con la música y, sobre todo, con las maravillas del planeta al que le estamos dando en la madre.

En la mañana platicaba con Carlos, le dije que iría a ver la película "antes de que desaparezca", "¿el planeta?" me preguntó, yo me refería a antes de que desapareciera de cartelera, pero sí, a veces nos empeñamos en desaparecer la tierra... aunque con ella nos vamos nosotros, buuuu.

En fin, amé a la mamá osa, a los elefantitos, al ave de paraíso que jura que es galán y al chango que impone coreografía para cruzar el agua, al director que con todo y cámara se estampó en un árbol y al oso que se asomó por la ventana. Amé sobre todo a la tierra y a la vida. Algo he de hacer que sea más relevante que reciclar papel, llevar pilas al centro de acopio y aplastar la basura, algo, algo.

martes, mayo 19, 2009

aviso clasificado

De entrada, he de presumirles a mi sobrino-pianista-prodigio, tocando en el Centro Cultural Ollin Yoliztli.



Ojalá que el talento venga de familia, porque no he perdido la esperanza de tomar clases de piano antes de llegar al tercer piso... mmm, bueno, antes de llegar al asilo.

Y en otros asuntos, he de informarles que mi otro bló (donde soy quesque una académica seria y no ando divulgando cosas de mi vida que no le importan a nadie) ya es actualizado con mayor frecuencia. No se lo pierdan y no olviden que cambió de ubicación, originalmente estaba en http://vidaenblog.blogspot.com, pero lo mudé a http://dorisfm.wordpress.com (snif, en la mudanza perdí los comentarios de mis tres lectores, pero ni modo).

--- Fin del aviso clasificado ---

domingo, mayo 17, 2009

pero no creo sinceramente que te haga falta

Hay veces que hablar de las cosas las resucita, ayer platicaba con Tazy de una de las dos veces que me he censurado en este blog, las dos han sido por asuntos de familia, para que no se ofenda Fulanito, para que no se entere Menganita.

Hace un año puse esta canción y después la quité, por no hacer público algo demasiado privado.



Como sea, he aquí el extraño retorno de una cursi canción con la que todavía tiro lagrimitas cuando pienso en ese primo que fue mi mejor amigo, cuya hija es además mi ahijada de bautizo, pero que ha cortado toda vía de comunicación conmigo. Por eso suelto aquí estas ideas revueltas, porque ante la imposibilidad de encontrarle en el celular o el teléfono de casa y ante la no respuesta a mis correos, me queda la boba esperanza de que un día se asome y vea este post.

Bien dice la canción, "no es que yo quiera convertirme en un recuerdo, pero no es fácil sobrevivir a base de sueños" y ahora creo que sólo queda lo que fue, los recuerdos de cuando éramos más chicos y pasábamos algún tiempo en el rancho con las tías y con mi abuelito, los libros que mi primo me prestaba, las interminables pláticas por teléfono, la emoción que me daba cuando él y los demás venían a Aguas o cuando yo iba a su pueblo o cuando ambos fuimos a San Miguel de Allende; todavía sonrío cuando pienso en su boda o en los nacimientos de sus hijos, en la niña y su bautizo... y tal vez por eso no acabo de entender en qué momento se rompió todo, peor, ni siquiera entiendo por qué.

Lo que me queda claro ahora es que no creo hacerles falta y que por más que me ponga cursi, "sé que todo va a seguir como si nada... yo seguiré perdida entre aviones, entre canciones y carreteras y en la distancia no seré más tu parte incompleta".

Chale, un blog sirve también para decir "adiós".

sábado, mayo 16, 2009

osos de mi vida que no le importan a nadie

Viernes en pleno seminario, me paré a tomar una foto del conferencista y cuando volví a caminar sentí que chancleteaba... plop, una delgada correa de mi chancla izquierda tuvo a bien reventarse sin previo aviso.

