sábado, diciembre 31, 2005

este año

Ki'iclan, la UAA, el ITESM Campus Zacatecas, Pastoral Juvenil y el Festival de Cine Aguascalientes ocuparon mis días y muchas de mis noches.

Sueños de agonía nos llevó a participar en Cortocinema.


En marzo inicié mis aventuras en la blogósfera, bajo el nombre de heme aquí, aunque el espacio se ha conocido también como el dorixblog.

Tras muchos meses de chamba, en agosto regresó el cafecito.

Mis vacaciones se pospusieron 4 veces: abril --> mayo --> julio --> agosto --> diciembre. Y no llegaron.

Leí menos que otros años y vi menos películas que otros años. Grrrrrrrr.

Salí más que otros años.

Me dio colitis y me lastimé un pie; lo segundo, me sacó de circulación tres semanas.

Tengo canas nuevas. He decidido dejar de contarlas, ya no me alcanzan los dedos para ello.

Encontré nuevos amigos. Tal vez perdí amigos también.

Lo ojo alegre regresó a mí, adiós apatía.

Me enfrasqué en el estrés unos meses. Recuperé la ilusión al final del año.

Reacomodé mis planes a largo plazo.

Fui feliz, muy feliz. Me atrevo a decir que 2005 fue un gran año para quien esto escribe. Es más, 2003, 2004 y 2005, a pesar del dolor, han sido los años más intensos y satisfactorios de mi vida, que no ha sido de color rosa, sino fucsia con detalles en verde limón.

¡Feliz Año Nuevo!

jueves, diciembre 29, 2005

hace 18 navidades

-- Papá, he descubierto que el Niño Dios olvidó la factura del piano rosa que me trajo... y compró las pilas en la misma tienda... y esa juguetería, donde lo compró, la conozco...

Eso dije una vez, cuando era chiquita y encontré por accidente esa bonita factura entre las cosas de mi papá, je je.

martes, diciembre 27, 2005

notas sobre las notas

Notas extrañas de días no imaginados es también un post nunca imaginado, es lo que ocurre cuando aquí su servilleta se confunde y empieza a cantar algo como: quiero encontrar el secreto para colarme en tus sueños...

Espero que no sea esto el anuncio del fin del mundo.

notas extrañas de días no imaginados

Un día inventé que me enamoré perdidamente de ti.
Curada estoy, dije en algún momento posterior, lo ojo alegre ha regresado a mí,
después de tantos meses de apatía.
Te he visto sólo un día en vivo y tres más a distancia.
No me enamoré de ti, pero podría.
¿Será que he caído en mi propio juego?

lunes, diciembre 26, 2005

antología de una antología

De la fábula del tiempo,
antología poética de José Emilio Pacheco,
selección de Jorge Fernández Granados


Alta traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
– y tres o cuatro ríos.


Mundo escondido

Es el lugar de las computadoras
y de las ciencias infalibles.
Ante mis ojos te evaporas
– y creo en las cosas invisibles.


No me preguntes cómo pasa el tiempo

En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas;
me alejo sin cesar.
No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Li Kiu Ling, traducido por Marcela de Juan

Al lugar que fue nuestro llega el invierno
y cruzan por el aire las bandadas que emigran.
Después renacerá la primavera,
revivirán las flores que sembraste.
Pero en cambio nosotros
ya nunca más veremos
la casa entre la niebla.


“Those were the days”

Como una canción que cada vez se escucha
menos y en menos estaciones y lugares;
como un modelo apenas atrasado que tan sólo
se encuentra en cementerios de automóviles,
nuestros mejores días han pasado de moda.
Y ahora son
escarnio del bazar,
comidilla del polvo en cualquier sótano.


“Ô toi que j’eusse aimée…”

Y ahora una digresión: consideramos
esa variante del amor que nunca
puede llamarse amor.
Son aislados instantes sin futuro.
En la ciudad donde estaré tres días
nos encontramos.
Hablamos cien palabras.
Pero un brillo en los ojos, un silencio
o el roce de las manos que se despiden
prende la luz de la imaginación.

