viernes, diciembre 30, 2011

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Contagio



  • A ver, ya pasaron no sé cuántos minutos, ya entendimos que se trata de una epidemia y que los contagios se multiplican... and?
  • OMG, vaya manera de enterarse que la esposa le ponía el cuerno.
  • Anda, Mitch (Matt Damon versión papá), arruínale la vida a tu hija por salvársela.
  • ¿Cómo pasó el tiempo? ¿En qué momento Matt Damon dejó de ser el galán para ser el padre de una adolescente?
  • "Blogging is not writing. It's just graffiti with punctuation", le dijo un funcionario a un periodista. ¡Maldito!
  • Anda, Soderbergh, asústanos a todos, ¿nos vamos a morir?
  • ¿Será que es un documental de la OMS? Eso parece.
  • Awwww, la escena donde la doctora Mears (Kate Winslet) moribunda extiende la mano para darle su abrigo a otro moribundo sí que me hizo llorar.
  • Las fosas comunes y las flores lanzadas por el jefe de Mears también me han conmovido hasta las lágrimas.
  • A media película, ¿se les olvidó que existe el personaje de Marion Cotillard?
  • Ha reaparecido Marion Cotillard... oh, se ha ido, ¿qué hará?
  • ¿Y si resucita Marx y hace un estudio de clases sociales a partir de la distribución inequitativa de vacunas?
  • ¿Así que la culpa de todo es del cerdo?
  • Soderbergh es Soderbergh, pero Contagio me ha parecido... inconsistente.
  • Post scriptum: Como sea, Contagio ha de ser muy efectiva, porque unas horas después de verla, caí enferma de gripe, ash.

Tangerine Clementine

¿Quién necesita drogas, si se ha permanecido casi cinco horas inhalando decolorantes, tintes, ampolletas y demás productos para el cabello?

El peor golpe para el autoestima es verse al espejo, con el cabello decolorado, en un look cercano al de un león.

En los tintes, como en los hombres, nunca encuentra una exactamente lo que busca. El rojo intenso se parece más a un tangerine Clementine / mandarina Clementina (remember, Eternal sunshine of a spotless mind).

jueves, diciembre 29, 2011

cosas que pasaron por mi mente mientras veía The Box



  • Oh, por Dios, yo que evité esta película en el cine y me la tengo que chutar en el camión.
  • ¿Y ese chavito burlesco qué?
  • ¿Qué demonios le hicieron en la cara al visitante misterioso, es decir, al señor Steward?
  • Damn it, ya me atrapó. ¿Presionarán el botón? ¿Recibirán el dinero? ¿Morirá alguien? ¿Se enterarán quién fue? ¿Será que todo es una broma?
  • ¿Por qué carambas si el marido es tan escéptico y está tan seguro de que es una broma, no quiere que doña Norma-Cameron presione el botón?
  • Vaya dilema moral.
  • Ash, es tan incongruente e ilógica que ya me hartó, pero no puedo parar de verla, quiero saber qué sigue.
  • Cuando en una película es necesario explicar un montón de cosas cerca del final, es porque no han sabido explotar el lenguaje cinematográfico. ¡Aplausos!
  • ¿Qué hace Santa Claus ahí?
  • ¿Ya terminó?

miércoles, diciembre 21, 2011

Treinta

He cruzado la delgada línea que separa los "tes" de los "tas". Como sea, la sensación no es muy diferente. La vida misma sigue como siempre y a la vez no. Cada día del 365para30, por más rutinario que fuera, tuvo algo nuevo. No todo ha sido maravilloso, pero la vida a veces se construye de intrascendencias y de incertidumbres, más que de grandes acontecimientos y certezas.

martes, diciembre 20, 2011

1

Siempre ha sido un misterio para mí cómo es que se construyen las amistades. Uno puede formular enemil hipótesis en torno a los gustos compartidos, los amigos en común, los momentos, en fin, pero no hay mucho que pueda explicar qué hace que unas relaciones sean más fuertes que otras ni cómo es que algunas parecen salidas de la nada. Como sea, compartir tanto estos días, con alguien que hasta hace dos semanas era una perfecta desconocida y que, en pocos días, estará de regreso en su casa, al otro lado del Atlántico, es algo tan loco como agradable. Merci et bon voyage, Lien.

lunes, diciembre 19, 2011

2

Ocho años han pasado ya. Parece algo tan lejano y, a la vez, tan cercano. Ciertamente, uno termina por aceptarlo y acostumbrarse, pero eso no significa que se deje de extrañar. Te quiero, papá.

domingo, diciembre 18, 2011

3

¿A quién le importa la gripe cuando se vive un combo mágico de festejo cumpleañero de un amigo, las ensaladas y pizzas más ricas del mundo y un tour improvisado por el centro, de noche?

sábado, diciembre 17, 2011

4

La vida es mejor:
a) Cantando.
b) Cuando una duerme toda la mañana.
c) Cuando una recibe noticias de tierras lejanas y le vuelven a brillar los ojitos de la emoción.
d) Cuando una come, se baña y se vuelve a dormir
e) Cuando una se da cuenta de que es una abuela... o de que son vacaciones.
f) Todas las anteriores.

La vida es terrible:
a) Cuando una es víctima de la gripe en pleno inicio de vacaciones ¬¬

viernes, diciembre 16, 2011

5

Estoy conmovida hasta las lágrimas. Hoy, por fin, comencé a leer Cuentos sin plumas, el libro de Woody Allen que compré hace dos Navidades y que había estado reposando en un librero todo este tiempo. Encontré un cuento donde habla de los años veinte, Hemingway, los Fitzgerald, Picasso, Matisse, Manolete... en suma, encontré el antecedente de Mignight in Paris, escrito hace casi cuarenta años. Quizá medio mundo lo sabía, pero yo no y me ha hecho muy feliz leerlo. Así son de extraños los viernes de inicio de temporada vacacional.

jueves, diciembre 15, 2011

6

A veces, las claridades académicas llegan tarde. Lo importante es que lleguen.

A veces, las claridades personales llegan justo cuando deben, cuando ya ha quedado más que claro que ese camino no tiene retorno. Como sea, "no es bueno nunca hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto".



miércoles, diciembre 14, 2011

7

Éste ha de pasar a la historia como un día surreal, que incluyó el inicio de una película semi-porno en un autobús lleno de señoras, un chofer apenadísimo que cambió la película por otra ultra-religiosa sobre el matrimonio, una señora mayor que vociferó "hubiera dejado la otra", una fiesta corporativa donde el 90% de la asistencia se componía de mujeres que se convirtió (como todos los años) en una lucha se señoras desesperadas por atrapar a los tres güeyes que bailan, un grupo de 17 gerentes vestidos de smoking para bailar Poker Face, ene llamadas de mi trabajo que no podía contestar decentemente por el exceso de ruido, un intento de atropello a mi persona por parte de un tipo que iba dentro de una avioneta de cartón, unas escaleras que supuestamente conducían a un cajero automático y llegaban a la nada, una borrachera marca diablo (eso ya no es tan surreal), una extraña confusión y un japonés que baila una de Enrique Iglesias. Mi capacidad de asombro fue puesta a prueba... y, pensándolo bien, quizá desde ayer fue un día tantito surreal.

martes, diciembre 13, 2011

8

Abrir un libro por puro interés académico y encontrar ahí un capítulo escrito por un ex... no tiene precio.

lunes, diciembre 12, 2011

9

Al parecer, la gripe es obediente y, tras un día de descanso casi total, ha emprendido la retirada de mi cuerpecillo...
... por si a alguien le importa, o quizá deba decir: por si alguien aún se asoma por este blog.

domingo, diciembre 11, 2011

10

Y tras la euforia vino el colapso.
Gripe, vete de mi cuerpo, no te necesito aquí.

sábado, diciembre 10, 2011

11

Decidí que me olvidaría del mundo hoy (o al menos del doc y del trabajo), para dedicarme a leer y a dormir. Tomé un libro de Monsiváis, uno de Murakami y la Biblia. El problema fue que empecé a encontrar observaciones sobre lo generacional en Monsiváis, metáforas sobre la tecnología en Murakami y ciertas expresiones del espacio público en la Biblia... y así no se puede, ¿qué se creen los ejes de mi investigación para entrometerse en mi vida?, ¿qué se creen?

viernes, diciembre 09, 2011

12

Pensaba ir de compras por la mañana, pero el inexplicable dolor de cabeza me sugirió que era mejor idea regresar a casa. Con este viaje de regreso, en condiciones no apropiadas, se cierra un semestre (de ocho) de esta extraña aventura que me ha dejado hartas canas nuevas, ojeras enormes tras dormir 20 horas por semana,  una palidez acentuada, grandes retos, nuevos amigos - compañeros de aventuras y también nuevos amigos, de los que se conocen inesperadamente al desempacar, al desayunar o cuando una puerta se atora.

jueves, diciembre 08, 2011

13

Uno conoce el sabor de la libertad cuando termina el coloquio semestral y es hora de festejar (previa siesta restauradora, por supuesto). No importa que en La Penca piensen que "cachaza" es una marca de cerveza y que, ante el fracaso de la misión de compras, termináramos tomando "caipivod(i)kas" y "caipitequilas", en vez de "caipirinhas". Tampoco importa haber perdido el estilo frente a los profesores.

Alguien me dijo alguna vez que los verdaderos amigos se hacen en la prepa y no después. El argumento era que en licenciatura y posgrado, la competencia es tal que no hay lugar para las amistades. He de decir que he vivido justo lo contrario, la mejor época de mi vida en términos de relación con mis compañeros se ha construido en los años más recientes. Hice grandes amigos en la maestría. Ahora vivo una etapa de mueganez doctoral que me hace muy feliz.


miércoles, diciembre 07, 2011

14

La cara de "tomaré en cuenta todos sus comentarios, muchas gracias" debería ser patentada. Es un recurso útil para sobrevivir a los episodios de preguntas y respuestas en un coloquio. Como sea, he de decir que me siento liberada, pasó mi turno (el primer turno, por cierto) y me dediqué a observar, a intervenir en pocas ocasiones y a divagar. Qué felicidad.

martes, diciembre 06, 2011

15

No puedo creer que el tiempo pase tan rápido.
No puedo creer que mañana iré a luchar cual Atom, aunque temo quedar como Noisy Boy.

lunes, diciembre 05, 2011

16

Este día pasará a la historia como aquel en que me sentí burócrata, luego de llevar nuggets de pollo, ensalada y puré, al cubículo. En mi defensa, diré que la jornada de diez horas de trabajo lo ameritaba.

domingo, diciembre 04, 2011

17

Qué maravilloso resulta quedarse en cama todo el día... lástima que la compañera sea una laptop y la intensa actividad, harta escritura que, de todos modos, nunca resulta suficiente.

las razones de la impuntualidad

La impuntualidad tiene sus razones.

Razón sentimentaloide: Llegué tarde a la presentación de un libro sobre estudios de medios, porque mis compañeros y yo seguimos en la etapa de mueganez doctoral. No bastó con pasar el día y parte de la noche juntos, todavía quedamos para desayunar juntos... los sobrevivientes y los agregados.