Sábado, en el festejo post seminario, una mosca tuvo a bien echar un clavado y nadar en mi tequila, buuuu, y al mesero le hizo rete harta gracia; a mí poquito me faltó para gritar así...

martes, mayo 12, 2009

miércoles, mayo 06, 2009

post a destiempo que evité y no pude evitar

El día del pánico en Aguascalientes no fue el viernes 24, como en el DF y otras ciudades, sino el domingo 26. Ese día yo andaba en el cine, viendo Slumdog millionaire, cuan de repente ocurrió lo que hasta ese momento muchos pensábamos que no ocurriría: el gober informó de la cancelación de la Feria. Ahí fue donde la sorpresa y las dudas crecieron, más que el pánico y más que la influenza, ya que un día antes la versión oficial era que Aguas estaba libre de influenza, aunque por los rumores ya se sabía de infectados e incluso de muertos. La presión de Los Pinos fue muy fuerte, ¿edá?

El caso es que la ciudad se medio paralizó y en los trabajos y en las calles se veía gente con cubrebocas. En uno de esos días, creo que el martes, salí al súper con un feo cubrebocas, se me empañaron los lentes con mi propia respiración, me los quité para limpiarlos y el aire acondicionado hizo estragos en mis ojitos, que se pusieron llorosos en microsegundos, instintivamente me llevé una mano a los ojos, todos a mi alrededor me vieron feo, no iban a tomar zanahorias de donde yo estaba porque ya me había limpiado los ojos, me volví sospechosa por portación de lagrimitas... en fin, me limpié las manos con una toallita antibacterial y todo volvió a la normalidad; de cualquier modo, la desconfianza era grande, aun entre conocidos, snif.

Pero los días pasaron y la versión de la farsa logró ser más creíble para muchos que la versión oficial (a estas alturas, hasta una vaca voladora tiene más credibilidad que nuestras ilustres instituciones gubernamentales), este lunes me sorprendí cuando, al ir al banco, me topé con un escenario completamente distinto al de la semana anterior: la mayoría de la gente no traía cubrebocas, por el contrario, se reían de los que lo traíamos, sobre todo de quienes osamos decorarlos con bocotas sonrientes; casi toda esa gente hablaba del calor y del trabajo, nadie hablaba del cuarto muerto por influenza que confirmaron las autoridades el sábado, nadie (y esto me parece más preocupante) habló de los cinco cadáveres que encontraron el mismo sábado en una casa de seguridad al norte de la ciudad; las noticias destinaron casi todo el tiempo al inicio de las campañas electorales. Fue extraño.

Pero la sorpresa fue mayor esta mañana, estuve en una sesión de capacitación con alrededor de 12 personas; ellos no traían cubrebocas, yo sí (ya más por payasa que por creer en la efectividad), algunos se regodeaban en la versión de la farsa, pero cuando fingí un estornudo todos temblaron y guardaron silencio, nadie me dijo "salud".

Parafraseando a García Márquez, algo muy grave ha pasado en este pueblo, algo se fue, ya no somos los mismos aunque finjamos que sí.


Aquí una versión de mis cubrebocas decorados, Ricardo la bautizó como "vende caro tu amor, aventurera". ¿Ya vieron mi naricita de Magitel?

jueves, abril 30, 2009

siguiendo la influenza en blog...

Para quienes queremos pensar la epidemia desde una perspectiva social, concretamente desde la comunicación, he aquí algunos links.

Comunicación ante la influenza
Un blog de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información

Diario de la epidemia
Crónicas de la investigadora Rossana Reguillo.

Sociedad y poder
Uno de los blogs de Raúl Trejo Delarbre, que, no está dedicado específicamente a la influenza, pero sí le ha dado seguimiento.

martes, abril 21, 2009

la vida en blog: acuoso rito de paso


Regresado he, sobreviví al examen de grado y también a la neurosis previa y a la resaca posterior al rito de paso.


Y es que en los días previos al examen, se me cruzaron muchos pendientes, muchos muchos muchos, mi lap se puso más neurótica que yo y, por si algo faltara, el rojo de mi cabello se oscureció al retocar las raíces, un gran retroceso para la humanidad.


