Un minuto de silencio por mi celular que murió la semana pasada, tras cinco años, cinco meses y 12 días de servicio. Fue muy fiel, soportó una caída de un tercer piso, varias rodadas por las escaleras, nadó en aguas negras y resistió al menos cuatro tormentas tapatías (y quien las ha vivido sabe que en Guadalajara llueve como si abrieran la regadera de golpe). Descanse en paz.

He de recordarlo como era, no como terminó, todo golpeado. ¡Pobre!
3 comentarios:
Jjaja como olvidarlo.. y que, ahora qué vas a comprar?
Si por mí fuera, el MotoDext, pero ando pobre, muy pobre, requete pobre.
Probreciiitooooo!!!! lo recuerdo muy bien, Dorix!!!! fue tu compa fiel en tus momentos tapatíos... rezaremos pa que descanse en paz.. amém
Publicar un comentario