jueves, abril 07, 2016

Cosas que recuerdo, cosas que no recuerdo, cosas que recuerdo distinto, cosas que no sabía

No logré levantarme de inmediato cuando sonó el despertador, no sé si atribuirlo al horario de verano, a que ésta es mi semana post-convalescencia y me encuentro aún debilucha, o a ambos, el punto es que tardé casi una hora en salir de las sábanas para ir a la ducha. Después vino el pánico, había(hay) enemil pendientes para hoy. Puse a cargar el celular y vi que tenía montones de mensajes en Whatsapp, Telegram, Facebook, Gmail, hasta un mensaje de texto había, why not? Respondí lo que pude. En eso estaba cuando vi pasar un post de Aquiles en Facebook, Aquiles el que ya casi no entra a Facebook a menos que sea para enlazar un nuevo post en su blog. Hace algún tiempo que se propuso escribir sobre sus amigos, ya hubo un post para Alex Caldera, otro para el Chamuco Varela, otro para Guillermo (a quien, por cierto, no conozco en vivo). La sorpresa es que ahora me tocó. "Mis amigos. Dorix" se llama el texto. Me quedé como boba leyendo, hay cosas que recuerdo, otras no, otras las recuerdo distinto y otras no las sabía. 

No recuerdo, por ejemplo, la actividad con María Rojo, aunque ya me aclaró que, efectivamente, yo no estuve ahí, sino que después de esa actividad nos encontramos y Alex Caldera nos presentó. Debo tener problemas mucho más graves que Dory con la memoria, porque de todos modos no me acuerdo.

Recuerdo distinto la fiesta aquella que organizó Ricardo Chávez. Hasta donde sé, no era su casa, sino de Juan Pablo de Ávila. Y quien preparó cositas para picar fue Ricardo (a mí se me puede quemar el agua), pero Carolina y yo le ayudamos a servir. Si no mal recuerdo, les hice plática porque me gustaron los Converse rosa que traía quien iba con Aquiles y después me fui a seguir en el chisme con quien se dejara y también a seguir de achichincle del anfitrión. Muchos de los que ahí estábamos, discutíamos sobre los poemas que Juan Pablo había escrito en las paredes. A veces todavía me asomo a ver las fotos de esa reunión, que Alex Caldera subió a Facebook.

No sabía, por ejemplo, que en principio le caía mal... él no me caía mal, ni en el mundo lo hacía que es distinto (ah, es que por eso le caía mal, jajaja). Fuera de broma, unas partes del texto me sacaron una lagrimita, otras una que otra sonora carcajada. 

Recuerdo perfecto los encuentros en los seminarios del Colegio de Estudios Sociales y los encuentros virtuales en Facebook, Twitter, en Messenger (cuando todavía existía el Messenger de MSN) y ahora en Telegram. En alguno de ésos, no sé cómo, tuvimos la idea de hacer el blog Si un mediodía de cuasi-invierno unos lectores, que empezamos, dejamos abandonado unos años y recuperamos hace unas semanas.

Recuerdo que en distintos momentos hemos ido a La Saturnina, el St. James, el Hasta Atrás, el Café del Codo, el ClassiqT, Mesa Urbana, el Con.tempo y algunos otros lugares del centro (alguna vez hasta nos tocó el cerco policial de las vísperas del grito de Independencia, que hacía pensar que estábamos en estado de emergencia). Recuerdo los dramas, incertidumbres, bobadas y momentos felices que hemos compartido. Recuerdo, por supuesto, que en estos años me ha tocado ver la transición entre un Aquiles con dudas, uno devastado y uno recuperado. Por cierto, el Aquiles recuperado me ha hecho bulllying desde un día que me acompañó a la farmacia a comprar Dorixina relax, un medicamento que me recetaron cuando mi dentadura experimentó dos muelas que intentaban estar en el espacio de una (después el dentista quitó una de las muelas, para que no anduvieran peleándose). 

Sobre todo, recuerdo que viajó hasta Guadalajara para estar en mi examen de doctorado... dice que es Guadalajara, no Siberia, pero siempre es significativo que alguien emprenda el viaje para ser parte de un momento importante.

Yo no sé si soy todo lo que Aquiles dice que soy, pero es lindo que alguien piense eso de una (y sí, también es lindo que alguien sea honesto y diga que una le caía mal). Coincido con lo que dice: "no sé cuándo, en qué momento, cómo desarrollamos la complicidad y el cariño que nos tenemos". Yo tampoco sé. Sólo sé que admiro el valor que ha tenido para reconstruirse y para seguir en pie cuando las cosas parecen (o más bien, son) tan difíciles. Incluso admiro su entusiasmo por volver al blog, cuando tener uno ya no es mainstream... si es que alguna vez lo fue. En fin, lo único que puedo decir es GRACIAS.