El día del examen, mi mamá y yo perdimos el camión en que planeábamos ir de Aguas a Guadalajara, gracias a los retrasos causados por las patéticas obras viales en López Mateos y Convención (odio a LARF, ódiolo, ódiolo): todo iba bien y, de pronto, empleados de obras públicas salen a poner conos, desviación, desviación, regreso, fila de coches a paso de tortuga, aglomeración, semáforo rojo, minutos corriendo, grrrrrrr... y uno que planea fríamente su tiempo, snif... en fin, terminamos viajando en otro camión y reduciendo a la mitad todo lo planeado: si iba a comer con calma, ya no (he de confesar que sostuve una lucha cuerpo a cuerpo contra una lasagna que se negaba a ser devorada); si me iba a arreglar con calma, ya me conformé con no aparecer en pants en el examen (¿que quién olvidó el bálsamo para labios, el brillito, el delineador y el rubor en casa?, grrrr, ¿que quién lo notó demasiado tarde para ir a comprar más?); shalalá.


Pero todos los contratiempos quedaron en el olvido a las 6, cuando empezó un examen a dos de tres caídas sin límite de tiempo (de verdad, fue un examen intenso y extenso). Me pasé del tiempo en la exposición, pero nadie se quejó, había mucho interés sobre los sentidos del blogging autobiográfico. Después vinieron un par de rondas con los sinodales y hubo tanto guamazos como elogios. Tal vez lo que más me gustó fue que hubo mucho diálogo acerca de las redes, de la creatividad cotidiana, de la generación de la incertidumbre, de los relatos y el análisis, de la cajanegrización (whatever it means), de las posibilidades de ampliar, incluso de que, como dijo mi sensei Raúl, me faltó valor para decir (y tal vez también para entender) que los grandes autores van siendo rebasados por la complejidad de prácticas como el blogging... ¡plop!


Las horas pasaron, la discusión fue genial y en algún momento los sinodales nos pidieron salir de la sala para que ellos pudieran deliberar, muajajá... fue entonces que descubrí dónde dejé los nervios, se habían quedado en el balcón del edificio central y, muy tiernos ellos, regresaron a mí en cuanto salí, así que cuando volvimos a entrar a la sala estaba yo hecha un manojo de nervios otra vez, a pesar de que, de algún modo, ya conocía el resultado: "aprobada". Como sea, fui muy feliz cuando lo escuché. Recuerdo que el día que fui a la entrevista en calidad de candidata a cursar la maestría (hace casi tres años), iba en calidad de trapo, con dopaje total y vendaje en el tobillo izquierdo por una lesión (¿cómo diantres me eligieron?); esta vez no había dopaje de por medio, pero en la neura me sentí igual de delirante, ji ji.


Nada mejor para celebrar que una sesión de vaciar botellas de vino tinto con mis sinodales, compañeros y mi mamá; incluso con quienes no estuvieron físicamente porque algo les impidió llegar (fuera la embajada española, tres juntas kilométricas o la distancia), de algún modo también estuvieron ahí (pero no bebieron el vino, jo jo jo). Nada mejor que la sarta de tonterías que estábamos diciendo los poquitos que nos quedamos al final. Pero lo de verdad insuperable es el ataque de los chorros de agua mutantes en los jardines itesianos, ¿cómo íbamos a saber que a las 10 se encienden en automático los aspersores?, ¿cómo íbamos a pensar que salir después de esa hora implicaba competir (y perder) contra los chorros de agua?, ji ji ji. Dice Mauricio que eso fue mi bautizo itesiano, "el rito de paso en su más acuosa expresión", ji ji ji ji ji.


Gracias muchas a todos.

viernes, abril 17, 2009

lunes, abril 13, 2009

¿por qué se mueren los buenos?

Eso preguntaba cuando era chiquita: ¿por qué se mueren los buenos?
Eso pregunto aún: ¿por qué?
Hasta siempre, Tao.

miércoles, abril 01, 2009

y la noche invita a olvidar...

Lo que me quedó claro con esa llamada es que ya ni me importa. Fue como si me preguntaran por alguien lejando, casi desconocido. Hay veces que lo más prudente es cortar hilos. Hay cosas (y personas) que es mejor dejar ir... sobre todo si bien a bien nunca estuvieron.

lunes, marzo 30, 2009

17 días

Muy feliz soy.

sábado, marzo 28, 2009

soñar no cuesta, no



Felicidades, B & P, muchas muchas muchas felicidades.

jueves, marzo 26, 2009

24 horas de emociones fuertes

Bueno, en poquito más de 24 horas...