Sin motivo ni causa uno supone
que llegó pronto o tarde y se lamenta
(“No habernos conocido…”).

Y sin quererlo ni saberlo entraste
en un célibe harén de sombra y humo.

Intocable,
incorruptible al yugo del amor,
viva en lo que llamó De Rougemont
la posesión por pérdida.


Irás y no volverás

Sitio de aquellos cuentos infantiles,
eres la tierra entera.
A todas partes
vamos a no volver.
Estamos por vez última
en dondequiera.


Tradición

Aquí yacen tus pasos,
en el anonimato de las huellas.


Antiguos compañeros se reúnen

Ya somos todo aquello
contra lo que luchamos a los veinte años.


Desde entonces

Hubo una edad (siglos atrás, nadie lo recuerda)
en que estuvimos juntos meses enteros,
desde el amanecer hasta la medianoche.
Hablamos todo lo que había que hablar.
Hicimos todo lo que había que hacer.
Nos llenamos de plenitudes y fracasos.
En poco tiempo
incineramos los contados días.
Se hizo imposible
sobrevivir a lo que unidos fuimos.
Y desde entonces la eternidad
me dio un gastado vocabulario muy breve:
“ausencia”, “olvido”, “desamor”, “lejanía”.
Y nunca más, nunca más, nunca, nunca.


Cuento de hadas

Pobres y planas las invenciones novelísticas ante aquellas noches en que la abuela te adormecía narrándote cuentos. Transformaban en calidoscopio el agrio túnel de este mundo y la pena de ser niño en morada de todos los prodigios. Madeja de historias falsas para proteger de la vida al indefenso, ponerlo precariamente a salvo de cuanto se le espera a cada uno.
O fue al revés: modo sabio, sutil, tribal y ya perdido de prepararlo – mediante poesía sin conciencia de serlo – al paso por la selva carnívora, el viaje en el barco de los locos y la lucha con monstruos y dragones. Pero también de alistarlo para el milagro: las sirenas que brotan de las aguas profundas, las hadas, las princesas, las doncellas de túnica raída pero aún más hermosas que su reina.


Seis años

Seis años. Unas cuantas palabras. No hacen falta más para explorar este inmenso milímetro de mundo. Playa de oro, viñas de la arena, troncos de la tormenta porosos como un corcho. Mundo sin mí que ahora está conmigo y ofrece al recién llegado el mar que es lo mejor de su casa. Nadie me retiene. Entro en el agua, me sostengo a flote y avanzo. Poder de vida o muerte. Sabor salobre de la dicha. Como un llamado, las grandes olas distantes. Escojo el mundo y nado de regreso. Jamás la tierra volverá a ser tan mía.


7

Pero el que nace y muere solo,
vivirá acompañado.
Madre, padre, inventores
del frágil desconocido en cuya página en blanco
la estirpe deja rasgos y rastros. Pero quién sabe
qué hará él con la vida, qué hará la historia,
qué hará consigo mismo.

Mamá y papá, como en un juego,
arrojaron la piedra cuestabajo, pusieron
la hoja al viento, llevada
por los que están aquí, por los que nacen
y nacerán mañana.


Cristo con la Cruz, por El Bosco

Con los ojos
cerrados y serenos,
la barba de tres días
y sobre todo
la corona de espinas,
Cristo soporta el peso
de su martirio.
Y dice a las mujeres que lloran:
Llorad por vosotras mismas
y vuestros hijos.

No hay más sangre
que una herida en el cuello,
fruto del roce
con la cruz pesadísima
que un soldado encaja
en los hombros del Galileo.
Van al Lugar de la Calavera.
En hebreo se llama Gólgota.

Cristo es el centro del cuadro,
quizá no su motivo más importante.
Porque tal vez El Bosco no se propuso
(¿cómo saber sus intenciones?)
pintar otro retable de la Pasión
sino darnos la imagen
del Mal según aflora en el rostro humano.