Razón urbana: Llegué tarde porque Guadalajara no está diseñada para los peatones, sino para los automovilistas. Cruzar las calles es un deporte extremo y, a decir verdad, caminar sobre banquetas llenas de desperfectos convierte el trayecto en una carrera con obstáculos.

Razón política: Llegué tarde porque había hordas de personas en la fila para entrar a la FIL. Cuántos lectores, pensé. Grave error, no debo ser tan optimista e ingenua. En la fila resaltaban muchas camisas, playeras, blusas y corbatas rojas y sus portadores se agolpaban frente al auditorio donde, minutos después, Peña Nieto hizo el oso de la vida.

Razón logística: Llegué tarde porque la gente de los módulos de información de la FIL no sabía dónde era el "territorio CUSCH". Yo dije, en broma, que seguro era un espacio de 50X50 cm en medio de la nada. No me equivoqué tanto. Se trataba de un espacio chiquito, casi sin señalamientos, que no aparecía en el mapa y que uno debía encontrar casi por arte de magia.

Razón empíricamente comprobable: Llegué tarde por todas las razones anteriores... y porque soy medio impuntual.

sábado, diciembre 03, 2011

18

Tras el reencuentro vino la despedida y, con ella, la promesa de otro reencuentro.

viernes, diciembre 02, 2011

19

Sobrevivir al combo mágico de viaje al amanecer + InTEnSO + horas de caminata y diversión en la FIL + comida italiana tan deliciosa como pesada + mini-acampada en casa ajena + concierto aperradísimo tetralingüe en la FIL + reencuentro con alguien dos años después + mezcal cercano al veneno en el Pare de Sufrir, bien vale la pena... replanteo, bien vale el vértigo de tener que escalar, semi-borracha y a oscuras, las escaleras de una litera. ¡Aplausos!

jueves, diciembre 01, 2011

20

Adiós, frente frío. Hola, frente frío.

miércoles, noviembre 30, 2011

21

Hay días que la vida no da para concentrarse. Éste ha sido uno de ellos. Puedo culpar a los nuevos vecinos, al cansancio, al que quise que fuera y no fue, a la vida, pero eso no hará que termine mañana el capítulo que debí terminar hace un mes. Hay mucho que me queda por aprender, por ejemplo, que lo urgente no le debe quitar tiempo a lo importante.

martes, noviembre 29, 2011

22

"Vine a ver quién vive aquí, porque aquí voy a vivir hasta enero", me dijo, como cuando los personajes de comedia romántica gringa chafita llegan a saludar en plan de buenos vecinos. La remodelación del edificio donde trabajo ha comenzado y, con ella, hordas de desplazados han sobrepoblado este frío lugar. A unos los recibo con gusto, a otros con susto. Quizá lo que más me asusta es que en poco tiempo, seré yo la desplazada, cuando la remodelación alcance esta ala del edificio. Damn it, olvidé preguntarle a la buena vecina si necesita una tacita de azúcar.

lunes, noviembre 28, 2011

23

Siempre digo que me gusta el frío, que disfruto los tiempos de abrigos y botas, que los gorritos son lo mío y se ven muy divertidos con mis lentes de intelectualoide, que el chocolate es maravilloso para quitar el frío y los abrazos más. Suelo decir que cuando hace frío, te cubres bien y te olvidas de él y que en el feo calor es imposible olvidarse del clima, así se encuere uno.

Retiro lo dicho o, más bien, lo replanteo. Me gusta el frío moderado, ése de cuando uno puede seguir haciendo sus vida, perfectamente enfundado en abrigos de colores y mallas térmicas. No me gusta este frío que me hace despertar temblando, caminar temblando y permanecer temblando en un cubículo con vocación de congelador.

Como sea, discutir sobre el frío y el calor pasa a segundo plano cuando se descubren presencias aun en las ausencias, cuando se reciben noticias de tierras lejanas y queda claro que cada palabra que una ha dicho quedó grabada en cierta memoria.

domingo, noviembre 27, 2011

24

Me despertó el aguanieve a las 6 de la mañana. Seguía frío y con fuertes vientos, como la noche anterior. Decidí no salir de la cama en todo el día. Benditas sean las laptops, los celulares, los edredones, los calcetines y las sudaderas (sí, sí, todo lo matapasiones). Mañana volveré al look de abrigos de colores y chamarras bonitas. En fin, bien dijo don Maus que esto no es Aguascalientes, sino Aguasfrías.

sábado, noviembre 26, 2011

25

La teoría del complot sigue vigente. Ayer era el último día para pagar la luz, el sitio de la CFE no aceptó mi pago, el CFEmático más cercano a mi casa osó estar fuera de servicio, así que tuve que ir al de Galerías. La hipótesis es que ciertas fuerzas complotearon para sacarme de casa. Todo  lo que debía hacer era pagar y regresar y, efectivamente, pagué y regresé, pero con una chamarrita, dos pantalones, unas mallas, maquillaje, bloqueador. Ash, alguien debería investigar si hay correlación alguna entre los retrasos en mi trabajo y la ropa nueva.

viernes, noviembre 25, 2011

26

Nunca había entrado a presión en el tren ligero, pero siempre hay una primera vez. Confieso que no fue mi decisión, a decir verdad, me burlé de quienes hicieron lo mismo unos minutos antes y decidí esperar el siguiente. Cuando llegó, éramos relativamente pocos los que estábamos ahí... pero no contábamos con la marabunta que llegó de la otra línea y empujó y empujó y empujó hasta que todos entraron. De pronto, me vi embarrada a un señor cincuentón, con camisa de gobierno. Solté mi maletita y jamás llegó al suelo. Preferí tomarlo con humor. ¿Qué más?

Entre eso y la comilona en el Scratch do ouro, fue un día cómico-mágico-musical.

jueves, noviembre 24, 2011

27

Todo parecía igual, la gente en el centro, las multitudes en el tren ligero, la actividad en la universidad. Sin embargo, todo era diferente, esta mañana sembraron cadáveres cerca de los Arcos del Milenio en Guadalajara... los Juegos Panamericanos han terminado, la realidad (lo que sea que eso signifique) ha regresado.

miércoles, noviembre 23, 2011

28

Me propuse dormir en el camión, de noche, rumbo a Guadalajara. Grave error, la película era Inception y volví a disfrutarla como la primera vez, ash.

martes, noviembre 22, 2011

29


Algo me hace pensar que se me ha descompuesto el termostato, veo gente semi-primaveral, mientras yo comienzo a temblar.

Algo me hace pensar que se me ha extraviado la brújula, estoy en un lugar debiendo estar en otro.

lunes, noviembre 21, 2011

30

El puente me iba a alcanzar para terminar al menos tres pendientes... en mis planes, claro. Sobra decir que no alcanzó.

domingo, noviembre 20, 2011

31

No me gustan los desfiles. Durante años he dicho que me opongo a toda la onda quesque patriota, pero superficial e irreflexiva, en torno a la Independencia, la Revolución y demás; y también que me parece incongruente que, si esas luchas iban contra lo establecido, ahora se desfile frente al presidente o gobernador, cual si se le tuviera que rendir culto. Quizá la razón por la que no me gustan los desfiles es, en realidad, porque la única vez que desfilé, me fue muy mal: Oh, sí, ahora lo recuerdo, corría el año de 1993 y yo iba en el (¿cómo dicen quienes comentan los desfiles en televisión?) contingente de la Secundaria Técnica número 1, en la porra (aunque yo ni porrista era). Hacía mucho frío, pero nuestro ilustre profesor no nos dejó llevar las chamarritas del uniforme deportivo... corte a Dorix con broncas respiratorias terribles.

Como sea, hoy terminé accidentalmente en el desfile (eso de ir al centro, en mañana de 20 de noviembre, sin recordar que es 20 de noviembre, es un episodio más acerca de mi noción del tiempo) y he de confesar que me emocioné cuando vi pasar al "contingente" de la UAA.

Gracias a estas porristas tan primaverales, recordé mi episodio de frío en el 93.

El gallito musculoso en ceremonia de graduación (mascota de mi universidad, por cierto) es surreal.
Ya sé que la foto está fatal, pero la pantallita del celular experimenta problemas de visibilidad bajo el sol del mediodía.

Algo muy grave va a pasar en este pueblo, últimamente todo me conmueve.

sábado, noviembre 19, 2011

32

Si lo demás no, las uñas rojas por supuesto que combinan con el bolso.
Una buena lasagna de conocido restaurante al norte de la ciudad, un buen vino tinto y algunas horas de chisme con las amigas, siempre valen la pena.
Como siempre, las diferencias son evidentes, lo divertido es cuando las diferencias dialogan.
Más divertido es cuando el oscuro pasado de la Dorix golpeadora sale a cuento. Damn it, yo que pensé que "ya lo pasado, pasado".

viernes, noviembre 18, 2011

33

33 suena bien loco pronunciado en francés (trente trois) y suena bien denso cuando queda claro que esta cuenta regresiva está en las últimas.

A las 12 de la noche, de anoche, inició el reloj académico (copia pirata del reloj legislativo), así que pensaré que envié el estado de la cuestión todavía en jueves y no a las 5:30 de la mañana del viernes.

Trabajar prácticamente sin haber dormido es terrible, es peor que la peor de las crudas.

Como sea, todo es olvidable frente una pizza margarita y unas cuantas copas de vino tinto artesanal... y todo es más olvidable cuando una termina tomando jugo de manzana en una pulquería (aunque hay episodios de groopies de amigos, que una debería olvidar... es que no brillan)... y todo se vuelve cómico-mágico-musical cuando en esa pulquería llena de gente post-trendy, entra un tipo con máscara, casco de picos y grabadora, muy ochentero surreal todo él... y la noche se vuelve divertida en medio de un torrente de revelaciones.

jueves, noviembre 17, 2011

34

La noche nunca es suficiente para terminar un estado de la cuestión cuya versión final sólo existe en mi cabeza.

miércoles, noviembre 16, 2011

35

Quienes son realmente grandes no necesitan ladrillos para subirse. Hoy lo comprobé otra vez, al trabajar un rato con conocido investigador que está de visita en el área donde trabajo. Su claridad mental y su sencillez me asombraron.

martes, noviembre 15, 2011

36

Soñar no cuesta nada. Sueño con ir a Montevideo y, de ahí, cruzar a Buenos Aires.

lunes, noviembre 14, 2011

37

Este bonito blog ha sido testigo una y mil veces de mis extrañas declaraciones sobre mi condición de cursi de clóset. He aquí una más. Lo acepto, pocas cosas me conmueven, pero las pocas que lo logran, me conmueven mucho. Hoy mis alumnos hicieron una entrega de reconocimientos a sus "otros" significativos, mamás, papás, hermanos, amigos, pobresores. Recibí mi reconocimiento y fui muy feliz. No es el pedazo de cartón con un bonito mensaje (y un error de dedo, por cierto) lo que me conmueve, sino el gesto. A eso hay que sumar que a los mismitos alumnos que una ve todos los días como la tímida, el relajiento, el insensible, etc., se transforman cuando deben leer lo que escribieron en sus reconocimientos para ellos, quienes quieren tanto. En fin, cosas que hacen que la vida valga la pena.