Califiqué trabajos de mis alumnas, me decepcionó encontrar demasiado copy-paste, hice un reprobadero marca diablo, unas lo asumieron con madurez, otras reclamaron, una, no sé si en un exceso de ingenuidad o de mala onda, me dijo "pues llevo toda la carrera entregando trabajos así y nadie me ha dicho que esté mal", ¿cómo debo interpretarlo?

No tuve tiempo se ir al cine, snif snif.

Llegué al messenger a decirle una bobada a un amigo y encontré que su mamá estaba en el hospital. Afortunadamente, todo salió bien. Como sea, el shock es el shock.

Estuve toda la mañana en el acelere para alcanzar a cubrir todos mis compromisos para hoy, mañana, el lunes y el martes. Entre el modo de ñoñez y la música, no escuché los balazos a tres cuadras de mi casa (y no es metáfora); si la Blue no me avisa, yo ni en cuenta; de todos modos, entré en pánico un ratito.

Y al parecer, por fin, habemus data. No todo tenía que ser terrible.

lunes, marzo 16, 2009

sábado, marzo 14, 2009

domingo, marzo 08, 2009

there's nothing simple when I'm not around you...

Dije que no un proyecto al que le dediqué nueve años de mi vida... dije que no y ahora siento un hueco terrible... y, a pesar de todo, no me arrepiento de haber dicho que no.

miércoles, marzo 04, 2009

miércoles, febrero 18, 2009

los animales toman mi casa

Primero fue Justina, desde ayer decidió apropiarse de mi mochila beige para echar la siesta, hoy decidió que ningún poder humano hará que regrese la ilustre mochila a su propietaria.
Y hoy una paloma silvestre que fue a vagar accidentalmente a mi cocina, tras chocar con una ventana, patinó en una bolsa de plástico de dudosa procedencia y fue a aterrizar el el canasto de las naranjas; la gris palomita decidió reposar ahí, sobre las naranjas, mientras se recuperaba del trancazo.

¿Qué sigue, que el perro y la gata hagan equipo para expulsarme de mis aposentos, que las palomas desayunen mi cereal?

sábado, febrero 14, 2009

hay una casa que pensé que era mi casa...

La historia es tanto un proceso de olvido como de aprendizaje, y la memoria es famosa por su selectividad. Tal vez "mañana volvamos a encontrarnos". Pero tal vez no o, mejor dicho, cuando nos encontremos mañana, tal vez no seamos los mismos que nos encontramos hace un momento.

Zygmunt Bauman, en Modernidad
líquidad

domingo, febrero 08, 2009

mil campanas suenan en mi corazón

Este humilde blog, creo que está a dos milímetros de convertirse en una serie tipo "Si ese tiempo pudiera volver", primero me dio por recordar los tiempos de secundaria y ahora voy con el kinder... y esto último sí requirió un ejercicio de memoria histórica, pero un reto es un reto y yo hice uno con Mauricio Benjamín, también conocido como Mauricio Patrimonio y como Sabe a pollo: a más tardar el domingo (hoy) postearíamos algo sobre los años de kinder, ji ji. En mi caso, estuve en kinder de 1986 a 1987.
Dorix y su maestra Josefina en el festival de fin de cursos.