El tema del rostro
es el eje de este siniestro cuadro hermosísimo.
Verónica retira el paño corriente
en que sudor y sangre imprimieron
para siempre el Divino Rostro.

Pero devora la obra
la multitud de caras terribles.
Barrabás forma la O de un aullido.
Un vómito de furia se derrama
por la boca de un monstruo ya desdentado.
La ira calcina a otro bufón malévolo
y sus labios dibujan estas palabras:
“Si eres el Rey
de los Judíos, ¿será posible
que no te salves a ti mismo?
¿A quién pretendes salvar
si no te libras del tormento y la injuria?”

De improviso rompe las épocas
la presencia de un dominico.
Aliado
a un dignatario adusto,
cara de pato,
amonesta al Ladrón ya muerto.
(Nadie como Hyeronimus van Aeken llamado Bosch
logró pintar ese color plomizo
que a cierta altura de la corrupción
se apodera de los cadáveres
.)

Y a la orilla del cuadro los que dan voces:
Crucifícalo, crucifícalo.
(No son los habitantes de Judea.
El Bosco retrata
las danzas medievales de la Muerte
y los demonios más que humanos de Flandes
.)
El goce brutal
de quienes piden más y más sangre.
El canalla estremecido de dicha
ante el presente y el futuro martirio.

Y los dos que se asombran.
Nunca sabremos
de qué se asombran.
Pero sabemos en cambio
que sin saber de nosotros
el implacable Bosco nos pintó en este cuadro.

Sólo tenemos que reconocernos.


2

Red de agujeros nuestra herencia a ustedes
los pasajeros del veintiuno. El barco
se hunde en la asfixia,
ya no hay bosques, brilla
el desierto en el mar de la codicia.

Llenamos de basura el mundo entero,
envenenamos todo el aire, hicimos
triunfar en el planeta la miseria.

Sobre todo matamos.
Nuestro siglo fue
el siglo de la muerte.
Cuánta muerte,
cuántos muertos en todos los países.
Cuánta sangre
la derramada en esta tierra.
Y todos
dijeron que mataban por el mañana:
el porvenir de azogue, la esperanza
que fluyó como arena entre los dedos.

Bajo el nombre
del Bien
el Mal se impuso.

Sin duda hubo otras cosas.
Para ustedes
queda el reconocerlas.

Por lo pronto
se acabó el siglo veinte.
Nos encierra
como el ámbar prehistórico a la mosca,
dice Milosz.
Pidamos con Neruda
piedad para este siglo
y sus sobrevivientes
.

Porque al fin y al cabo
creó este presente el porvenir que choca
contra el pasado.

Fue un instante el siglo,
un segundo su fin.

Nos despedimos
para dormir en la prisión del ámbar.


Memoria

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.

Nota de Dorix:
Otra vez atinaste, me encantó.

que así sea

Me gustó esta oración...


Oración al Verbo Encarnado

¡Oh, Verbo Encarnado,
revela a nuestro mundo,
marcado por los desafíos de esta época,
la gloria y la felicidad futuras!
Conserva el brío y afirma el tesón
de los jóvenes de toda raza y nación,
porque necesitan luz en el umbral
del tercer milenio, para aceptar las exigencias
del Evangelio que libera y salva.
Cristianos de todos los continentes,
comprometidos en el camino laborioso
y necesario de la unidad y de la paz,
y ustedes, hombres de buena voluntad que
me escuchan, corramos todos
como peregrinos al establo de Belén.
Entremos en ese portal donde Jesús
habla de inocencia y paz
para escuchar esa lección tan elemental.
Acude, humanidad dispersada y temerosa,
a implorar la paz, don y tarea
de cualquier hombre de sentimientos nobles
y generosos.
¡Basta de odios y vejaciones!
Que se acabe la indiferencia y el silencio
con quien pide comprensión y solidaridad,
con el lamento de quien sigue muriendo
de hambre en medio del derroche
y la abundancia de bienes.
¿Cómo puedo olvidar a quien sufre,
a quien está solo o abandonado,
triste y desconfiado, a quien no tiene casa
ni trabajo, a quien es víctima de vejaciones
y atropellos y de las múltiples formas
del totalitarismo contemporáneo?
¿Cómo permitir que los intereses económicos
reduzcan la persona a instrumento de ganancia,
que criaturas sin nacer sean eliminadas,
que niños inocentes sean humillados
y explotados, que ancianos y enfermos sigan
marginados y abandonados?
Sólo Tú, Verbo Encarnado, nacido de María,
puedes convertirnos en hermanos,
hijos en el Hijo, hijos a semejanza del Hijo.
¡Se nos ha revelado la gloria futura
por medio de Ti, Hijo de María,
Hijo del Hombre, en quien podemos gritar:
"¡Abbá, Padre!"