domingo, noviembre 13, 2011

38

A pesar de los acontecimientos traumáticos del día (recordemos que aprecio mucho a Mareo Flores desde que fue uno de mis entrevistados para la investigación sobre blogs; pero recordemos, sobre todo, que vivimos en un país libre y nadie merece que se le persiga por ejercer su libertad de expresión), esta canción me acompañó y me hizo tan feliz como dice.

sábado, noviembre 12, 2011

39

Yo no debería estar aquí ñoñeando. Debería estar en una hamburguiza, a poco menos de 200 kilómetros de aquí.

viernes, noviembre 11, 2011

40

Una rutina compartida, unos tenis iguales, unos ojos tristes, una despedida, una promesa, el descubrimiento de que a la estación Tesoro del Tren Ligero de Guadalajara le han cambiado su nombre por Santuario de los Mártires, una jornada matutina de ñoñez (¿o la continuación de una eterna jornada de ñoñez?), una dosis de terrorismo académico, un torrente de tuits sobre el 111111, seguido de un tuit y otros muchos tuits de noticias mientras la clase transcurre: el Secretario de Gobernación y otros funcionarios mexicanos han muerto en un helicóptero estrellado, más caos, una buena exposición y una felicitación de una vaca sagrada, la graciosa huída, una espera (con desesperación incluida) de más de una hora afuera de un restaurante muy lindo, la comprobación de que esas carnes y empanadas argentinas son deliciosísimas y hacen que valga la pena cualquier espera, unas cuantas horas de felicidad con los compañeros doctorantes, otras tantas con una gran amiga, otro episodio de extravío en las calles de Guadalajara (al menos ya sabemos en qué calle no se debe dar vuelta), dos celulares descargados, una siesta durante el viaje de regreso a casa, una presencia inesperada al otro lado de un cristal, continuidad en la divagación. Nada de esto tiene precio, para pagar todas las cuentas implícitas existe MasterCard.

jueves, noviembre 10, 2011

41

Comer con cuatro hombres es divertido. Sobrevivir a sus señales, indirectas y vulgaridades sobre otras mujeres que pasan es una locura. Responder, ante el señalamiento de que "Doris tiene una relación amorosa con su smartphone", que "es adorable, pero como a todos los hombres, se le acaba la batería cuando no debe", no resultó políticamente correcto.

Encerrarse en la biblioteca y hacer reportes de lectura en tiempo récord es una maravilla. Que, mientras eso ocurre, suenen violines, extrañamente no es producto de la imaginación, tampoco es parte de una escena de película chafita, es que alguien osó ensayar justo al otro lado de la ventana.

Dedicar gran parte de la noche a la ñoñez, en el intento desesperado por salvar el honor y no leer por tercera vez que la asesoría se cancela por avance insuficiente, es una buena decisión. Que alguien decida desvelarse para acompañarme, aunque yo esté más pendiente de teclear que de conversar, es un detalle maravilloso... o un deporte extremo, tal vez. Quizás optimizar tiempo para unas cosas, en detrimento de otras, no haya sido la mejor idea. Lo único que sé es que no quiero olvidar esa mirada y tampoco esa sonrisa.

miércoles, noviembre 09, 2011

42

Por clases como la de hoy, vale la pena ser pobresora.
Por lunas como la de hoy, vale la pena olvidarse de las prisas.

martes, noviembre 08, 2011

43

No es que quiera yo armar teorías conspiratorias (que, en sentido estricto, no serían teorías, sino hipótesis), pero he llegado a pensar que a mayor cantidad de trabajo, hay una mayor posibilidad de interrupciones y, a mayor cantidad de interrupciones completadas en tiempo récord, es mayor mi tendencia al berrinche. Muy predecible resulto, caray. Como sea, lo impredecible es que aparezca quien hace años no aparece y que lo haga para pedir un favor, con la desfachatez de aceptar: "¿a quién más puedo recurrir?" Bah, demasiadas quejas, tal vez por eso este bonito blog ha perdido casi tanto rating como credibilidad ha perdido el presidente... o cualquier autoridad.

lunes, noviembre 07, 2011

44

"La tenía, era suya y la dejó ir". No hablo de fut (no esta vez, aunque soy feliz con el superliderato de mis Chivitas), sino de hombres. Esta vez fue una amiga la que lloró cual Magdalena por un hombre, la hice reír con la frase futbolera del principio, pero algo me hace sospechar que eso de dejar ir gente valiosa no es exclusivo de hombres. Hace algunos años escribí lo mismito, pero sobre mí: "lo tenía, era mío y lo dejé ir". Desde entonces, he visto pocas veces a aquel sobre quien lo escribí, sé que está casado, que tiene hijos, que tiene un buen trabajo, que es feliz y he de confesar que me da gusto. Sigo pensando que es alguien valiosísimo, sigo pensando también que con él yo no habría logrado una relación tan larga, porque, en esencia, íbamos por caminos diferentes. Quizá por eso dejamos ir, porque buscamos tener todo seguro y saber qué pasará mañana y encontramos que a veces el objeto del afecto camina o corre en otra dirección (lo peor es cuando alguno de los dos espera que el otro corra detrás). Mientras leía sobre medios y democracia, sobre la concentración de poder económico en los medios que converge con la fragmentación de la esfera política, algo me hizo clic: que los actores políticos insertos en la transición política mexicana no estuvieron preparados para la incertidumbre, que es algo clave en la democracia, así que se dedicaron a repetir esquemas de aquello que se supone que pretendían combatir. Ese planteamiento explica esa realidad, que es muy concreta y no me encanta jalarlo para explicar cotidineidades (que no por cotidianas son menos importantes y tampoco menos complejas), pero creo que los jóvenes en transición a la adultez emergente vivimos también la contradicción, arrastramos las ideas del amor romántico que, en el discurso, juzgamos como retrógradas; pero no estamos preparados para la incertidumbre y se nos mueve el piso cuando no sabemos qué pasa con el otro. Quizás en el fondo, nos encantaría tener todo seguro, como en el pasado, pero con las libertades del presente.

domingo, noviembre 06, 2011

45

No soy totalmente (quizá ni siquiera parcialmente) Palacio, pero volví a recordar el planteamiento aquel sobre la incapacidad de los psicoanalistas para entender el poder curativo de un vestido nuevo (publicidad con alto índice de recordación, sobra decirlo). Hoy no tengo uno, sino dos vestidos nuevos, uno rojo liso, uno tinto de bolitas. ¿Será que una intenta llenar con vestidos nuevos el vacío de un estado de la cuestión que nomás no acaba de quedar listo?

sábado, noviembre 05, 2011

46

Las palabras se me escaparon y el estómago se me hizo nudo muchas veces. Ver Secretos peligrosos (The whistleblower) me alteró, sobre todo al saber que se trata de un caso de la vida real, de tráfico de mujeres, donde han estado implicados policías, militares, diplomáticos y agentes de la ONU. No sé si fue eso lo que me devastó o si fue imaginarme que cosas iguales o peores seguro están pasando en las fronteras norte y sur de nuestro pintoresco país. Qué manera de contar la historia, qué fuerza interpretativa, qué historia tan densa. Para ésta no habrá un "cosas que pasaron por mi mente", no puedo.

viernes, noviembre 04, 2011

47

¿Quién aparece en la inauguración de una exposición pictórica que parece pasarela, en vestido fucsia de algodón, mallas grises y Converse? Sí, ya sabemos quién. En mi defensa (aunque no tenga nada que decir en mi defensa), he de decir que no estaba entre mis planes terminar ahí; que me gusta llamar la atención, pero no de esa manera. No me hacen feliz las inauguraciones, tal vez porque no me encanta el protocolo. Pero esta noche el protocolo fue lo de menos, lo que me alteró fue llamar la atención con mi atuendo simplón, en medio de más de 100 personas que desfilaban enfundadas en Armani y Versace, con cabelleras perfectas, maquillajes perfectos y ese modo tan característico de hablar; hubo quien se colgó hasta el zorro, hubo quien le hizo el feo a pintores de cierta trayectoria, porque ahí no importaba saber de arte, sino codearse entre iguales, reír con el pintor que juraba no saber dónde estaba Aguascalientes y la calificó despectivamente de "provincia" (gran cultura general la suya, me ha sorprendido hasta el extremo) y fingir atención ante la autoridad que confunde el cabestrillo con la vanguardia (su amplio vocabulario también me ha conmovido hasta las lágrimas). Quizá lo más loco fue observar las reacciones de quienes claramente no éramos parte del hábitat: actuar como si se fuera uno de ellos ante la clara evidencia de lo contrario, socializar frente a miradas cruzadas al forastero, aislarse tan pronto se cortó el listón, disparar ideas en Evernote para venir a postear. Quizá lo más divertido fue terminar en una pulquería que me ha dejado claro que tomar pulque antes era medio naco, gooooooooooooei y ahora es chido, goooooooooooooei.

jueves, noviembre 03, 2011

48

Me hace total sentido lo que vi en Microsiervos: "Creíamos que íbamos a cambiar el mundo, y casi no podemos cambiar ni de compañía de móvil". Mágicamente, mi celular no pudo ser desbloqueado. No puedo migrar a Telcel (sí, sí, unos meses con Iusacell lograron lo impensable, que extrañara a Telcel) y ahora me pregunto qué será de mi vida ante tal dilema... ok, no es para tanto.

miércoles, noviembre 02, 2011

49

Llorar la muerte de mi papá es normal. Con él viví 22 años de mi vida y, aunque asumo que ya no está, extraño hablar con él y ver sus ojos, extraño su tranquilidad y sus usos y costumbres para eso que llaman viajar, extraño que estaba donde no ha estado por casi ocho años y extraño el tiempo en que el 2 de noviembre no era un día triste, sino uno de celebrar su cumpleaños.

Llorar la muerte de mi hermanito puede parecer normal, pero es extraño. Con él viví como dos meses de mi vida, pero yo tenía dos años y medio. No tengo un solo recuerdo de él, salvo lo que me cuentan: que era pálido, de cabello oscuro, ojos grandes y barba partida, como yo; que siempre estaba atento a los movimientos de la gente; que era muy tranquilito. No puedo extrañar a alguien cuya existencia ni siquiera recuerdo, pero hoy lloré como estúpida frente a su tumba. Dicen que es esa onda abstracta que nombran "el llamado de la sangre". Yo no sé. Sólo sé que las lágrimas saben a sal.

martes, noviembre 01, 2011

50

Se acabó. No fui yo quien empezó este juego extraño que ya no sé ni qué es, pero creo que sí seré yo quien le ponga fin... al menos momentáneamente... o ya ni sé. "No tengo nada que decir en mi defensa", diría Torreblanca.

lunes, octubre 31, 2011

51

Las transformaciones continúan. Esta mañana el ruido de fondo en la universidad no era el de la podadora latosa de siempre; se oían las hojas secas cayendo una tras otra. El verde del pasto de la universidad, ése que no me cansaba de contemplar y que no tenía equivalente en la guía Pantone, va dando lugar a un ocre extraño. No me encanta que se vaya el verde, pero he de confesar que me gusta el otoño. Igualito que las hojas secas, se me van los días. Los deadlines esperan amenazantes, los 30 también. Cada hoja que se va es un día menos, pero también es un día más de experiencia (¿será el modo de justificar la vejez?). Damn it, soy una cursi de clóset.

domingo, octubre 30, 2011

52


Era la 1:59 y volvió a ser la 1:00, el cambio de horario me hace recordar el día de la marmota.
Eso de enviar mensajes subliminales a uno y que los asuma otro también lo he vivido varias veces. He de cuestionar mis habilidades comunicativas.
Trabajar sin parar en domingo, en pijama, creo que también lo he vivido muchas veces. He de preguntarme qué onda con mi agenda.
¿Será que viví el día de la marmota y algo de lo vivido se repitió?
Como sea, bien lo decía Scarlett O'Hara, "mañana será otro día".