Propiamente del kinder no recuerdo mucho, me acuerdo de mi maestra Josefina que era rubia de tono dorado, cual comercial de Kodak. Me desesperaba hacer bolitas y rayitas, si yo ya sabía leer, grrrrrr; también me alteraba considerablemente que el cielo debía ser siempre azul cuando dibujábamos, creo que nunca me dejaron pintar un cielo negro y yo quería un cielo nocturno con sus estrellitas y demás; en algún lado deben andar mis obras de aquellos años, hay cielos de azul pálido brillante con estrellas... no estaban pesadas las anfetas, es que mi maestra dijo que no debíamos usar colores oscuros, ji ji.
El lunch del kinder incluía galletas Marías y leche de soya... y a mí nunca me gustó la leche de soya, así que traficaba con ella a cambio de galletas, al final comí tantas galletas Marías que ahora ya no me gustan. La canelita que también venía en el lunch sí que me hacía feliz.
En ese tiempo, la ciudad parecía enorme (y Aguascalientes entonces era un pañuelo, apenas llegaba a 2o. anillo) y los juegos se veían demasiado grandes y peligrosos... y lo eran, una vez uno de mis vestidotes se atoró en una resbaladilla y me quedé atrapada por unos minutos, hasta que mi vecinito Chuyín fue a rescatarme... oh, sí, entonces creía en los cuentos de hadas y Chuyín era un príncipe valiente, ji ji. Igual que Pepito, mi primer amorcillo, que me regaló un conejo silvestre cuando cumplí cuatro años. Hablando de conejos, la ilustre maestra Josefina nos dio como recuerdito de fin de cursos un lindo conejito de bombón, que lleva casi 22 años en mi casa. Vaya si son longevos los bombones.
Era feliz oyendo a Alaska y Dinarama (mil campanas suenan en mi corazón, qué difícil es pedir perdón...), Flans, Mecano, Bosé y mi amado Timbiriche (de aquellos tiempos son Mírame, Corro vuelo me acelero, Acelerar y Tú y yo somos uno mismo). Veíamos sus videos en TNT y Video Éxitos... y supongo que también en Siempre en Domingo, jo jo, una joyita de la televisión nacional, igual que 24 Horas con Jacobo y En familia con Chabelo (éste último creo que aún existe). Y en cine, en aquel tiempo creo que estaba de moda Lucerito, creo que me tocó ver Fiebre de amor cuando la Cine Sala París era decente (no mucho tiempo, you know); creo que también es de ese tiempo Stand by me (amé esa película).
Estaban de moda aquellos conjuntos de falda y saco de hombreras, las faldas largas o bien las minifaldas, la mezclilla "deslavada" (¿por qué carambas se llama así?), los sombreritos y los aretes enormes (chale, creo que el 86 se replicó en el 2006)... y, trauma de la vida, muchas niñas usábamos moños, grandes moños en la cabeza, como pueden ver en mi foto de cuando entré a primaria, ji ji.

En aquel tiempo, mi papá leía Proceso (bueno, creo que mi papá siempre leyó Proceso) y yo quería leerla también. Eran años del gobierno de Miguel de la Madrid. Y México fue sede del Mundial de Fut en el 86, ¿alguien se acuerda qué selección ganó? En fin, ya me puse nostálgica... qué lindos eran los años de kinder. La memoria, al final de cuentas, es la que nos dice lo que somos.

Actualización: Ver acá el relato de Sabe a pollo.

sábado, febrero 07, 2009

domingo, febrero 01, 2009

camino a San Juan

Vi pasar peregrinos con los ojos llenos de fe y los pies llenos de ampollas, los vi con sus lámparas de noche en la orilla de la carretera, caminaban y caminaban y caminaban, de vez en cuando se detenían donde había gente con fogatas para regalarles café, agua o naranjas.




jueves, enero 29, 2009

érase una vez...