Juan Pablo II

sábado, diciembre 24, 2005

el sueño de María

Tuve un sueño José, pero no pude comprender bien de qué se trataba, me parece que se trataba del nacimiento de nuestro hijo. Sí, era acerca de esto. La gente estaba haciendo preparativos, con cuatro semanas de anticipación. Adornaban sus casas con papeles de colores brillantes, estrenaban ropa, salían de compras muchas veces y adquirían numerosos regalos que no eran para nuestro hijo, los envolvían en hermosos papeles y los ataban con preciosos moños y los ponían debajo de un árbol. Sí, un árbol, José, adentro de sus casas, un árbol decorado, con sus ramas llenas de esferas y un gran número de adornos, unos que despedían una luz encantadora.
En la punta más alta del árbol había una figura se parecía una estrella o un ángel.
¡Oh! era verdaderamente hermoso, todos estaban felices y sonrientes, emocionados por los regalos que se daban unos a otros.
Pero, José, no quedó ninguno para nuestro Hijo. ¿Sabes?, creo que no lo conocen pues nunca mencionaron su nombre.
¿No te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas, para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?
Tuve la extraña sensación de que sí nuestro Hijo hubiera estado en esa fiesta hubiese sido un extraño solamente.
Para esa gente el ambiente era hermoso y todo el mundo se veía feliz; pero yo sentí enormes ganas de llorar. ¡Qué tristeza para Jesús, no ser invitado a su propia fiesta de cumpleaños!
Estoy muy contenta porque sólo fue un sueño, ¡imagínate José si este sueño hubiera sido realidad!

Feliz Navidad, amiguitos

mucho por leer

Las 926 páginas de las Obras completas de Sor Juana Inés de la Cruz y las 276 de La fábula del tiempo de José Emilio Pacheco (maravillosos regalos de cumpleaños) me esperan ansiosamente.

ciclos

Lunes 21 de diciembre de 1981, 3:30 PM
Nació la hija de Luis y María de Jesús.

Domingo 21 de diciembre de 2003, 3:30 PM
Luis entró para quedarse en su gaveta, en el panteón.

Definitivamente no es casualidad.

hace no mucho tiempo

21 de diciembre de 1981, 3:30 PM, Hospital Esperanza, Aguascalientes, Ags.

Fue lunes y hacía frío, alguien no pudo comer ese día por estar en un quirófano esperando que no fuera un charro, sino una escaramuza (que nunca fue, aunque siempre quiso) la que naciera. Y así fue.
Supongo que no fue necesaria la nalgada, el ginecólogo era tan pero tan feo que, al verlo, la bebé seguramente se asustó y soltó el llanto.
Los papás fueron felices con la bebé de ojos grandotes, cabellera de coco y manitas traviesas. Luego de un debate, la nombraron Dorismilda.
¡Feliz cumpleaños a mí!
¡Y felicidades a ti, mamá! 24 años siendo la mejor mamá del mundo te avalan.

viernes, diciembre 23, 2005

honorable cuerpo de policía

Una mañana de lunes, un par de amigas voltearon a verse francamente sorprendidas, los policías que iban pasando a unos metros de ellas no eran feos y de grandes panzas como casi todos los demás, no, estos se salían del esquema, se veían bien, hasta había entre ellos uno realmente guapetón y buenón... y no estaban dentro de una película, como una de las amigas podía pensar; tampoco estaban en París, donde la otra amiga había admirado a los policías más despampanantes del mundo; estaban en el Jardín de los Palacios y los bellos ojitos de las amigas eran testigos de la reivindicación del honorable cuerpo de policía de Aguascalientes.
¡Yo fui, yo fui! ¡Lléveme! ¡Regístreme! ¿Qué más podían decir las amigas? ¿Qué habrían dicho ustedes?
Historia de la vida real.

lunes, diciembre 19, 2005

ángel

Así es la ley,

hay un ángel

hecho para mí.