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Gigantes de acero



  • Espero que, en el coloquio, no nos dejen como a Noisy Boy.
  • ¿Ella no quiere ir a la ducha con Charlie (Hugh Jackman)? Conozco un montón de gente que sí... yo, por ejemplo.
  • Qué bonitos ojos tiene Atom.
  • ¿Por qué son tan cobardes algunos(los) hombres?
  • ¿Zeuz es Cuauhtémoc Blanco? Ok, no, pero festeja igual.
  • Sospecho que Max (Dakota Goy) es, en realidad, el papá. No importa que tenga 11 años.
  • ¿Cuántos años tiene Hugh Jackman? Ya se le ve fregadona la cara. Como sea, muy atractivo resulta.
  • Qué bonita es Evangeline Lilly.
  • Lo dicho, muy cobardes son algunos hombres.
  • Eso que vimos es Rocky versión robots. Algo me hace sospechar que las historias ya fueron contadas.
  • Pero, qué importa que sea Rocky, si el robot es tan lindo y el niñito es tan maravilloso y Hugh es Hugh.
  • ¿Así que ése es el secreto? ¿Aguantar los guamazos y esperar que el otro pierda su núcleo de energía? Anotado.
  • El desmadre sobre la relación humano-tecnología despierta mi lado más ñoño... pero eso no va en este blog, mejor en éste.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Miss Bala



  • ¿De qué me perdí en los primeros 10 minutos?
  • Ese camión parece de Aguascalientes y esa juguetería también... oh, por Dios, es Aguascalientes disfrazado de Tijuana.
  • Oh, sí, la calle Madero, Las Antorchas, la Plaza Fundadores, López Mateos con algún paso a desnivel en construcción, el Sindicato Ferrocarrilero, alguna casa perdida en la salida a San Luis... con vista al Cerro del Muerto, la tiendita de cervezas que ocupa el espacio donde alguna vez estuvo Danessa 33, el centro comercial El Dorado, la central camionera, el lugar de las combis... todo está ahí.
  • ¿O sea que, en el fondo, todos son lo mismo?
  • Bien tranquilo el papá: ¿de veras quieres que me vaya?
  • Fajas especiales con fajos de billetes... ¿una alternativa a las varillas para verse flaca? Ok, no.
  • Ay, tan rico su narco y tan chafita su bolso... es de los que cuestan $100 en TodoModa.
  • ¿O sea que las mujeres siempre traicionan? Malditos misóginos.
  • ¿Ya se acabó? Qué final tan flojo.
Acá una nota poquito más seria, que no una crítica.

sábado, octubre 29, 2011

53

A veces pienso que tengo el corazón de piedra (no sé si como Lucía Méndez en los 80), porque digo "adiós" con gran facilidad. Otras no tanto. Hoy fue extraño. Desmantelar la oficina que montamos hace años con tanto gusto causa, por lo menos, sentimientos encontrados. La misión era simple: ir y recoger las cosas, porque alguien tomó la decisión de que no siguiéramos ahí. Al final, no fue tan simple, no nos habíamos dado cuenta de las muchas cosas que se acumularon y no teníamos previsto que sacar todo nos implicara un esfuerzo físico considerable (bajar cajas pesadas por escaleras estrechas nunca ha sido fácil). Quizás el mentado esfuerzo físico es nada frente a lo complicado de asumir que, a veces, las cosas no funcionan, que la hemos regado y muy feo y que mucho se ha roto en estos tiempos. Tal vez no lloré de la frustración, porque fue como la crónica de una muerte anunciada o tal vez porque, en el fondo, algo me dice que algún día podremos recuperar lo que hoy perdimos, lo que llevábamos meses perdiendo sin hacer mucho por evitarlo. A veces pienso que tengo el corazón de piedra.


viernes, octubre 28, 2011

54


He encontrado cierto sentido de comunidad en la nota desesperada que algún desconocido dejó en la salita de posgrados. Y ese sillón resulta tentador para una siesta... confieso que un par de veces me dormí ahí, hace unos años.

He encontrado un mayor sentido de comunidad en las ojeras más que evidentes de mis compañeros, en la simpleza hasta el extremo y en el descubrimiento de que el whisky sí funciona... al menos, a Fernando, lo vuelve brillante.

He sido muy feliz en la sesión de alcoholes post-clase densa, aderezada con discusiones triádicas hiperñoñas, evaluaciones cualitativas de mi aspecto de ayer ("te veías completamente ausente, disparada") y chistes dignos de Sheldon Cooper.

Sobre todo, he llegado a una hipótesis importante: es probable que el Whatsapp tenga un mecanismo oculto para evitar que salgan mis mensajes cuando estoy tantito ebria. Debo planear algunos meses de trabajo de campo, para obtener evidencia empírica suficiente para comprobar la hipótesis.

jueves, octubre 27, 2011

55

Viajar de madrugada sin haber dormido no es buena idea. Llegar en vivo a una clase, menos. Confieso que me extravié, que tuve que salir a lavarme la cara, que usé una Coca Cola para despertar y que, de todos modos, seguía extraviada. Todo lo que sé es que, como bien dijo la comadre Kari, "el mundo puede explotar en dos putos segundos"... y uno haciendo tonterías.

miércoles, octubre 26, 2011

56

La cuenta regresiva se ha intensificado con otras cuentas regresivas simultáneas. Temporada de deadlines. Ni hablar.

martes, octubre 25, 2011

57

Encontré unas botas que me fascinaron. La talla más grande es 24. Cenicienta soy. El mundo no ha terminado de reconocer la belleza de los pies grandes. ¿Qué les cuesta mejorar la distribución de zapatos bonitos de todas las tallas?

lunes, octubre 24, 2011

58

En un episodio más de "Doris hace el oso durante una conferencia", olvidé apagar mi celular... y estaba en primera fila... y me importó un soberano cacahuate, porque la conferencia estaba francamente chafita y el tipo me pareció un tecnócrata con piel quesque de periodista, quesque de académico.

domingo, octubre 23, 2011

59

¿Por qué los malditos días sólo tienen 24 horas? ¿Por qué 40 horas repartidas en dos sesiones maratónicas, apenas dan para 14 paginitas del avance requerido? ¿Será que es suficiente? ¿Será que doña Dorix sobrevivirá al látigo? No se pierdan el próximo episodio de esta telenovela de ñoñez... o quizá tanta es la ñoñez, que por eso ya nadie se asoma por aquí.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Tetro



  • Qué belleza de fotografía.
  • Bennie (Alden Ehrenreich) es sospechosamente parecido a Leonardo DiCaprio en los viejos tiempos.
  • Los niveles de amargadez de Tetro son in-su-fri-bles.
  • Qué bonita se ve Maribel Verdú.
  • Pero qué feíto su inglés.
  • Por cierto, otra película donde van brincando del español al inglés y, en algún momento, al francés... sí, sí, sigo hablando de idiomas.
  • "Ése no, porque es un Armani", gritaba... y la esposa, de todos modos, cortaba el saco en pedazos y lo tiraba por la ventana. Si eso no es amor apache, ¿qué es?
  • Parece que la condición de atropellable viene de familia.
  • ¿Así que el hermano en realidad no es el hermano? OMG.
  • Ya vienen los créditos... no, no vienen.
  • Toda película con Maribel Verdú ha de encuerarla. Creo que sólo la he visto vestida en El laberinto del fauno.
  • Creo que la historia pudo contarse en menos tiempo.
  • Mmmm, ¿no se había llevado al perro?, ¿no traía otra camisa?, ¿no estaban en la casa? La continuidad se les descontinuó.
  • Ahora sí ya vienen los créditos... no, aún no.
  • Se cayó el ritmo, la mitad de las razones no son creíbles, hay cosas que aparecen y desaparecen, pero, ¿qué importa?, la foto es rete bonita.
  • Quiero los vestidos de las bailarinas, el rojo y el verde... y los zapatos verdes.
  • Y, de pronto, ¿la tragedia familiar virará a película de horror? Que alguien me explique la presencia del hacha.
  • ¿Le llevó tanto tiempo a Miranda (Maribel Verdú) darse cuenta de lo que todos sabíamos desde media película?
  • ¿Cómo es que la condición de atropellables desaparece cuando era más necesaria?
  • ¿Será que por fin vienen los créditos? Finalmente, llegaron.

sábado, octubre 22, 2011

60

A veces amanezco muy estúpida, hago mil cosas y no logro avanzar. A veces amanezco muy brillante y me sorprendo con mi propia claridad; de estos días los menos, sobra decirlo, hoy es uno. Estado de la cuestión a la vista... previa escala en el cinito para ver la última función de Tetro (que se quedó una semana más en cartelera).

quiero ir a Islandia

viernes, octubre 21, 2011

61

Tres episodios de un día tantito extraño... casi tanto como todos los demás.


Cómo hacer el oso, episodio número 1000
Mi jefa y yo osamos entrar accidentalmente a una conferencia sobre... ¿hidráulica? Tras discutir en secreto si nos habíamos equivocado o si había algún retraso en el programa, me viajé. Recuerdo haber escuchado cuan terrible es que se hagan construcciones una y otra vez sobre cauces de ríos, que una y otra vez arrasan con todo a su paso. Recuerdo que lo siguiente que escuché fue el celular de mi jefa y entonces me desperté y estremecí y mi propio celular, que reposaba entre mis manitas, voló con rumbo desconocido. Segundos después, el conferencista decía que la primera ley de la hidráulica es que el agua es canija y descubre a los pendejos (en realidad dijo "tontejos", ash), mientras yo gateaba entre las butacas en busca de mi pobre cel.


La mejor conversación de la noche
— Lo nuestro es platónico...
— ¿Lo nuestro? Querrás decir lo tuyo...
— Si lo mío contigo es platónico, ¿lo tuyo conmigo qué es?
— No existe...


El fin del mundo nomás no empieza
Tras haberse cebado una noche de chelas y haber comenzado una noche de ñoñez (sí, otra), me he enterado de que alguien había programado el fin del mundo (ése que no llegó el 21 de mayo) para hoy. Que alguien me avise si ocurrirá, para abandonar las lecturas y reportes y los avances de tesis e irme a disfrutar lo que queda.

jueves, octubre 20, 2011

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Copia fiel



  • "So sorry, I'm late. I would blame the traffic, but I walk to here", quiero decir eso como lo dice James Miller. Me encanta, es tan british.
  • Entré a la sala sin haber leído la sinopsis, sólo porque la película es de Kiarostami. No me arrepiento.
  • Qué bonita está la Binoche.
  • ¿Y si hubieran metido a Walter Benjamin en la conversación sobre el original y la copia? Woody Allen podría.
  • Cuántos cabos sueltos.
  • Qué bonito es saltar del inglés al francés y al italiano... hablo de idiomas, aunque... ok, ya.
  • Más bodas, qué impresión.
  • James Miller (William Shimell) camina como cierto coordinador de un libro en el que participé.
  • Copia fiel me recuerda a Before sunset.
  • Por momentos, me veo en James... aunque yo esté lejitos de lo british.
  • El bolso de Juliette Binoche es un tocador portátil, se da el lujo de traer varios pares de aretes para ver cuáles combinan, qué impresión.
  • Qué bonitas calles. Quiero ir ahí.
  • Al restaurante del vino con sabor a corcho no quiero ir.
  • Qué bonito hotel. También quiero ir ahí.
  • ¿Por qué son tan lentos a veces los hombres?
  • ¿Por qué carajos no estás aquí?