En vacaciones me dediqué, entre otras cosas, a liberar espacio en mi cuarto. Encontré cosas que no recordaba que estaban ahí, como estas chunches extrañas de radia (¿mechones?, ¿pompones?) que usaba uno para las porras, ji ji. Por los colores, creo que datan de mis años en la Técnica 1, de cuando mis amiguillos y yo veíamos la vida desde un balcón y resolvíamos la vida jugando fut en la ex Conasupo y tomando malteadas en la Holanda (dicho sea de paso, creo que ahora hay un consultorio dental ahí).
En aquel tiempo nuestras clases de Informática se reducían a jugar con una tortuguita y tiempo después descubrimos que existía internet. Estaban de moda las faldas cortas de cuadritos (sí, sí, mucho antes que con RBD) con medias negras arriba de la rodilla, las camisas de Ferrioni, los tenis blancos Reebok; no sé si antes o después nos dio por ser quesque hippies, usábamos pantalones rotos y faldas largas de florecitas con huaraches; claro, todo eso en los fines de semana, porque a la secu había que llevar el feo uniforme café (tal vez por eso soy incapaz de usar algo café desde hace años) para toda ocasión y el pants rojo para Deportes.
Llegamos a jugar basket con un suéter hecho bola, cuando prohibieron llevar balones si no eran para la clase de Deportes. En esa misma clase yo rogaba y suplicaba a los profes que me catafixiaran mis fracasos rotundos en gimnasia (nunca me pude parar de manos sin ayuda y en las rodadas de carro sentía que se me iban a salir todas las vértebras) por los eternos recesos jugando basket (y es que eso sí me gustaba). Recuerdo que una vez azoté balón en mano y Fer fue a preguntarme si estaba bien, cuando le dije que sí, no dudó en quitarme el balón y seguir jugando; tres puntos eran tres puntos, tras encestar regresó a levantarme del piso y a ayudarme a salir de la cancha; como sea, lo caballero no quita lo competitivo, ja. Y Jorge (que entonces fue mi compañero y en la uni fue mi alumno) recitaba reglamentos de todos los deportes cuando alguien cometía una falta... y cometíamos muchas.
También recuerdo que nos obligaban a cantar, aparte del Himno Nacional, el de las "escuelas secundarias técnicas, juventud entusiasta y febril..." que hasta la fecha me sé, ji ji. Hubo un momento en que el sistema era tan autoritario, que bautizamos a la escuela como Reclusorio Técnico Número 1. En ese tiempo construyeron la barda de atrás, para que no estuviéramos bobeando o no pudiéramos echarnos la pinta saltando la malla ciclónica de ene generaciones. Eso me recuerda que ser ñoña tiene sus privilegios, yo nunca salté esa malla, las veces que me fui de pinta salí por la puerta (por la de atrás, tampoco era tanto el descaro) y el vigilante me vio con cara de "seguro la nena va a la papelería", ji ji. Por cierto, alguien que ahora es una conocida diputada de izquierda, era prefecta de la secu en aquel tiempo y osó levantarme un reporte por traer calcetas en vez de medias con el feo uniforme café.
Como sea, las broncas de entonces se resolvían con tomar una malteada de chocolate y vagar por Plaza San Marcos. La calle Carlos Sagredo era escenario de bobadas, declaraciones, truenes y hasta de peleas callejeras, porque había un pleito que nos precedía entre los niñitos desmadrosos de la Técnica 1 y los de la Federal 2... y he de confesar que a mí sí me daban miedo, eran más grandotes y violentos que los nuestros. En fin, mientras unos jugaban fut, otros peleaban en la calle, otros tomábamos malteadas o veíamos la ropa y los discos y unos más se iban a fajar a los espacios "en construcción" del ilustre centro comercial, en esos años derribaron una tienda que se llamaba Todo fácil (tipo Home Depot) y construyeron un restaurante que duró pocos meses, también estaba en construcción la zona donde ahora es Ups! y pos ahí era "lo oscurito", ¿edá?, no faltaba el chismoso que se asomaba entre la madera y el plástico negro a ver qué hacían los que sí tenían pareja... o los que en ese momento la conseguían.
Contestábamos chismógrafos para insinuar que nos gustaba tal o para ver quién le gustaba, ji ji. Intercambiábamos casetes con mezclas de canciones. Nos indignábamos cuando en Cinemark no nos dejaban entrar a ver "Entrevista con el vampiro" por ser menores de edad... chale, ¿en qué se nos notarían los 13 años? Todos teníamos broncas con los papás y jurábamos que no nos comprendían. Cantábamos rolas de los Enanitos, Caifanes, Metallica y Nirvana en las escaleras... ah, sí, también llegamos a cantar de Chente y hasta el Santo Santo. Nos sentíamos rebeldes con Gillete. Amábamos Ace of base (it's a beautiful life, oh, oh, oh, oh), The Cranberries (in your head, in your head, zombie, zombie, zombie-e-e-e) y las que cantaban What's up? (¿eran 4 non-blondes?). Íbamos a tardeadas al Meneos, el Bananas Ranas y hasta al Cabús. Coleccionábamos Eres y Tú. Nos maquillábamos a escondidas. Traficábamos con toallas quesque discretamente. Era motivo de celebración que un chavito por fin tuviera que rasurarse y que las chavitas por fin comprábamos cremas y maquinitas para depilar.
Competíamos en declamación, oratoria y canto y siempre sabíamos quién iba a ganar; de mi generación siempre ganaba Luis Fernando en declamación y oratoria y Adán o el Pollo Lomelí en canto. Yo solía ganar en ortografía, todavía tengo mi trofeo bajo el escritorio y todavía me acuerdo de mi primer lugar estatal que me hicieron perdedizo. También sabíamos que siempre estarían en el cuadro de honor gente como Isabel y Lizeth... y que el hermano mayor de Lizeth, el Monte, era el modelo de IQ que todos los maestros nos restregaban en la cara. Y que los populares eran Roberto, Jairo y Carlos... todo el mundo moría por ellos, Roberto era el típico niño guapo güerito, Jairo tenía look geek con sus lentes y Carlos, oh, Carlos, todo el mundo moría por ese niño moreno de ojos verdes, ji ji.
En ese tiempo descubrí mi extraña tensión entre la gerontofilia y lo asaltacunas: no me decidía entre el ocho años mayor o el dos años menor. Y no, nunca pelé a uno de mi edad, por más que sus amiguitos me hicieron chantaje moral y hasta me siguieron a casa, "para que le dé miedo" decían... miedo fue lo que sintieron ellos cuando salió mi mamá, ji ji ji.
Y cuando los tres años terminaron, autografiamos la ropa del uniforme (y ésa todavía la guardo), lloramos con el mariachi y muchos ni nos volvimos a ver... ni siquiera porque casi todos vivíamos por el mismo rumbo.
Tantos recuerdos por unos ¿mechones? olvidados. Tiene razón Pierre Norah cuando habla de la memoria de los objetos. Esas cosas de rafia para las porras ya las tiré, pero no pretendo olvidar a la ilustre Escuela Secundaria Técnica Número 1, aunque por momentos fuera una pesadilla, y tampoco a la generación 93-96. ¿Alguien de esa generación anda por aquí?