PS. Esto originalmente era una respuesta en el post de Aquiles, pero se hizo tan larga, que mejor la publiqué acá #posiestabanconpendiente #porsialguienaúnseasomaalblog.

jueves, marzo 31, 2016

de nombres y nacionalidades

En la recepción de la Maison des Provinces de France, que fue mi hogar casi dos meses, un día de noviembre de 2014.
- Je n'avait jamais écouté ton prénom. Est-ce qu'il est très commun au Mexique ?
- No, il est rare aussi au Mexique.


En la recepción de un congreso en Brno, otro día de noviembre de 2014.
- I haven't heard your name before, I mean never. Sounds Russian, are you Russian?´


Varios lugares en París, después de mostrar mi credencial de estudiante o mi pasaporte, en 2014.
- Mexique ? Il semble que vous êtes de la Syrie ou du Liban.
Debí haber preguntado: ¿Cómo? ¿Es que acá no conocen los ojos tapatíos?

Un bar en Louvain la Neuve, diciembre de 2014.
Un polaco: Wow, Mexico, what language do people speak there?
Yo, nomás por joder: Mexican.
(Y pensaba: No mames, yo sí sé dónde está tu país y qué idioma hablan y hasta soy fan de la Szymborska).
Mi co-tutor de aquel lado del mundo: Spanish.
Yo, ya pa' componerle: Mexican Spanish, hahaha.

Brno, noviembre de 2014.
- Wow, Mexico. So exotic.
- Wow, Mexico. I'm so interested in Mayas and tequila.

Guadalajara, después de una breve conversación con un tipo interesante... tan interesante que ya olvidé su nombre, 2008.
- And where are you from, Doris?
- I'm from Mexico, and you?
- Mexico? Yo también soy mexicano, de Aguascalientes.
- ¿Neta? Yo también.
Resultó que el tipo era casi mi vecino.

Aeropuerto París Orly, después de mostrar mi pasaporte para abordar, 2014.
(Cantado al ritmo de samba).
- Mexico, Mexico, Mexico... samba, tango, tequila.

Grand Canyon, 2015.
- Why you come from Mexico? That is too far.
- If you go to the South of Arizona, you could find Mexico on the other side.
- Really?
- Actually, long time ago, Arizona was part of Mexico.
- Really?

San Francisco, 2015.
- Mexican, you're almost  local. Welcome!
:3

Atenas, 2014.
- Can you take us a pic please, miss?
- Sure.
- Thank you, where you come from?
- Mexico, and you?
- También somos mexicanos [...]. ¿Quieres unos chilitos?
Ya iba yo a pensar mal y que saca el señor una bolsa ziploc del saco, con chile de árbol, chile habanero y chile morita, quesque para no extrañar.

miércoles, enero 27, 2016

Dosmilquince

Casi se acaba el primer mes del 2016 y apenas he aparecido por estos lugares a hacer mi recuento de 2015. ¡Aplausos!

2015 fue un año interesante, lleno de trabajo, pero también lleno de incertidumbres. Terminé el doctorado y la tesis, todo un ciclo, no sin antes pasar buena parte del verano en crisis, con la sensación de que caminaba hacia Mordor (la sensación no se ha ido, por cierto).

Me pregunté qué hubiera sido si..., me encontré con historias pasadas y hasta me quedó claro cuáles no tendría por qué haber resucitado... o quizá sí.

El recuento de viajes incluyó Guadalajara (as usual), Querétaro, Puerto Vallarta, Phoenix y San Francisco. Oh, sí, por fin vi el Grand Canyon con mis propios ojitos y fui también a jugar con la nieve en Yosemite. ¿Qué vendrá en 2016?