62

Lo mío, lo mío, lo mío es la imprudencia. Estuve a casi nada de señalar cuan pendejo es un fulanito, frente a su padre... sin saber que era su padre, por cierto. ¡Aplausos!

Lo mío, lo mío, lo mío es la procrastinación. Decidí no ir a ver la última función de Tetro para dedicar el tiempo al estado de la cuestión. Mala catafixia. Al final no vi la película y tampoco hay estado de la cuestión. ¡Más aplausos!

Lo mío, lo mío, lo mío no es la incertidumbre. Puedo lidiar con ella pensando en el gato de Schöedinger o en el principio de incertidumbre de Heisenberg o en Beck o en Bauman, pero me declaro incompetente para sobrevivir a ella cuando es experimentada sobre mi pellejo, ash.

miércoles, octubre 19, 2011

63

Es increíble cuánta felicidad puedo encontrar en limpiar cajones, expulsar cosas que ya no tienen por qué estar ahí y acomodar otras en los huecos. Sería genial que la vida fuera como un escritorio al que se le pueden poner, quitar y reacomodar cosas. Sería genial, pero así no es.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía 3 primos y una boda



  • Soy fan del discurso de Diego en el templo, en la boda que no fue boda.
  • Soy fan de la intervención de Julián para salvar al primo.
  • Soy fan de las técnicas alternativas de José Miguel para agarrar valor y acompañar a sus primos.
  • Soy fan del hijo de Martina. Es adorable.
  • Ash, soy fan de la película. Puede que sea boba, pero qué más da.
  • Qué guapo es Diego o, más bien, Quim Gutiérrez.
  • Qué cínico, vulgar, coqueto y, a la vez, adorable, resulta Julián.
  • ¿Bachi es anfibio?
  • ¿Yolanda es idiota?
  • ¿Qué carajos hace José Miguel con Toña?
  • Los pechoboys son la onda.
  • "Es que no tienes que estar a la altura". Cuánta verdad en las palabras de Martina.
  • "Esta canción va dedicada a... a... a... al amor de mi vida". Vaya nivel de precisión, ja ja ja. Sospecho que conozco más de un Diego.
  • "Desayunar no es tan fácil como parece". Ash, yo también quiero desayunar y sé perfecto qué quiero desayunar, no porque sea el primer panecillo que pasó frente a mis ojitos, pero, pero...

martes, octubre 18, 2011

64

Hay semanas que veo la cartelera y nada se me antoja. Hay otras, como ésta, en que quiero ver la mayoría de las películas. Días de mucho y días de nada, diría mi mamá. Como sea, hoy vi 3 primos y una boda y he de decir que me ha fascinado. Por algún extraño motivo, tras ver una película que tiene que ver con el reencuentro con el pasado, me encontré también con parte de mi turbio pasado a la salida del imperio del café.

lunes, octubre 17, 2011

65

Bien dijo Bauman que donde hay dos no hay certezas. Uno nunca sabe cuánto puede cambiar la vida en 11 horas. Chale, ésta no soy yo.

domingo, octubre 16, 2011

66

Suelo hacer planes para romperlos. Planeaba dormir como nunca y descubrí que mi cuerpecillo se niega rotundamente, me acosté a las 2 y a las 6 ya estaba fresca como una lechuga, tomando fotos del amanecer desde el onceavo piso de un hotel. Planeaba dejar Sangüichito a la 1, pero me dejé convencer por el ala potosina de mi familia que lleva la fiesta en la sangre... me quedé a la tornaboda, pospuse la salida unas horas, aunque eso implicara dormir menos, para darle matarile a los pendientes. Y, en un episodio más de sorpresas de la vida, me sacó una sonrisa descubrir una cara conocida en el ciclista que casi me atropella, a unos metros de la puerta del hotel.

sábado, octubre 15, 2011

67

Las bodas no son mi hit, pero confieso que algunas me han fascinado hasta el extremo. La de mi sobrina potosina cabe en esa categoría de bodas extrañamente fascinantes.

Debería darnos pena, la invitación decía bien clarito 3:30 (y yo leí 3:45, no sé por qué). La familia del novio, puros españoles, estaba a tiempo. Mi familia no. ¡Aplausos! Como sea, la juez se puso platicadora y le dejó claro al pobre hombre que había aceptado someterse a las leyes mexicanas, qué fuerte. Gracias al cielo que no leyó la epístola de Melchor Ocampo, eso sí que me habría causado el patatús. Al final, un compañero del equipo de investigación de mi sobrina (sí, es bien ñoña, mucho más que yo) improvisó su más sentido mensaje y se vio muy académico. Mr. Sabe a pollo, muy atinadamente, me expresó su preocupación en torno a la revisión por pares.

Tras la ceremonia civil, vino la religiosa en versión resumen ejecutivo, es decir, hubo rito sin misa, con un sacerdote de una comunidad. He de decir que lo que hizo fue muy emotivo y hubo algunos destellos dignos de comedia romántica, como cuando ventaneó a mi ilustre sobrina, que alguna vez le dijo, acerca del que ahora es su esposo: "vino a verme desde España, yo creo que sí me quiere". En algún momento, nos dimos cuenta de que la novia mexicana se ha españolizado: "pues nada, que la ceremonia nos ha fascinado", dijo bien clarito.

La hora del mariachi fue otro episodio cómico-mágico-musical, entre las caras que uno de ellos hacía cuando cantaba y el pantalón de otro que, sospecho, muy incómodo era. A los europeos creo que les gustó. Yo reiteré que me encantan ciertas canciones y no consigo recordar las letras, así que canto de modo intermitente.

La comida fue casi tan excelsa como el nombre del negocio de banquetes de donde salió, Don Banquette se llama, así, con doble T. Por cierto, a quien se le ocurrió poner una mesa con dulces y panecillos para niños, no se le ocurrió que los primeros en asaltarla serían mis sobrinos que rondan los 20 años.

Quizás el baile fue lo mejor. Luego del vals con Under my skin, de la muy vil víbora de la mar y del lanzamiento de ramo del cual me pude escapar otra vez, vinieron las clásicas canciones de todas las bodas. Qué importa que uno aún no sepa si el cuello se ha recuperado de un esguince y que el otro no sepa si eso que siente es una costilla fisurada, si bailar como si nadie viera es tan divertido... casi tanto como descubrir, con los posteriores comentarios, que el pinche mundo sí estaba viendo. Qué importa haber conocido a la plana mayor de cierto equipo de investigación de la universidad del Gooooooooooya muy seriecitos en congresos, si resulta francamente divertido verlos bailando "de reversa, mami". Qué importa haber llegado a pensar que uno es bien alternativo gooooooooei, si termina bailando Rabiosa. Qué importa no saber bailar salsa y merengue, si es tan fácil dejarse llevar por el otro que sí baila. Qué importa... bueno, ya.

Lo más emotivo fue la sorpresa del novio a la novia: un espectáculo de pirotecnia, con los nombres de los novios y un corazoncito, al ritmo de Por ti me casaré. Creo que todos estábamos tan sorprendidos como la novia. Mi sorpresa fue mayor cuando me acerqué demasiado a la pólvora y sentí que me dio el golpe eso que respiré, fiu. En la categoría de lo emotivo caben también los recuerditos (almendras y tarros de miel) y los más sentidos mensajes de despedida.

He de decir que el ala potosina de mi familia lleva la fiesta por dentro... y por fuera. Desde el miércoles llevaban una por día y, habiendo terminado la boda, fuimos muchos (quesque los más jóvenes) a seguirla en el café de uno de ellos, con trova y así.

Gran noche. Amé los pequeños detalles, amé la calidez y la multiculturalidad, amé la compañía, muy feliz fui.

Notas pa mí: Aprender a bailar salsa y merengue. No acercarse tanto a la pólvora, aun cuando las fotos lo ameriten.

viernes, octubre 14, 2011

68

En un episodio más de "cosas que hacen que la vida valga la pena", esta mañana reí como loca al ver cómo intentaban las multitudes caben en sendos vagoncitos del tren ligero de tapatilandia. Hubo aventones, arrimones  e intentos desesperados por romper el récord Guiness de la mayor cantidad de personas coexistiendo en un espacio tan pequeño... lástima que nadie estaba ahí para registrarlo. Me aparté, preferí observar cómo se aplastaban entre ellos que ser víctima de los golpecillos. Al final, las puertas de los vagones no cerraban y, raudos y veloces, entraron agentes de la Policía Federal a cerrarlas a presión. Lo malo es que en su presencia no pude tomar fotos. Lo bueno es que la escenita me hizo el día y anduve contenta hora tras hora... lástima que se me olvidó la torta ahogada que alguien con tanta emoción me encargó.

jueves, octubre 13, 2011

69

Guadalajara no es Guadalajara sin lluvia y esta mañana me recibió con cielo gris y agua por doquier (aunque Agüitas se quedó también con agua por doquier, he de decirlo, vaya huracán). Ya lo he dicho miles de veces, pero algo tiene esta ciudad que me resucita cotidianamente. Qué importa haber tenido que cambiar las chanclas por botas de peluche, para resistir el combo de lluvias huracanadas y vientos de inicio de frentes fríos. Qué importa haber pagado el taxi más caro de la historia ($190 por ir de la central nueva tapatía hasta el sur, con la tarifa oficial autorizada por Tránsito... wtf?) si a cambio encontré al taxista más cuidadoso del mundo, que se encargó de que mi cuello llegara sano y salvo al otro lado de la ciudad. Qué importa descubrir por qué no fui ni seré economista, si entre todo creo que aprendí algo... y que sobreviví. Qué importa esperar eternidades para comer, si el chisme se pone tan divertido y uno llega a conclusiones como que la única certeza es que no hay certezas. Quizá lo que importa son esas incertidumbres (no las del saber, sorry, Wallerstein), ¿será que en verdad soy tan fría como mi temperatura corporal?, ¿será que ahí donde yo no veo posibilidades y otros sí, realmente las hay?, ¿será que me estoy acobardando antes de tiempo?, ¿será que soy tan boba como para no saberlo?, ¿será que me dejé llevar y empecé a construir telarañas mentales gracias a las elucubraciones de una amiga? No se pierdan los próximos capítulos.

miércoles, octubre 12, 2011

70

Hacer en unas horas el trabajo de días no es divertido, ni recomendable, ash. Odio que la desorganización se haya apoderado de mí, en medio de la montaña rusa emocional que parece continuar. Menos divertido es dormir tres horas y emprender la graciosa huída a la ciudad que ha sido invadida por los Panamericanos. He aquí una queja más en este blog que ahora es un perchero para colgar las frustraciones... bueno, eso había sido desde el principio, al menos dejaré de sentirme culpable por atrofiarlo.