miércoles, enero 28, 2009

es a mí a quien llaman

Alguien-de-mi-trabajo-cuyo-nombre-no-revelaré: Qué bonito tu nombre, nunca lo había oído.
Dorix (con el chiste bobo de todo el tiempo): Fíjate que yo hace 27 años que lo escucho todos los días.
Alguien...: ¿Por qué? ¿Alguien más de tu casa se llama igual?
Dorix (con cara de... ¿no entendió?, ¿es muy malo mi chiste?, ¿es el tipo muy lento?): Yo me llamo así, es a mí a quien llaman por ese nombre, día a día desde hace 27 años.
Alguien...: Ah, pues sí...

jueves, enero 22, 2009

abrumada

Institución basada en principios morales los hace a un lado para correr injustificadamente a quien por una semana fue mi jefa. O sea, chale, tantos principios morales me abruman.

viernes, enero 16, 2009

hay muchos sueños y memorias

He entrado en la dinámica de que me duele la panza ante el "ya merito".

miércoles, enero 14, 2009

¿ents en la Tzaráracua?

¿O soy una loca que le ve ojitos y boquita a los árboles?

martes, enero 13, 2009

caminos de Michoacán...

... y pueblos que voy pasando. Ji ji, así fue uno de mis viajecines del año pasado, literalmente, por caminos y pueblos de Michoacán. Recuerdo que antes de irme le prometí a Tramontana que postearía al respecto y aunque ha pasado casi un año, no se me olvida (soy rete cumplidora, que cumpla tarde es otra cosa, pero siempre cumplo, ji ji).

Aquí los pescadores en el lago de Pátzcuaro.

