jueves, mayo 22, 2008

me voy, ahí se quedan...

Se acabó. Han sido muchos años de arrastrar sus sombras. Veo sus caras en las cosas que no me pertenecen, sus historias casi de mártires me retumban en la cabeza, sus mentiras me dan asco, sus usos y costumbres me lastiman... y hoy, con el dolor que deja sin palabras y humedece los ojos, decidí hacer caso del consejo de Frank y soltar las sombras... por los años de invasiones reiteradas, por la competencia, por la cizaña, por el falso cariño, por la burla, por la indiferencia, por la doble cara, por la llamada que me dejó claro que nada podía esperar, por los dimes y diretes a mis espaldas, por la falta de respeto a los que amo, por las flores que me dejaron claro que no soy del círculo, por el veneno, por el silencio... por todo, bye, me voy, que mi vida sigue, ahí se quedan.

Corte informativo: Ninguna de estas palabras es para los amables dos o tres lectores de este blog. Es más bien parte de una catarsis. Es de esas partes de mi vida que a nadie le importan y que no tendrían que ser narradas aquí; pero dado que no puedo decir las cosas cara a cara, me conformo con lanzarlas al aire.


the vegetable orchestra



Me encantó The Vienna Vegetable Orchestra, ¿a ustedes?

miércoles, mayo 21, 2008

ni idea

Ni idea de cómo te colaste en mi agenda, de cómo te ganaste mi confianza, de cómo me divierte estar contigo.
Ni idea de cómo te colaste en mis pensamientos, en mi vida... pero lo hiciste.

martes, mayo 20, 2008

todo se ve tan distinto después de dormir

Regresado he, después de semanas, de intensas jornadas frente a la lap y días de llegar al trabajo con cara de "me dormí hace un ratito", de agenda llena y miles de post it con pendientes, de carreteras y encuentros (y reencuentros), de Aguascalientes y escalas mínimas en la Feria, de Guadalajara y fin de semestre y coloquio, de Monterrey y el tejido de redes, de San Luis y una ceremonia emotiva, de sentir que regreso al origen y a la vez que el futuro se asoma, de recordar que no todo México es territorio Telcel y empezar a tararear esa canción de Chente que no me gusta y que he escuchado enemil veces en todos lados, porque hasta a un par de cantantes de restaurante les ha dado por plantarse frente a mí a cantar: "te miré, con tu melena al viento y tu mirar... estos celos me hacen daño, me enloquecen, jamás aprenderé a vivir sin ti, lo peor es que muy tarde comprendí, sí, sí, contigo tenía todo y lo perdí". Shalalá. Como sea, todo es distinto cuando se ha dormido entre seis y diez horas diarias... eso no ocurre siempre.