martes, octubre 11, 2011

71

¿Quién iba a pensar que, de la nada, iba a salir uno de mis amigos a resolver las dudas que no dije sobre economía, sobre Stiglitz y Krugman? Todo parece tan claro ahora. Gracias, Jaime.

lunes, octubre 10, 2011

72

Los muebles llegaron ya y no precisamente bailando ricachá (ya sé, mal chiste). El punto es que estoy muy feliz porque por fin hay muebles nuevos en la oficina. No importa que la mañana se haya vuelto un caos en el intento de sacar todos los triques en tiempo récord para que pudieran dejar los chunches nuevos.

domingo, octubre 09, 2011

73

Este blog alguna vez fue lindo, alguna vez tuvo la intención de registrar lo significativo. Hoy es un cúmulo de quejas sobre el tiempo, los días desgraciadamente sólo tienen 24 horas, que nunca serán suficientes... menos en domingo.

sábado, octubre 08, 2011

74

Siete días más de Nefertiti región 4.
Sobredosis de Castells, Ortega y Gasset y Stiglitz.
Éxtasis con la descarga de artículos de Sage, en el periodo gratuito.
La continuación de la montaña rusa emocional, descubrimientos, presencias y ausencias.

viernes, octubre 07, 2011

75

Ésta deberá pasar a la historia como la noche del firinfunfli, el iceberg, las mil y un revelaciones, el inicio del frío otoñal, la declaración del odio al jazz, las evidencias, el descubrimiento del sector juvenil de la tercera edad, las llamadas desesperadas y la pose de Nefertiti para asumir los accidentes con glamour. Qué divertido fue.

jueves, octubre 06, 2011

76

¿Quién iba a pensar que uno de mis grandes amigos tapatíos estaba a unos metros de mí, en la universidad? Gracias, Tony, por la sorpresa.

miércoles, octubre 05, 2011

77

Una nota en la agenda me ha sacado una sonrisa. Chale, o me estoy volviendo cursi o la montaña rusa de mi vida en estos días me está volviendo hipersensible. Sí, murió Steve Jobs; sí, siguen los indignados; sí, México es un caos... y yo sólo puedo pensar en una nota en la agenda. ¡Aplausos!

martes, octubre 04, 2011

78

El tiempo alcanza para todo cuando la vida se ve de otro color.

lunes, octubre 03, 2011

79

Uno nunca sabe con quién cuenta hasta que se da cuenta. Sigo sin poder creer cómo da vueltas la vida y cómo ahora aparecen los que estaban lejos y desaparecen los que estaban cerca. Qué impresión.



♫ Ya sé que te traté bastante mal, no sé si eras un ángel o un rubí o simplemente te vi...

domingo, octubre 02, 2011

80

Una fiesta más. Otro día de aparecer con el collarín oculto (hay que asumir los accidentes con glamour) y de contar una y mil veces la misma historia ante la pregunta "¿qué te pasó en el cuello?" Quizá lo que me pasó no sólo estuvo en el cuello y en la cabeza y en el pecho y en la rodilla, quizás algo de mí se extravió con ese golpe.

sábado, octubre 01, 2011

81

Bien decía la publicidad de El Palacio de Hierro que ningún psicoanalista entendería jamás el poder curativo de un vestido nuevo. Fui a curarme la depresión, comprando un regalo de bodas y uno de cumpleaños. Salí con más regalos y con chunches nuevos para mí. Aparecí en la boda del siglo, con el collarín ortopédico oculto tras el glamour de una mascada de bolitas y trepada en altos tacones. Fui feliz. Fui triste. Me sacó una sonrisa saber a alguien presente, aunque fuera tras una pantalla. Derramé un par de lágrimas cuando vi quién más se preocupó por mí. Quizá, como la canción de Ketzal, "tengo mucho que llorar".

viernes, septiembre 30, 2011

82

Parece que los planes sólo sirven para romperse. Todo estaba fríamente calculado y, de pronto, una ligera variación en unos planes le da en la torre a otros. No llegué a tiempo, no tomé el camión que pretendía para regresar a Aguascalientes, la batería de mi celular se acabó antes de tiempo, alguien no pudo ir por mí porque no supo a qué hora llegaría... quizás algo estuvo donde no debía estar y el taxi donde yo iba fue impactado por otro coche. No llegué a tiempo, terminé en un hospital y no en la sala de mi casa, me pregunté enemil veces por qué a mí y lloré de frustración más que de dolor. Después vi otros heridos en la sala de urgencias de un hospital público, ¡el horror!, no quisiera estar en sus zapatos. Quizá no llegué a tiempo, pero al final de cuentas no me fue tan mal, aunque parezca que los planes sólo sirven para romperse.

jueves, septiembre 29, 2011

83

El pollo a las finas hierbas y una gran conversación hace que cualquier indicio de estrés desaparezca. Lo feo es que reaparece cuando uno lee bien clarito "This prezi doesn't exist", ¡el horror!, si me había llevado al menos dos horas en realizarlo. Suerte que, tras muchos F5 (casi tantos como los que da Mark Zuckerberg en el final de The social network), aparecieron las palabras mágicas "Your prezi is ready"... quizá no estaba muerto, sólo andaba de parranda.

miércoles, septiembre 28, 2011

84

Odio a los reputísimos taxistas de la central tapatía. Odio que, a cierta hora de la noche, ya no está el módulo para comprar boletos de taxis y quede uno a merced de lo que se les ocurra cobrar. Odio que mi más enjundioso berrinche sólo haya servido para "bajar el precio" de $190 a $150, cuando el precio justo es de $125. Odio viajar con una sensación extraña, como si presintiera algo.

martes, septiembre 27, 2011

85

Dice mi jefa que llevar la cuenta de mi situación sentimental es más complicado que hacer un estado de la cuestión decente, dice.

lunes, septiembre 26, 2011

86

En vista de que le faltan horas al día y no precisamente para seguirnos queriendo, sino para trabajar, estudiar y chachear, la operación "vestido nuevo para la boda del sábado" fue abortada y sustituida por la operación "reutilización de vestido clásico". Este último ya se encuentra en la tintorería, para quedar como nuevo. Se espera que su dueña quede igual, como nueva, y logre caber en él. Seguiremos informando.

domingo, septiembre 25, 2011

87

De regreso a la realidad, no hay París, no hay Dalí, sí hay una montaña de lecturas y una casa en espera de ser limpiada. ¡Aplausos!

sábado, septiembre 24, 2011

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Medianoche en París



  • A mí sí me gusta caminar bajo la lluvia.
  • ¿Por qué soporta a esa vieja?
  • Oh, por Dios, Hemingway.
  • Oh, por Dios, Picasso.
  • Oh, por Dios, Dalí.
  • Oh, por Dios, Buñuel.
  • Oh, por Dios, Eliot.
  • Oh, por Dios, Matisse.
  • Oh, por Dios, Toulouse-Lautrec.
  • Oh, por Dios, Gaugin.
  • Oh, por Dios, Degas.
  • Qué bonita es Adriana.
  • Qué bonita es París.
  • Quiero ir a París.
  • Qué final tan cursi, pero Woody Allen siempre será Woody Allen.

88

Vi Medianoche en París, casi a la medianoche, pero no en París. Algo de mí regresa a mí. Algo de mí despertó a la medianoche.

viernes, septiembre 23, 2011

89

El espíritu de los publicistas se ha apoderado de mí, así que, cuando invertí varias horas y unos buenos pesos en una gran comida en Il Piatto, me dije "porque yo lo valgo".

jueves, septiembre 22, 2011

90

Bien dijo Alejandro que no por mucho subrayar amanece más temprano. Ya perdí la cuenta de lo que he dormido en estos días, no porque sea mucho, sino porque resulta insuficiente. Por primera vez en años me llevé la tarea al trabajo y, oh, sorpresa, parecía haber una conspiración para que yo no terminara. Le faltan horas al día. O quizá me falta organización. O quizá todos los anteriores.

miércoles, septiembre 21, 2011

91

Podría decir que "ya me canso de leer y no amanece", pero eso ya no es novedad.

martes, septiembre 20, 2011

92

Oficialmente, mis ojitos están sanos de nuevo. Qué felicidad.

lunes, septiembre 19, 2011

93

Otra noche que debería ser más larga. Otro trabajo que requería más tiempo. Otro día de pensar que el tiempo nunca es ni será suficiente.

domingo, septiembre 18, 2011

94

Haciendo cuentas, han pasado ocho días desde que estoy a cargo de más asuntos que de costumbre (la casa, la bebé -digo, la mamá-, además de mi cada vez más agotador trabajo y demás asuntos de siempre y eso que llaman vida propia y demás). Nadie ha muerto en los experimentos. Bueno, sí, una planta; pero fingiré que nadie la recuerda, para que no se note su ausencia. Damn it, este bonito blog ha perdido su encanto, luce bipolar, ¿o por qué estoy escribiendo de montañas rusas y así?

sábado, septiembre 17, 2011

95

Una nunca sabe cuándo viene el colapso. Lo sabe cuando llega, cuando el cansancio es tal que cualquier lugar es bueno para dormir y cuando el drama acumulado es tal que las lagrimitas (putas y cursis lagrimitas) se dejan caer con una que otra canción. Estas dos semanas han sido una montaña rusa emocional. A veces me pregunto si resistiré.

viernes, septiembre 16, 2011

96

Las noches de viernes son siempre divertidas con los cooperacheros. Qué lástima que no me pude quedar a las chelas, pero qué divertido que pudimos divagar (as usual) y que Monique y yo descubrimos cómo hay gente que puede enloquecer más que nosotras en una tienda de accesorios.

jueves, septiembre 15, 2011

97

La primera vez que leí a José Manuel Valenzuela, me pareció interesantísimo. Ahora que tuve que leer Impecable y diamantina me impresionó gratamente. Pero estar frente a él, en vivo, en una clase es, quizá, uno de los episodios más sorprendentes de mi ñoña vida. Declárome fan.

miércoles, septiembre 14, 2011

98

Este bonito blog corre el riesgo de convertirse en un homenaje a la publicidad del Palacio de Hierro. He aquí un episodio más de "Porque un psicoanalista nunca entenderá el poder curativo de...", pero esta vez no se trató de un vestido nuevo, sino de un par de comentarios:

"¿Usted es la maestra? Perdón, pensé que era alumna, se ve muy joven".

"Te ves muy guapa con esa combinación de colores, Doris".