Y las avecillas que seguían a nuestra embarcación de rete alta tecnología, para que unos chiquillos les dieran comida muy nutritiva especial para aves: unas viles Sabritas.
En más curiosidades de aves, sospecho que esta paloma se enamoró perdidamente del prócer de la patria... ¿o será que sólo le quedó a buena altura para reposar?
Acá el pueblito de San Juan Nuevo, donde se mudaron los oriundos de San Juan Parangaricutiro después de que el volcán Paricutín hizo sus gracias sobre aquel lugar.

Y como dice el slogan de cierto merendero aguascalentense, "comer y beber es lo primero". Aquí mi má en la hora del lunch. Creo que fue en Quiroga.

viernes, enero 09, 2009

no volverte a ver jamás (título pirateado de sabe-a-pollo)

He de confesar que, a pesar de advertencias tan explícitas como la de sabe-a-pollo, el fin de semana pasado fui a ver Volverte a ver… grave error, pagué 40 pesos por ver algo así como un reel de comerciales tipo soy-totalmente-palacio en versión extendida. Mientras veía esa cosa (no, no es película, por Dios), mi mentecilla retorcida pensaba en los diálogos de los tres que tuvieron la idea original y los cinco que hicieron la adaptación (o sea, todo un equipo pa nada). Me imagino unos cuates pensando en algo súper padre para sacar una lanota de patrocinadores, que de pronto piensan en hacer una película y anunciar ahí los productos, así que tienen que pensar en una historia… y ésta, bueno, no saben, súper original, resulta que un diseñador chilango muy fregón se enamora perdidamente de una locutora chilanga que conoce en Buenos Aires y muere por volverla a ver, pero no sabe quién es, ternuriiita… eso y un final predecible dan para, ¿qué les gusta?, ¿15 minutos?, pero no, hay que llenar los 100 restantes con escenas lindas o sketches sin ton ni son, que no importa si están de más, mientras justifiquen la presencia de una marca.

Adaptador 1: Nos patrocina Xbox, ¿cómo lo metemos en la historia?
Adaptador 2: Ya sé, goooei, que el amigo equis del protagonista se andaba tirando una karateka oriental súper agresiva, maniática de los video juegos.
Adaptador 3: Pero también patrocina Lab, ¿qué hacemos?
Adaptador 4: Ya sé, goooei, que Alfonso Herrera va todo deprimido a bañarse y su champú es Lab.
Adaptador 5: Sirve de que lo encueramos, ji ji ji.
Adaptador 2: ¿Cómo le hacemos para anunciar Mac?
Adaptador 5: Ya sé, goooei, que todos, hasta el achichincle del achichincle del achichincle, eran súper fashion y usaban Mac en la oficina, en la casa y en todos lados.
Adaptador 3: ¿Cómo le hacemos para anunciar Axe?
Adaptador 1: Ya sé, goooei, que el amigo equis se está arreglando y se rocía Axe.
Adaptador 5: Y que se le metía a un ojo, ji ji ji.
Adaptador 4:¿Cómo metemos Domino’s en la historia?
Adaptador 3: Fácil, goooei, que los tres amigos pedían una para cenar.
Adaptador 1: Y hacemos cámara lenta para que se vea la caja.
Adaptador 2: Y que acompañaban la pizza con un vino tinto buenísimo.
Adaptador 1:¿Cómo le hacemos para anunciar Interceramic?
Adaptador 5: Ya sé, goooei, que Alfonso le cuenta a su amigo que conoció a la mujer de su vida en Buenos Aires, mientras contemplan unos baños bien chidos.

Y que yo me perdone, porque los de Volverte a ver al menos cobraron, pero yo ya hice publicidad gratis en este ilustre blog, snif.

Por cierto, mientras terminaba este post, se me atravesó el video de la canción de la película, con Chenoa... y creo que la historia quedaba re bien para esa canción de unos minutos, no para el bodrio de dos horas que muchos hemos visto por error.

a lista

Buen viaje, Paulinho.



A lista / Oswaldo Montenegro

jueves, enero 08, 2009

una vez más

Me salió el monito en la rosca... y dos veces.
Alguien deberá comprar tamales este 2 de febrero, porque, ¿hacerlos?, nel.

viernes, enero 02, 2009

no me arrepiento de nada

Pa' empezar bien el año...

No me arrepiento de nada
Gioconda Belli


Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.