martes, mayo 14, 2013

Can anybody see the light?

Sospecho que soy un poco torpe y no sé leer las señales de Dios o de la vida. Perdí un celular, perdí una tarjeta bancaria, perdí tal vez también la paciencia... o tal vez ésa ya estaba perdida. Al parecer, regresarán ambos, el celular y la tarjeta. Resulta que aún hay gente honesta. Quizás he de aprender a confiar en los otros, quizás he de empezar a desprenderme de las cosas que al final sólo son cosas, quizás he de ver más allá de mí. En medio de estos días tan raros, cayeron grandes gotas de lluvia justo en el momento en que caminaba por la calle y yo, que amo la lluvia, salí corriendo porque no amo sentir la blusa mojada en la espalda. Al final, igualito que en kínder, "salió el sol, se secó la lluvia y Witzy Witzy araña otra vez subió". Can anybody see the light?

lunes, mayo 06, 2013

Nada se pierde, todo se transforma...

Te dije tantas veces que no, que cuando te busqué no apareciste.
Quizá fue suficiente con que irrumpieras en estos días tan raros y me recordaras que existe la eternidad y que ésta cabe en un instante.
Quizá fue suficiente con que pensaras en mí cuando no pensaba en ti y con verte cuando no me viste. Quizá.

sábado, mayo 04, 2013

Hablamos del peligro de estar vivo

La primera canción que el iPod me recetó hoy fue ésta que dice "me gusta abrir los ojos y estar vivo".


Algunos minutos después, esta otra, que por algún extraño motivo me recuerda a mi papá, irrumpió en la banda sonora de mi viaje en tren ligero.


Parece, a veces, que el iPod se conecta con los acontecimientos de la vida.





jueves, mayo 02, 2013

Las cosas son cosas

I.
El lunes, el trabajo de campo me llevó a una comuna. Más allá de los datos obtenidos, la experiencia fue dura, significó encontrarme frente a una lógica de vida cotidiana muy distinta a la mía. Y el encuentro con la diferencia obliga siempre a cuestionar lo que hay de este lado. Algo que no me resultaba tan evidente hasta que estuve ahí fue mi apego a las cosas.

II.
El martes fui a ver a Jorge Drexler en el Foro del Lago. El concierto fue maravilloso. Regresé a casa tarareando todas las canciones que cantó y alguna que otra que no entró en el repertorio. La canción que más he tarareado en estos días fue ésa que dice: "hay tantas cosas, yo sólo preciso dos, mi guitarra y vos, mi guitarra y vos". Cosas, cosas por doquier.

III.
Hoy jueves, en un descuido, perdí mi celular. Tardé varias horas en darme cuenta, pero cuando lo hice casi entré en pánico. Es increíble la cantidad de preguntas que se acumula cuando una pierde un objeto tan cotidiano y tan personal que, al final de cuentas, es una simple cosa. Chanfle, yo quería dejar poco a poco mi apego a las cosas, pero no así.

miércoles, mayo 01, 2013

Con la mirada en otros espejos...

Como por arte de magia, ya es mayo y mayo significa muchas cosas.


lunes, abril 29, 2013

Soy una vieja amargada

Diré algo digno de la vieja amargada que soy: Me encantaría que las vacaciones duraran más tiempo, pero si he de soportar vecinitos lanzadores de bolas de beis que mágicamente aterrizan en mi balcón, mejor que se acaben mañana.

Bonus: Si, además, he de soportar los gritos de una de sus madres a la que no le pareció el sermón que les lancé, mejor que las vacaciones terminen ahora mismo.

martes, abril 23, 2013

Las palabras de Wislawa

Aún no termina el Día Internacional del Libro. He de compartir el poema con el que conocí a Wislawa Szymborska, mi escritora favorita. Recuerdo que algo compré del Fondo de Cultura Económica y me regalaron un suplemento o un catálogo de novedades, no estoy segura; el punto es que un poema capturó mi atención. No pasó mucho tiempo para que comprara Poesía no completa y terminara de asombrarme con la habilidad de la Szymborska para hacer parecer simple lo complejo.

Las tres palabras más extrañas
Wislawa Szymborska

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo en algo que no cabe en ninguna no-existencia.

sábado, abril 20, 2013

De cuando los sueños tardan 20 años en hacerse realidad

Cuando vi la cara de Lucas -que aún no se llamaba Lucas- supe que era ése uno de los perros que soñé cuando era niña. Tardó 20 años en llegar y tuvo que ser rescatado de la calle donde fue abandonado. Resultó ser un labrador pirata. Tenía/tiene las patas largas y las orejas chuecas. Tiene también una miradita tierna y una ingenuidad increíble. Tardé siglos en enseñarlo a subir y bajar escaleras, aún le teme a la oscuridad, es feliz cuando hace mucho viento y se mueven sus orejas, ama sus juguetes y los defiende a como dé lugar, ahora ama también a Eufemia -la nueva adquisición o, mejor dicho, la rescatada más reciente-. Es una belleza de perro.

viernes, abril 19, 2013

Me asusta eso que no escribí el martes

Me asusta despertar tan cansada. Me asusta la página en blanco. Me asusta que los relojes parezcan tan acelerados siempre. Me asusta la montaña de libros sobre el escritorio. Me asustan los deadlines. Me asusta sentirme sola. Me asusta que la bendita laptop ose inhibirse justo el día que olvidé mi manía de dar clic en "guardar" cada tres segundos. Me asustan más cosas de las que estoy dispuesta a aceptar. Quizá me asustan los momentos de crisis porque son los que muestran en verdad quiénes somos.

martes, abril 02, 2013

Si no corres el riesgo...


Cada vez que escucho esta canción, me dan unas ganas locas de olvidar los miles de kilómetros que hay de por medio.