No importa que las horas no alcancen para mi condición extrema de multi-tareas. Tampoco importa que siga haciendo tarea de noche, a sabiendas de que debo madrugar. Ni siquiera importa que haya vuelto a entonar eso de "ya me canso de escribir y no amanece". Lo que importa son los puntos que dos frases dichas sin pensar pueden aumentar en eso que llaman autoestima, ji ji ji.

martes, septiembre 13, 2011

99

¡El horror! La cuenta regresiva ha pasado de tres a dos dígitos y la sensación de estar luchando contra el tiempo, en la búsqueda de días de 72 horas que no existirán, se vuelve una eterna compañera.

lunes, septiembre 12, 2011

100

Todo parece ir más rápido en estos días que, mágicamente, deben alcanzar para mucho más de lo que no suelen alcanzar. Como sea, no hay mal que no pueda curar un buen frapuchino de La Finca y una plática improvisada.

domingo, septiembre 11, 2011

101

La vida nunca deja de sorprendernos. Volver a intercambiar palabras (virtuales, pero palabras al fin) con alguien que creí perdido me ha sorprendido gratamente. Tal vez las cosas fueron menos graves de lo que pensé. Tal vez hay remedio para los deschongues. Tal vez lo complicado es aceptar cosas que una no quiere aceptar. Tal vez las malditas preguntas tipo "¿dónde está nuestro error sin solución?, ¿fuiste tú el culpable o lo fui yo?" orillan a una a pensar una serie de hipótesis, algunas más descabelladas que otras. Tal vez la clave del asunto está en la misma canción de Alaska y Dinarama: "qué difícil es pedir perdón". Tal vez todo se ve diferente cuando la conciencia ha quedado tranquila. En fin, la vida nunca deja de sorprendernos. Quizá por eso vale la pena vivirla.


sábado, septiembre 10, 2011

102

No tengo hijos. Lo más cercano a eso es mi gata Justina y, aunque suele exigir carne y croquetas a altas horas de la madrugada, sabe cuidarse sola. En resumen, nunca había sentido la obligación de cuidar de alguien, pero de pronto, he tenido que hacerlo. Mi mamá, quizá la mujer más independiente que conozco, debe tener inmovilizada una rodilla por casi dos semanas. Precisamente por eso es complicado, está tan acostumbrada a hacer su vida sola, que depender de alguien no es su sueño de la vida y tampoco algo que le resulte fácil de aceptar. De este lado, aunque no me pesa reorganizar mi vida en torno a ella, estoy apanicada por una responsabilidad que ha caído de golpe.

tanto

A veces me pregunto si volveré a encontrarme con alguien que me quiera tanto como tú me has querido.

viernes, septiembre 09, 2011

103

Tengo una playera nueva que no he fotografiado aún. "Me enamoré como se enamoran siempre las mujeres inteligentes: como una idiota". He de decir que me hizo el día.

jueves, septiembre 08, 2011

104

Hace tiempo vi una nota de algún desarrollo tecnológico para evitar los choques de autos. Estaría padre tener uno para evitar los choques de personas. En fin, dicen que nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. También dicen que el que busca, encuentra y que preguntas quieren respuestas. Me atreví a preguntar, porque prefiero las verdades que duelen a los silencios que matan; pero, cuando pregunté, sabía que quizá no me encantarían las respuestas. Así fue, no me encantaron; a decir verdad, me dolieron bastante. Me duele haber lastimado a alguien que quise tanto, pero también me duele sentirme engañada, como si todo lo vivido no hubiera existido jamás o, al menos, no del modo que yo lo vi. Curiosamente, lo que mencioné al principio es un mecanismo de comunicación entre coches que permite evitar que se estampen y se dañen... a los humanos no nos vendría mal un mecanismo de comunicación, ya que, al parecer, no sabemos hacerlo.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Cowboys contra aliens




  • Qué flaco está Daniel Craig... pero qué enjundioso.
  • Harrison Ford estará muy viejito, pero bien que corre... ¿o era el stunt?
  • Si yo fuera hombre, no me gustaría la Wilde, está demasiado flaca, ¿no?
  • Quién lo diría, Ana de la Reguera hace su aparición en una película hollywoodense... y su inglés no da penita.
  • Toda película gringa, de cowboys o de aliens, debe tener al menos un beso o algo que libere la tensión sexual... pero, ¿un beso para soltar un extraño brazalete con superpoderes? No mamut.
  • Oh, por Dios, ¿Guillermo del Toro estuvo involucrado?
  • En suma, es chafísima, pero qué divertida es.

miércoles, septiembre 07, 2011

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Quiero matar a mi jefe




  • Yo no quiero matar a mis jefes, a ninguno de los tres, ja ja.
  • ¿Cómo se le antoja a la Aniston coger con su asistonto, con esa vocecilla insoportable que tiene?
  • Nota mental 1: No preguntar cómo va un embarazo si no se tiene la certeza de que es.
  • Nota mental 2: No darle la grabadora al amigo calenturiento.
  • Oh, por Dios, Colin Farrel sí que se transforma entre una película y otra, luego de verlo en La mujer que vino del mar (Ondine), en Quiero matar a mi jefe (Horrible bosses) resulta radicalmente diferente.
  • Suena mejor el título en español... qué cosa tan extraña.
  • Hace siglos que no me divertía tanto. Qué película boba tan bien armada. Soy fan.
  • Este cosasquepasaronpormimentemientrasveía... quedó bien chafa.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía La mujer que vino del mar




  • Claro, le sale una sirena (o selkie woman, o como se llame) increíblemente guapa y la adopta, ¿la adoptaría igual si fuere feíta?
  • ¿Qué carajos era la piel de foca?
  • Qué bien está la niña, sospecho que será una gran actriz.
  • ¿Mágicamente le quedan las botas a Ondine?
  • La canción de Sigur Ros es maravillosa. Ámola.
  • Con esos paisajes de playas irlandesas, ya se me antojó ir, ash.

105

Entre las mil y un cosas que no sé cómo interpretar, están las apariciones mágicas. ¿Cómo elige alguien en qué momento vuelve a hacerse presente en la vida de otro alguien? ¿Cómo decide cuáles palabras son las más impactantes, las que van a fulminar? ¿O qué se espera tras las palabras dichas, meses después o años después? Van pocas horas del día y ya hubo dos apariciones mágicas. Sobra decir que no sé cómo interpretarlas y que tal vez ni debería intentarlo. ¿Será que los dos incautos se tomaron muy en serio esta canción?


Yo sí que me la tomé en serio hace seis años.

martes, septiembre 06, 2011

106

Vi demasiada soberbia desbordarse en un cuerpecillo muy pequeño y, tras la repulsión, vino el cuestionamiento. Hace mucho tiempo vi en el InTEnSO un taller titulado "¿Qué tienes de mí que me caes tan gordo?" Nunca entré, pero cada vez que alguien me altera hasta el extremo, me acuerdo de eso y me hago tal pregunta. Dicen que entre gitanas no nos leemos las cartas, ¿será que he sido tan insoportable como ella?, ¿será que he sido peor? Oh, por Dios.

lunes, septiembre 05, 2011

107

Esta mañana Sofía me recordó que debo reconocer mis limitaciones. Snif, tiene toda la razón. A veces el cuerpecillo grita para que una le baje al ritmo de trabajo. Ya gritó, a través de un ojo, bububu.

domingo, septiembre 04, 2011

108

¿Cuál es la mejor forma de concluir un domingo ya de por sí surreal? Viendo Cowboys contra aliens, por supuesto.

sábado, septiembre 03, 2011

109

Amo la lluvia. Podría quedarme todo el día pegada a la ventana, viendo o escuchando las gotas caer. Hoy, la jornada sabatina de ñoñez tuvo un escenario genial de ventana con lluvia. Quizá por eso terminé, otra vez, todos los pendientes pensados para el día. Qué felicidad.

viernes, septiembre 02, 2011

110

En algún lugar existe un posible hijo de unos posibles padres que no han pensado tenerlo... peor tantito, ni siquiera lo han intentado y eso sí que es un vil desperdicio. Ese lugar es la mentecilla retorcida de quien se ha propuesto a sí misma como madrina ñoña del tal vez ñoño hijo de los muy ñoños posibles padres y ya hasta ha elegido los Converse que le comprará al chamaco. En ese lugar está bien el hijo imaginado, porque en la vida real no existirá, al menos durante los próximos cuatro años... o tal vez nunca. Como sea, la tarde de las revelaciones en vivo, seguida de una noche de revelaciones vía WhatsApp, fue maravillosa... casi tanto como esta silla de La Nacional: "Yo no me creo la Divina Garza. ¡Yo soy la Divina Garza!"

jueves, septiembre 01, 2011

111

Cuando la primera frase de la asesora de tesis es "tráigale una copa de vino a la señorita", una sabe que debe tomar valor para lo que vendrá.

Cuando cuatro personas en el mismo día han pensado que quien esto escribe es extranjera, una comienza a preguntarse si los ojos tapatíos no serán suficiente dato... y empieza también a cuestionarse sobre los estereotipos de los mexicanos.

Cuando alguien volará a Estocolmo y no quiere traerme un sueco, sino que ofrece unos suecos... es tiempo de llorar, bububu.

miércoles, agosto 31, 2011

112

20 horas continuas de actividad, los pendientes han quedado resueltos.

martes, agosto 30, 2011

113

A ver si se me vuelve a ocurrir atiborrar de tarea a mis alumnos. Ahora soy yo quien está atiborrada de trabajos para revisar y no logro terminar a tiempo para hacer mi propia tarea. Ash.

lunes, agosto 29, 2011

114

Pero qué tipos tan guapos se encuentra una en la pista... yo debería ir diario... y los días deberían ser de 72 horas.

domingo, agosto 28, 2011

115

Este día ha de pasar a la historia como aquel en que fui víctima de una sobredosis de beisbol. Pasé demasiadas horas en el estadio, en el Campeonato Mundial Junior. Primero fue el partido Holanda-México, que debió ser ayer, pero se pospuso por lluvia y, después, el Japón-México (sí, sí, los Mexicans jugaron dos veces y, en la segunda iban todos mugrositos). Aprendí métodos alternativos para secar un campo mojado: un poco de gasolina, un cerillo y voilá... arena seca en minutos... y harta contaminación, pero ni hablar.


También identifiqué diferencias entre traseros holandeses (prácticamente inexistentes), mexicanos (¿cuándo es demasiado?) y japoneses (qué cosa tan extraña).


Descubrí que las tortas de carnitas no tienen tantas carnitas, pero igual matan el hambre cuando una pasa prácticamente todo el día atada a un palco.


En fin, que fue un gran día, a pesar de que el beis ni me gusta, ni lo entiendo. Me han dicho que es un juego de inteligencia y estrategia, ¿será que por eso no logro comprenderlo?

sábado, agosto 27, 2011

116

De pronto, la ñoñez fue interrumpida por un episodio nunca antes visto: quien esto escribe fue al beisbol, en vivo y a todo color, por primera vez en la vida (cuánto cliché en una frase tan corta).

viernes, agosto 26, 2011

117

Todo el cansancio del mundo puede olvidarse con una buena sesión de chisme y con una escala en la última función de Quiero matar a mi jefe (por algún extraño motivo, esta vez el título en español me suena mejor que el original, Horrible bosses), aunque, dicho sea de paso, yo no quiero matar a mis jefes.

jueves, agosto 25, 2011

118

Podría decir que esta mañana luché contra mi cabello y, cuando por fin logré dominarlo, el aire me dejó peor. Podría decir que mi trabajo conspira contra mis muy fugaces intenciones de guardar la línea, gracias al pastel de chocolate del lunes y el de tres leches de hoy... los festejos para las cumpleañeras, ya saben. Podría decir que, a pesar del desconcierto por los archivos extraviados, la pasé bien esta mañana. Podría decir que, a diferencia de otras noches, ésta sentí que andaba muy brillante. Podría decir todo lo que he dicho, pero cuando mi día termina viendo la noticia del atentado en Monterrey, un caso más para la colección de los "nunca antes visto", la felicidad se me escapa y la boca adquiere un sabor amargo, como de dolor y desesperanza e impotencia y lo que se acumule. Si esto no es estado de guerra, que alguien me explique qué es.

miércoles, agosto 24, 2011

119

Soy una cursi de clóset, lo confieso. Por eso derramé unas cuantas lagrimitas a eso de las 7 AM (y luego no podía ponerme el rímel, ash), cuando vi el video de un momento emotivo en la boda de alguien que conozco.