Hace un año escribí que 2014 había sido el año con menos entradas en este blog (14). Tristemente, puedo decir que 2015 fue peor, sólo cinco entradas.

viernes, enero 22, 2016

La Raza

Llegué en metrobús hasta La Raza con la firme intención de tomar el metro, línea 5, hacia la Terminal del Norte. Por algún extraño motivo, caminé con toda la seguridad del mundo hacia la línea 3, abordé, bajé en automático en Potrero y caí en la cuenta de lo que había hecho. Por algún otro extraño motivo, no hice berrinche (ésa no no soy no soy yo, of course) y corrí al vagón de en frente para regresar a La Raza (una estación que me encanta, btw), donde por fin tomé la línea que debía haber tomado minutos antes. Ni hablar, así es la vida, uno se equivoca incluso cuando va con toda la seguridad del mundo y, a veces, no queda de otra que cambiar el rumbo. Por supuesto, siempre es más fácil cuando hay chance de voltear hacia arriba y ver las estrellas. Lo juro, no es que Paulo Coelho haya tomado mi muro, es sólo que a veces baja la Grumpy Cat que llevo dentro.

jueves, julio 16, 2015

dates on calendar are closer than they appear

Un ciclo está por terminar y muchos sentimientos encontrados vienen a mí (y, como vi Inside out, me pregunto cómo estará la lucha de emociones dentro de mi cabeza). De pronto, me encuentro sola, a veces incluso con la sensación de que camino hacia Mordor y, peor, de que ni siquiera sé por dónde llegar. Supongo que es tiempo de ser Frodo y pensar que "no vale la pena preocuparse por el mañana, lo más probable es que no llegue".

domingo, marzo 01, 2015

Never trust me...

Pon en una cajita todas las cosas que no te gustan de mí, como ese extraño sueño de justicia social y mi incapacidad de producir bienes o servicios comercializables. Olvídate de las cosas que sí te gustan de mí, como la pasión por viajar y comer y esas cosas bonitas. Súmale el "no" del otro día. Mezcla todo, vuelve a abrir la cajita y decide si quieres volver a hablar conmigo. Yo, mientras tanto, escribiré 200 planas de "no me arrepiento de nada, pero prometo no volver a resucitar historias que ya estaban cerradas".

sábado, febrero 21, 2015

El pasaro irrumpe sin protección y sin presentarse

"Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño", dice una canción que alguien puso para mí alguna vez.

En un lugar muy frío, hubo alguien que me enseñó lo que significa renunciar a algo para que el otro lo tenga.

Aquel año interesante, él me dejó claro que se enamoró de mí por quien soy, no por cómo me veo.

Quizá febrero de 2015 pase a la historia como un tiempo en que el pasado parece empeñarse en aparecerse en el presente.

jueves, febrero 19, 2015

Silencio que no es silencio

Nunca me ha gustado preguntarme "¿qué hubiera sido?" y durante muchos años he repetido ese lugar común de que el "hubiera" no existe. No nos hagamos tarugos, sí existe, al menos como tiempo verbal y como acto de imaginación. Como sea, prefiero imaginar el futuro, que imaginar cómo hubiera sido el presente de haber tomado decisiones distintas. Tampoco nos hagamos tarugos, las preguntas como ésa no se planean, simplemente surgen en el momento menos esperado... diez años después, por ejemplo. Ya me ocurrió, entre la cercanía y el silencio, recordé que no me gusta preguntarme "¿qué hubiera sido?", pero, ¿qué hubiera sido si aquellos tres cafés se hubieran convertido en algo más? Quizá no hubieran pasado de cuatro, jajaja. Quizá sólo estoy envejeciendo y por eso me pregunto cosas absurdas.

sábado, enero 03, 2015

Dosmilcatorce

2014 pasará a la historia (a mi historia) como el año en que menos he escrito en este blog. Fue un año complicado, de claroscuros.

Me enfrenté al horror de la página en blanco... ¡con la tesis! En el mismo semestre, viví una de las experiencias más complicadas de mis años en la docencia y otra increíblemente emocionante. Fui de congresos y de estancia de investigación. Hubo cosas que se reconectaron hacia el final del año.

Hubo viajes, comida, libros y cine. Hubo relaciones de amistad y de familia que se fortalecieron. En casa, mis bestias peludas Justina, Lucas y Eufemia siguieron siendo grandes alegrías.

El recuento de viajes cerró en 37 autobuses, 19 aviones y 14 trenes, que me llevaron a Guadalajara, la Ciudad de México, León, Irapuato, San Luis Potosí, Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, Bogotá, París, Lisboa, Brujas, Gante, Bruselas, Louvain la Neuve, Brno, Praga, Berlín, Atenas, Roma, Zaragoza y Ámsterdam. Not bad! ¿A dónde iré en 2015?

jueves, agosto 14, 2014

El final

No, el cuento aquel no tuvo el final que imaginé. Los otros cuentos tampoco. Tal vez porque no soy buena para imaginar finales. Como sea, vaya si la mente es traicionera, no se espera que a medio taller una recuerde los finales no esperados de los cuentos.