Te conocí,

el tiempo se me fue

tal como llegó.

Y te fallé,

te hice daño,

tantos años yo

pasé por todo sin pensar,

te amé sin casi amar

y al final quien me salvó,

el ángel que quiero yo.

De nuevo tú

te cuelas en mis huesos,

dejándome tu beso

junto al corazón.

Y otra vez tú,

abriéndome tus alas,

me sacas de las malas

rachas de dolor,

porque tú eres

el ángel que quiero yo.

Cuando estoy fatal,

ya no sé qué hacer

ni adónde ir;

me fijo en ti

y te siento cerca ,

pensando en mí;

el cuerpo se me va

hacia donde tú estás,

mi vida cambió

el ángel que quiero yo.

De nuevo tú

te cuelas en mis huesos,

dejándome tu beso

junto al corazón.

Y otra vez tú,

abriéndome tus alas,

me sacas de las malas

rachas de dolor,

porque tú eres

el ángel que quiero yo.



Angel / Robbie Williams
Te quiero, papá.

miércoles, diciembre 14, 2005

cafeinómanos

Ocurrió por fin la reunión de cafeinómanos, es decir, de los colaboradores del cafecito. La crónica en el próximo número del único e inigualable cafecín.

lunes, diciembre 12, 2005

viernes

Tarde de viernes, otra sorpresa maravillosa, tan lejos y tan cerca... eres genial.

A varios cientos de kilómetros, puede tu voz darme calor, igual que un sol...
Kilómetros / Sin Bandera

Sí, Carito, a veces uno ve hacia donde no le ven.
Y sí, licenciadote, nosotros, como los buenos vinos, con el tiempo nos ponemos mejor.

miércoles, diciembre 07, 2005

listo el cafecito decembrino

la frase más guarra de la semana

"A Fulanita se le aflojaron los empaques".

Dicho esto la noche del viernes en casa de Super Dorix, por Amigo Guarro (su nombre real se ha omitido), después de que Amiga Fulanita (cuyo nombre también se ha omitido), fue por segunda vez al baño en pocos minutos.

lunes, diciembre 05, 2005

el concepto de "guapo": estudio comparativo entre una niña de 2 años y una mujer de casi 24


María Ynés y familia vinieron a visitarme. Como no pude ir con ellos a hacer las compras, la pequeña María Ynés me preguntó si quería que me trajeran algo, le respondí que "sí, un chavo guapetón".

Cuando regresaron, le pregunté a María Ynés si había traído al chavo guapetón que le encargué, respondió que sí y sacó un Winnie Pooh enorme; no pude evitar la carcajada y entonces la peque dejo ése y sacó un Chicken Little. Ni hablar, esos son sus guapos... pero ya crecerá y estará de acuerdo conmigo.

Aquí María Ynés feliz y contenta con los regalos que le dio su nina (tía-madrina) Doris: una falda fucsia, un triciclo llamativo y un kit completo de maquillaje para niñas, je je.

jueves, diciembre 01, 2005

entre otras maravillas

Con razón mis neuronas se ponen poquito nefastas a veces, traigo arrastrando en la memoria, entre otras maravillas, algo así como 32 contraseñas de diversos tipos.

bien ganado

Señor super héroe, se ha ganado usted el título de "super berrinches".

Como sea, lo has logrado, has sido mencionado en este exclusivísimo blog.

bien congelado

El pollo, dice mi mamá, está como el amante que sale en Carne fría, "bien congelado".