Empiezo a dudar que este corazoncillo que suele ser tan duro, sea realmente de piedra.

martes, agosto 23, 2011

120

Que alguien me explique cómo es que 24 horas nunca son (ni serán) suficientes.

lunes, agosto 22, 2011

121

Amo a mis alumnitos, unos días más y otros días menos, pero los amo. Lo que no me hace feliz es recordar, justo al cerrar la puerta de casa, que olvidé el borrador, los gises, los kleenex, las plumas y, por supuesto, las llaves. ¡Aplausos para mis niveles de distracción! Dicen que la gente distraída es feliz, ha de ser cierto.

domingo, agosto 21, 2011

122

Sorprendida estoy con las extrañas fotografías que tomé en la Fotocaminata. Vaya, no es que las fotografías en sí mismas sean extrañas, de hecho son bastante simples; lo raro es que me haya entretenido tanto tiempo en revisar intervenciones humanas. Pronto una selección de fotitos.

sábado, agosto 20, 2011

123

Amo las jornadas de ñoñez que desembocan en fuga al cine, acordada minutos antes. Amé la historia dentro de la historia en La mujer que vino del mar. Amaría más que apareciera mágicamente otra mujer en las salas La mujer que cantaba... y Medianoche en París, por supuesto.

viernes, agosto 19, 2011

124

"Primero recoge del piso los pedacitos de tu corazón" fue la frase de la noche ésa, donde terminé de fiesta con tres amigos y cuatro amigos de mis amigos. Algo me hace sospechar que ningún nivel de cansancio o problema puede resistirse a un viernes de locos, que incluye el combo: sesión de chisme vil y chistes locales en la comida de reencuentro con un amigo (¿qué importa que mi regalito tras su viaje a París haya sido otro llaverito de Torre Eiffel?), taxista platicador que acepta la necesidad de un GPS, programa de tele por Internet con los cuates, episodio de nostalgia vil cuando alguien de la vieja audiencia de la vieja Radio Universidad se pregunta quién es la Zárate, chistes y más chistes hechos a costillas de alguien que no sabe combinar sus calcetines, encuentro con Zenaido y su muñeca pelirroja, fuga a un bar ¿trendy? del centro donde no encontramos lugar para sentarnos y nos dedicamos a la divagación, frases célebres que emergieron al calor de las cervezas que ni tomé, pérdida del sentido del tiempo. Hace siglos que no me divertía tanto, aunque al final no supe si el amigo en cuestión recogió del piso los pedacitos de su corazón.

jueves, agosto 18, 2011

125

De un tiempo para acá, he pensado que un buen curso no depende exclusivamente del profesor a cargo, sino del grupo, de la oportunidad y la calidad de sus participaciones, de la capacidad para entrarle a la discusión y también de la disposición para la colaboración. Me preguntaba cómo iba a ser mi grupo y me gusta lo que estoy descubriendo. Con compañeros así, da gusto madrugar, chingau.

miércoles, agosto 17, 2011

126

Algunas mañanas amanezco muy brillante. Lástima que el tiempo no dé para mucho,
que tales niveles de brillantez no operen cuando de reservar a tiempo se trata y que el caos se produzca ante mails con instrucciones que deben seguirse en ese mismo momento ya. En días como éste, recuerdo "Acelerar" de Timbiriche (sí, sí, soy de la generación Timbiriche, ¿y qué?). Sobre todo, me acuerdo de lo mucho que me gustaba esa canción cuando estaba en preescolar o en primaria, a pesar de que me resultaba tan ajena. Mucho ha cambiado en estos años.

martes, agosto 16, 2011

127


Una tarde nublada, un café caliente y una conversación que va por enemil senderos a la vez, resultan geniales. Quizás el problema es que uno pierde la noción del tiempo y Arlette por poco y no termina su maleta. Como sea, todo salió bien, entre el chisme, los experimentos, la maleta veloz y el acelere, ocurrió una especie de ceremonia no ceremoniosa de entrega-recepción de estafeta en El Cafecito.

lunes, agosto 15, 2011

128

Cuando la fe y la felicidad pueden verse en los ojos de la gente, algo me hace pensar que el mundo vale la pena.

domingo, agosto 14, 2011

129

Entre las ene cosas que hice este domingo (¿de veras soy tan productiva en estos días, en que el cuerpecillo es sabio y no escucha el despertador, las horas parecen transcurrir más lentas que de costumbre y la sensación de que todo puede suceder se hace presente?), escribí las líneas que comunican a los lectores cafeinómanos que esta editora hará una pausa de cuatro años y una brillante editora ha tomado ya la estafeta. Mientras escribía, recordé un poema de la Szymborska (he de decir que soy su fan, pero eso ya lo saben, ¿verdad?), donde dice "prefiero lo ridículo de escribir poemas a lo ridículo de no escribirlos". Prefiero intentarlo, siempre. Prefiero aguantar las consecuencias de lo que hago, que arrepentirme de lo que no hago. Y prefiero lo ridículo de venir a contar tonterías a un blog, a lo ridículo de no escribirlas para la posteridad.

cosas que pasaron por mi mente mientras veía Super 8



  • Oh, por Dios, he regresado a los 80, así que nada de estar pensando en doctorado y trabajo, todo lo que debo hacer es alistarme para ir al kinder.
  • ¿Es mi imaginación o el niño tonto (que al final resulta que no es tan tonto, sino que su inteligencia se orienta a la solución de problemas prácticos muy básicos) es un Jacobo Zabludowsky chiquito?
  • ¿Es mi imaginación o el niño piromaniaco es un Owen Wilson versión mini?
  • ¿Es mi imaginación o el niño miedoso es uno de mis ex-alumnos? Hasta habla igualito.
  • ¿A qué genio se le ocurre traducir "deputy" como "diputado"? Toda la película le dicen diputado al policía.
  • Por cierto, el policía es el mismito que hacía de agente del escuadrón anti-bombas en la segunda temporada de Grey's Anatomy.
  • Si no ha transcurrido media película y ya vi el reloj tres veces... mala señal.
  • Como sea, el cortito de los chamacos, durante los créditos, es mil veces mejor que la película completa. Sólo por eso, valió la pena.

sábado, agosto 13, 2011

130

Quisimos cambiar el mundo y terminamos haciendo todo igual... o peor. Mucha razón tenía José Emilio cuando escribió: "ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los 20 años". Eso que inició en 2008 ya no existe, aunque haya quien jure que sí.

viernes, agosto 12, 2011

131

Todo se ve tan distinto después de dormir. El asunto es que mi cuerpecillo ya no está acostumbrado. Estaba tan cansada, que me acosté a las 10 de la noche; pero la inercia me hizo despertar antes de las 3 de la mañana y estuve a punto de irme a bañar. Por suerte, el reloj me sacó de mi error y me obligó a volver a dormir. Como sea, hoy no fui una pasajera neurótica y tampoco una cuasi-becaria abrumada. Tras la tormenta (la simbólica, que la literal también existió y causó estragos en Guadalajara), salió el sol, se secó la lluvia y Witzy Witzy araña otra vez subió. No importa que todos nos preguntemos si volveremos a dormir alguna vez en los próximos cuatro años, tampoco importa que haya regresado a casa en un estado deplorable. Lo que importa es que decidí libremente lanzarme de una tirolesa (simbólica también, aunque ya me he lanzado de una tirolesa de verdad) contra toda incertidumbre, lo cual es una locura; importa que al menos otros ocho están igual de locos que yo y son mis compañeros de aventuras; importa que me siento de regreso a casa.

jueves, agosto 11, 2011

132

Éste ha de pasar a la historia como el día de una serie de eventos desafortunados, en medio de acontecimientos afortunados. Primero fue el susto de la vida, el autobús se detuvo de golpe, sin anestesia; había una fila enorme de coches y camiones, el chofer bajó para ver qué pasaba y regresó para apagar la unidad... damn it, estos choferes no están capacitados para la comunicación en situaciones de crisis (después me diría Carlos Enrique: "date de santos con que estén capacitados para manejar"). Un pasajero bajó al chisme, "alguien atravesó un trailer en la carretera", dijo al regresar; no especificó si era accidente o narco-retén, pero empezó la neura colectiva, en torno a qué era aquello que nos dejaba atorados en un camión inmóvil a media autopista, a las implicaciones que tendría no llegar a tiempo a citas en el consulado y a reuniones en empresas y a una primera clase de doctorado, así como a los "hubieras" (si hubiera salido en el camión de 30 minutos antes, si hubiera salido ayer, si los de la autopista hubieran avisado, si el chofer hubiera escuchado las noticias y en ellas se hubiera dicho algo que pudiera habernos evitado estar ahí justo entonces). Como sea, tras la espera, se restableció el flujo (a cuentagotas, pero se restableció) y logramos llegar... aunque nadie llegó a tiempo a sus citas. Y, por cierto, descubrimos que se trató de un accidente bastante feo y que el trailer atravesado fue producto de una volcadura.

Después vino la incertidumbre, apenas había recuperado el aliento, cuando una asistente me sacó de la sala porque había que actuar de inmediato: la página de Conacyt dio lata y se atoró mi solicitud de beca. Si las primeras horas del día las pasé en el pánico por el accidente (que no sabía si era accidente), casi toda la tarde experimenté una sensación que no logro explicar... todo lo que puedo decir es que el espíritu del Peje se apoderó de mí y cruzó por mi mente que todo era un compló. Varias horas y cinco intentos después, funcionó la firma electrónica y la solicitud por fin quedó completada. Ahora, a esperar.

miércoles, agosto 10, 2011

133

Tal vez el acelere de las horas eternas de trabajo y trámites no deja sentir el pánico, pero éste aguarda, muy paciente, el momento preciso para hacer acto de aparición... y aparece, vaya golpe.

martes, agosto 09, 2011

134

Ya sé que el mundo se está cayendo a pedazos, Londres, Siria, el Tec, la economía mundial, en fin. Sin embargo, en este escenario francamente desolador, dos o tres buenas noticias hacen que el día valga la pena: que ya está el contrato, que habemus asesora, que rojo mi cabello ha vuelto a ser (en mi grupo del doc, somos tres mujeres, una güera, una morena y una pelirroja... sospecho que finalizaremos el semestre las mismas tres, pero castañas... hagan sus apuestas), que la serendipia aparece por todos lados, que hay gente que confía en una a veces más que una misma, que el mensaje de una jefa generosa ose sacarle las lagrimitas a una, que el gato de Schöedinger puede que esté vivo, en fin, que la vida no es tan fea.